viernes 19, agosto 2022
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Los simples mortales serán los constituyentes

Recientemente el distinguido académico Dr. Álex Solís -quien ha hecho suya la empresa política de convocar una Asamblea Nacional Constituyente- publicó un artículo de opinión intitulado “De la parálisis al diálogo constituyente” (Semanario Universidad, 30/08/2016). Como lo he mencionado antes en diversos foros (ver aquí), considero que sus fundamentos para apadrinar tal propuesta son -cuanto menos- ilusorios (wishful thinking).

En primer lugar, me llamó la atención que el articulista realiza una amplia reflexión en cuanto a las características de las personas que ostentan cargos políticos o públicos en la actualidad. Dice que “han olvidado que su principal función es servir a las personas”, que nos han dejado con “una larga cadena de falsas expectativas y promesas incumplidas”, que “necesitamos una nueva forma de hacer política” y que no innovan. Luego sentencia lapidariamente -apoyándose en opiniones de gobernantes del pasado- que “Costa Rica es ingobernable” y “la inmensa mayoría de costarricenses están indignados con la mala calidad de los servicios (…) y la situación actual”.

Ahora bien, me toca poner el dedo en la llaga (como lo he intentado en mis anteriores exposiciones sobre este tema), pues pregunto: ¿quiénes serán esas personas constituyentes? La respuesta es simple: serán las mismas personas de siempre, esas que son parte -activa o pasivamente- de ese estado de cosas que tanto preocupa al Dr. Solís y a muchos otros, entre los cuales me incluyo.

Como respuesta a lo anterior, el Dr. Solís expone que, de manera novedosa, para la convocatoria la Asamblea Constituyente podrán presentar candidaturas “los sindicalistas, los solidaristas, los ecologistas, los colegios profesionales, los empresarios y cualquier particular que acredite su candidatura con el respaldo de veinte mil firmas de personas inscritas en el padrón electoral”.

He aquí mi principal reconcomio. Debo confesar que personalmente me adscribo a una corriente que el profesor Dr. Minor Salas lucidamente ha descrito como el People-Skepticism, es decir, la actitud de tomar en consideración que [s]on [las] personas (con sus virtudes, pero también con sus prejuicios, achaques y manías) las que determinan, en última instancia, la implementación y la eficacia operativas de los logros teoréticos alcanzados en cualquier etapa evolutiva del desarrollo científico-tecnológico” (“Debate sobre la utilidad de la metodología jurídica: una reconstrucción crítica de las actuales corrientes metodológicas en la Teoría del Derecho”, Revista Telemática de Filosofía del Derecho, nº 12).

Ergo, a la hora de discutir sobre una Constituyente, no debemos pasar por alto los prejuicios, manías y -agrego- intereses (no necesariamente “nacionales” o “generales”) de las personas que se encontrarán en la parte operativa de una nueva Constitución, sea tanto en el diseño como en la puesta en marcha.

Algo sumamente preocupante es la tendencia mayoritaria de los costarricenses a preferir políticas autoritarias. Tanto es así que el grupo denominado como “demócratas autoritarios” representaría un 63,4% de la población (Mora Solano, Solís Salazar y Soto Kiewit, “Entre el apoyo a la democracia y el autoritarismo en Costa Rica”, Anuario de Estudios Centroamericanos, 2014). Es más, los costarricenses tenemos preferencia (o sea, estamos “muy de acuerdo” o “algo de acuerdo”) por políticas de mano dura (93%), fuertes castigos (92.7%), rigurosa defensa del “orden establecido” (93.5%), preferencia por políticas de exclusión de los “enemigos de la sociedad” (72.5%) y de diferenciación social (44.6%). Esto según la encuesta nacional “Percepción de la población costarricense sobre el sistema político” de IDESPO-UNA (2011), citada por la M.Sc. Rosaura Chinchilla en un reciente foro (Noticias UCR, “Es necesario hacer ajustes para mejorar la funcionalidad del Estado”, 02/09/2016).

Estos datos son tanto abrumadores como alarmantes. Debemos entender que los futuros integrantes de la Constituyente tendrán que ser “bendecidos” por nuestros partidos políticos (con las “crisis” de legitimidad que atraviesan), por nuestras agrupaciones sociales u obtener el apoyo de 20 mil personas. Todos estos son agentes sociales que deberán hacer pleitesía a ese rasgo de cultura autoritaria que está presente -de manera subrepticia- en la gran mayoría de la población costarricense, con el objetivo de atraer la mayor cantidad de votantes.

