miércoles 28, septiembre 2022
spot_img

La UNFCCC ve en el Princesa de Asturias un premio a «todos los países»

– Fotografía de archivo del 12 de diciembre de 2015 en la que aparecen el presidente de Francia, Francois Hollande (2d), la secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio, Climático (CMNUCC), Christiana Figueres (i), el ministro de Asuntos Exteriores francés, Laurent Fabius (c), y el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon (2i), durante la conferencia sobre el cambio climático (COP21), en Le Bourget (Francia), donde se presentó el texto de acuerdo entre los países participantes.

Berlín, 23 jun (EFE).- La secretaria general de la Convención Marco de la ONU para el Cambio Climático (UNFCCC), Christiana Figueres, aseguró hoy a Efe que recibir el Princesa de Asturias de Cooperación Internacional es un «reconocimiento» a «todos los países» comprometidos en la lucha contra el calentamiento global.

El jurado del Premio Princesa de Cooperación Internacional anunció hoy la concesión de este galardón a la UNFCCC y al Acuerdo de París, un «hito histórico» en el que «195 países se comprometieron finalmente a lograr un modelo de desarrollo universal que reduzca gradualmente las emisiones contaminantes».

La costarricense Figueres subrayó que «este premio es un reconocimiento a la UNFCCC, pero también a todos los gobiernos, nacionales y subnacionales, y a otros actores no gubernamentales», un premio al trabajo contra el cambio climático que se viene realizando «desde hace 21 años».

A su juicio, el galardón destaca el trabajo de la UNFCCC, que ha ido «construyendo poco a poco un entendimiento colectivo» para que se reconozca a nivel global que el cambio climático es «uno de los retos más grandes de la humanidad», al que necesariamente hay que «hacerle frente juntos».

El Acuerdo de París que destaca el jurado en su fallo es, según Figueres, «el resultado de todos estos esfuerzos» conjuntos a lo largo de más de dos décadas.

A este respecto, añadió que no son simplemente esfuerzos «hacia atrás», sino que todos los actores deberán seguir contribuyendo a la lucha contra el cambio climático en los próximos años porque éste es «un proyecto a largo plazo».

Ahora se trata, argumentó la secretaria general de la UNFCCC, de «ir cerrando la brecha» entre los esfuerzos comprometidos hasta la fecha por los países y los niveles a los que hay que limitar el incremento de las temperaturas, según la ciencia, para evitar daños mayores.

Figueres, que apura ya los últimos días al frente de la UNFCCC, consideró un «gran honor» haber podido trabajar «al servicio» de gobiernos y organismos en la lucha contra el calentamiento global.

La costarricense sustituyó en 2010 al holandés Yvo de Boer en la secretaría general de la UNFCCC y está previsto que le suceda, a partir del primeros de julio, la mexicana Patricia Espinosa, exsecretaria de Exteriores de su país.

La UNFCCC surgió en 1992, ante la creciente preocupación en la comunidad internacional por el calentamiento global y con el objetivo de «estabilizar las concentraciones de los gases que provocan el efecto invernadero en la atmósfera» para evitar que la acción humana afecte al clima.

Si al principio constituían la UNFCCC un puñado de países, a finales del año pasado, cuando se acordó el Tratado de París, este organismo sumaba a 197 países y regiones.

El primer fruto de la convención marco fue el protocolo de Kioto, adoptado en 1997, y que por primera vez establecía reducciones vinculantes de emisiones, aunque solamente para 37 países industrializados, entre los que no se encontraba Estados Unidos.

Su máximo logro, sin embargo, llegó a finales del año pasado, cuando en la Cumbre del Clima de París la UNFCCC logró que todos los países, industrializados, emergentes y en vías de desarrollo, acordasen un protocolo vinculante para limitar el aumento de las temperaturas globales y reducir, en consecuencia, las emisiones de gases contaminantes.

Este acuerdo, que sustituye al Protocolo de Kioto, entrará en vigor en 2020 y ha sido posible gracias a una serie de pasos previos que se dieron en sucesivas Cumbres del Clima, como las de Bali (2007), Cancún (2010) y Durban (2012).

En 1996, la UNFCCC decidió aceptar la oferta del Gobierno alemán y fijó su sede en la ciudad de Bonn, la antigua capital de la República Federal Alemana. EFE

Más noticias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias