jueves 1, diciembre 2022
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Peña Nieto presenta informe anual en nuevo formato de «talk show»

Ciudad de México, 2 sep (Sputnik).- El presidente de México, Enrique Peña Nieto, presentó la noche del jueves su informe anual con un nuevo formato en estilo «talk show «, en un set de televisión, rodeado por 350 jóvenes en graderías que le interrogaron en vivo.

Lejos del bullicio del Congreso, donde el mismo informe provocó horas antes silbidos, abucheos e insultos de los legisladores de oposición, el mandatario lució suelto y relajado, en un formato que muestra que México «está cambiando», según el Presidente.

El cuarto balance anual de un mandato que expira en 2018, «destacó lo logrado por México en los últimos cuatro años y enfatizó las prioridades de su Gobierno para los próximos dos».

El guión innovador contempló preguntas y críticas de jóvenes seleccionados de todo el país, que la oficina del mandatario presentó como «un ejercicio democrático inédito en la Presidencia de México».

En vez de las amargas polémicas con la oposición legislativa, el mandatario apareció a centro de un escenario donde cada respuesta era coronada por tandas de aplausos.

«He decidido dejar a un lado el discurso tradicional; he decidido cambiar el monólogo por el diálogo. Y no es casualidad; es reflejo de lo mucho, y de lo rápido, que está cambiando México», dijo en la presentación.

Peña Nieto reconoció los retos en materia de educación, pobreza, crimen, corrupción y economía, entre mezclas retóricas, como cuando un joven le preguntó por qué se había reunido con el candidato republicano Donald el Trump: «Lo hice pensando en México», reviró el mandatario, para luego repetir el mismo guión de su discurso en la visita, que terminó en desaire del magnate, que volvió más agresivo a EEUU.

CAMBIOS, LOGROS Y OMISIONES

Los mexicanos «estamos derribando las barreras que limitan el desarrollo y el potencial del país», dijo para presentar una lista de lo que considera «los principales cambios y logros» de su gobierno.

La reforma educativa: «significa mejores maestros, mejores escuelas y mejores planes de estudio», minimizando los disturbios callejeros que han costado vidas y huelgas.

La estrategia de inclusión social: «apoya a 6,8 millones de familias, incluye becas para estudiar la universidad y apoyos para proyectos productivos».

La asistencia social a la comunidad: «operación de 13 .000 comedores comunitarios, donde más de 1 millón de personas desayunan y comen todos los días, la construcción y modernización de más de 600 hospitales y casi 3 mil clínicas y unidades de consulta, y así siguieron las cifras.

No mencionó que la mitad de los mexicanos viven en la pobreza, y un diez por ciento de ellos en pobreza extrema.

En materia de seguridad: resaltó los trabajos de prevención del delito y el uso de tecnología en contra del crimen organizado, la entrega y disciplina de nuestras Fuerzas Armadas, y las instituciones de seguridad.

No dijo que los homicidios dolosos aumentaron 40 por ciento en este año 2016, como le informó el Consejo Nacional de Seguridad Pública esta semana.

Reconoció a la esfuerzos la sociedad civil, para poner en marcha el nuevo Sistema Nacional Anticorrupción; no mencionó que según la agencias calificadoras, la opacidad cuesta 1 por ciento del PIB o 25.000 dólares del presupuesto federal.

Siguió con las obras de infraestructura: 26 autopistas y 57 carreteras, con una longitud conjunta cercana a los 4.000, pero no se refirió a las obras que han sido suspendidas o canceladas por brutales recortes al presupuesto por la caída de los ingresos petroleros.

Enumeró cinco prioridades: educación de niños y jóvenes; lucha en contra de la pobreza, seguridad y la tranquilidad de los mexicanos, combate a la corrupción, y respaldo a la economía familiar. Parecía la agenda de un nuevo gobierno y no la de uno que entra al tercer y último tramo.

Cuando le preguntaron por su popularidad de entre 23 y 27 por ciento de aceptación, dijo que no gobernaba para ser popular.

Las preguntas más votadas salieron de la cuenta de Facebook del mandatario, de las cuales seleccionó algunas de las más votadas.

Así llegó el turno de plagio de la tercera parte su tesis de licenciatura, hace 25 años: «Nadie me puede decir que plagié mi tesis. Pude haber mal citado o bien citado, es probable que sí, es un error metodológico pero no con el ánimo de querer hacer mías las ideas de alguien más». No mencionó que su Universidad Panamericana, donde se graduó hace 25 años, ya confirmó el plagio. Ese fue el tono de las repuestas. (Sputnik)

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