Como he expuesto, las personas constituyentes no serán semidioses (a manera de los jueces hercúleos que pretendía el hiperoptimista Dworkin) que lograrán diseñar el “mundo mejor para todos”, abstraídos de ese contexto que le preocupa al Dr. Solís. Por lo contrario, serán simples mortales de carne y hueso, con prejuicios, manías e intereses como los descritos, sobre los cuales tendrán un gran margen de acción los grupos de presión que exigen respuestas autoritarias a las problemáticas sociales, generalmente por medio de la disminución de garantías para nuestras libertades. Esto impregnará -ineluctablemente- cualquier discusión constituyente, por más glorificada que se presente.

Expongo mi temor y mi escepticismo ante esa fantasiosa discusión para “propiciar un mundo mejor para todos, mediante un gran diálogo nacional, pues, como defensor de libertades por medio de los derechos humanos, sé bien que cuando los males de la Caja de Pandora se liberan, las personas socialmente más desprotegidas son las primeras que los padecen. Por ello, siempre deberíamos conocer la bestia que despertaremos.

(*) Jorge Arturo Ulloa Cordero es Abogado

jacano12@hotmail.com

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12 COMENTARIOS

  1. «Cambiar o dejar las cosas como están» para mi, ese es el fondo del asunto, como simple mortal, (por aquello de que no pertenezco a ningún partido político ni militó en ningún gremio), pero, con toda la dignidad de ciudadano libre y con plena consciencia, por lo tanto, bien interesado en los asuntos relevantes, creo que es urgente el cambio, pero..cómo ? empezando por cada uno de nosotros, haciendo qué ? dando a conocer nuestra opinión, cuestionando ? Con toda libertad y actitud proactiva, quiénes proponen el cambio y por qué ? Para descartar prejuicios y sesgos, Cómo realizar el cambio ? De la manera más participativa.

    Claro el decidirnos por ese cambio, obviamente, no es tarea fácil pero por algo hay que empezar, con lo cuál en principio doy ml reconocimiento a los proponentes, por la magnitud e importancia de la empresa.

    De acuerdo con mi posición personal, empiezo compartiendo un primer impacto que me dejó, lo manifestado por el principal exponente de la Constituyente para modificar la Constitución, a modo de justificación, precisamente, dijo:
    – …..»En este momento tenemos un tren que no sirve para nada»
    – …Juanito Mora peleó contra los filibusteros sin ejército y sin armas.
    Con todo respeto, estás dos expresiones que parecieran irrelevantes, a mi juicio y aunque parecieran hilar muy fino, creo que revelan: o un irrespeto para el auditorio, ya que fueron dichas en un programa de radio, o estar orientado por el principio de que el fin justifica los medios.

    De acuerdo con mi sano derecho de opinar sobre este tema tan importante concluyo, por ahora, indicando que estoy más preocupado por quienes proponen el cambio antes que por quienes llevarán a cabo esa deseada revolución pacífica, aclarando también que mi preocupación no es un prejuicio contra los proponentes, lo que compruebo indicando que no tengo información sobre los mismos, lo cuál es mi responsabilidad, por supuesto, por lo tanto, voy a empezar por ahí y aseguro que, respetuosamente, voy a ser muy fino.

  2. Los pericos, mariachis y sus turecas son los responsables directos de este arroz con mango que nos han cocinado esas gentes, y son precisamente quienes serán los llamados a tal constituyente, donde legislarán para sus prioridades. No considero que eso solucionará nada. Seguiremos en lo mismo. Ya el costarricense está harto de tanto baile y ya no creen. Para dar un vuelco real y legitimizar el proceso, a las elecciones del 2018, debemos buscar un control paralelo a las votaciones, en todas las mesas electorales, por cuanto con un sistema computarizado puede ser reprogramado previamente y meter figuras que les interesa al sistema vigente, y montar los cuadros usuales. La ingobernabilidad se ha originado, precisamente desde esas esferas, e insisto, no seguirán metiendo diez con hueco si no actuamos en tales ámbitos.

  3. Yo oí al señor Alex Solis en la radio decir que con una nueva Constituyente, se acaban las presas de carros y las presas en los hospitales. Sinceramente, creí que este señor era mucho más serio en su planteamiento. Totalmente de acuerdo con el análisis de Don Jorge Alberto Ulloa. Hay una bestia inmunda lista a saltar si emprendemos este recorrido.

  4. Una opinión más, sin rigurosidad científica, considerar el derecho Cómo un instrumento para mantener y legitimar las falencias sociales es una visión distorsionada de la realidad, la ley en sentido macro debe mirar hacia adelante, es y debe ser un instrumento para el desarrollo nou.n oobstáculo para el mismo.

    • El derecho legitima el Estado y el Estado legitima el derecho. A su vez el derecho es un mecanismo de dominacion y control social hecho por la clase dominante. No sean ingenuos creyendo en lo que no es derecho.

  5. Definitivamente no es el tiempo para llamar a una Constituyente, en tiempos neoliberales, fascistas… de imposiciones de tratados de libre comercio,OCDE… en tiempos en dónde no se respetan ni los Convenios Internacionales ambientales, biodiversidad, los Derechos Humanos más básicos…¡esta convocatoria es en extremo muy peligrosa, no es conveniente!

    ¡¿Cómo vamos a apostar por una convocatoria a una Constituyente si ya el Banco Mundial ya nos tiene las agendas y las tareas preparadas para el «ejecútese»?!, en dónde esta administración Solís Rivera ha llevado a cabo fielmente el Proyecto Mesoamérica, P.M. del Banco Mundial,(antes Plan Puebla Panamá-aprox. 30 años vigencia), recordando que se trata de una red económica, telecomunicaciones, energía, gaseoducto (que va muy adelantado), carreteras (ampliaciones, nuevas carreteras, aeropuertos, puertos, la Trocha…).

    De acuerdo a mi criterio, después del CAFTA y una serie de proyecto de ley de la famosa «agenda complementaria» ya está listos para el P.M….lo que falta es la cereza en el pastel: una nueva Constituyente pero eso si… económica.

    No nos engañemos por favor, seríamos muy ignorantes o ingenuos si creemos en esta convocatoria que hace don Alex.
    Y como he preguntado varias veces y que nadie me responde: ¿quién está detrás de don Alex Solís para llevar semejante peso económico que significan sus gastos en giras, etc. y poder promover esta nueva ocurrencia neoliberal?

    Por el Derecho a la Libertad de Expresión.

  6. Cualquier Constituyente, pasada, presente o futura, estará compuesta por mortales de carne y hueso, así que el riesgo del subjetivimos siempre se correrá hasta que nos gobiernen los robots. Sin embargo, coincido en que ni una Constitución nueva nos sacará de nuestros problemas (¿qué artículo constitucional propicia las presas o la corrupción?), y además la que tenemos al menos ha desarrollado un modelo que parece ser un estado social de derecho. Para mí es claro que quienes impulsan estos cambios lo hacen unos por protagonismo, y otros por interés en socavar lo que nos queda estado social.

  7. María Elena Fournier S; es muy acertado su comentario, desgraciadamente es muy claro lo que expresa en su comentario; con respecto a su interrogante, llego a esta conclusión; quién fué en el pasado un cercano colaborador de Oscar Arias. Creo que la espuesta es casi instantánea. «Saludos»

  8. Cual es la carrera academica del señor Alex Solis. Esta en Regimen academico? Es catedratico? En que universidad? Yo lo que recuerdo fue su paso efimero por la CGR.

  9. Saludos, en lo personal creo que la bestia a la que alude el autor del excelente artículo de opinión -visto en términos académicos los argumentos-, no está dormida. Eso es lo que yo quisiera. Propiciemos el debate pluralista. Les invito a leer la novela «Yo soy la autoridad política superior» de Alex Solís Fallas…el escritor. Es una creativa descripción de uno de los rasgos de la bestia.

  10. La constituyente en Costa Rica comenzó hace más de treinta años sin haber sido convocada.La reforma del Estado, que incluye cambios sustanciales en la Ley de la Moneda, Código de minería, Reforma procesal Laboral, Ley de concesión de Obra Pública, Tres Programas de Ajuste Estructural, el TLC y sus leyes de implementación y otras que se me escapan, fueron minando el Estado social de derecho construido. La ley de concesiones pudo burlar el blindaje que los constituyentes habían establecido para que los puertos marítimos y aéreos no pudieran salir de la administración del Estado y abrieron espacios a las privatizaciones.Hoy la mayoría de los puertos están bajo el subterfugio de la concesión.La Constitución de 1949 contiene postulados muy valiosos para los derechos humanos y políticos que debemos defender.El Estado costarricense necesita una refundación, así concluimos de manera contundente en el Proyecto País GENTE VIVIENDO CON DIGNIDAD.El camino, los medios, el momento, las circunstancias, las formas, están por verse. La necesidad no admite discusión, en el tanto sea para para recuperar el Estado social de Derecho y consolidar y ampliar las conquistas sociales y democráticas de nuestro pueblo.

  11. Una nueva Constitución con las reglas de juego actuales ¿sería para hacerla más inclinada hacia la parte humana, ambiental (garantizar el derecho al agua más allá de una mercancía entre muchos otros temas ambientales urgentes de atender), racional para que haya más igualdad (algo que también se ha perdido), sensata para que el pueblo tenga mejor calidad de vida, equitativa para que haya mejor distribución de la riqueza?

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