martes 29, noviembre 2022
spot_img

Manipulación mediática: el contraste entre la Venezuela real y la que vende la prensa

Madrid, 23 Sep (Sputnik).- Desde hace varios años, la Venezuela de Hugo Chávez y el socialismo del siglo XXI son el enemigo número uno de los medios de comunicación hegemónicos del mundo, quienes han creado una «realidad manipulada» que se ha convertido hoy en día en «dogma de fe» en la opinión pública mundial.
A esa conclusión llegó Fernando Casado, abogado, comunicador social y analista español en su libro ‘Antiperiodistas. Confesiones de las agresiones mediáticas contra Venezuela’, donde el investigador se dio a la tarea de analizar la guerra mediática contra la Revolución bolivariana.

El libro es resultado del contraste que sintió Casado entre la Venezuela real y aquella que le vendían los medios de comunicación. El periodista se propuso averiguar «cómo se construía esa diferencia entre lo que yo veía y lo que la opinión pública internacional creía sobre Venezuela».

En primer lugar, el analista explica que una confrontación ideológica entre los medios de comunicación y el socialismo del siglo XXI (y en términos más generales, contra cualquier alternativa al statu quo o al ‘establishment’) es lógica e inevitable, dado que «los grandes medios de comunicación no son más que empresas cuya motivación principal es la obtención de beneficios».
La única diferencia con una empresa cualquiera, es que los medios venden un bien intangible: la información. Víctima de los ataques de esas «empresas de la comunicación» ha sido también toda «iniciativa que pueda resultar una amenaza para los intereses que tienen estos medios, tanto de carácter ideológico, como comercial y empresarial».
Pero, además, los intereses de aquellos que pagan la publicidad también son transmitidos a los medios de comunicación que viven gracias a la venta de esa publicidad, explicó Casado en entrevista al programa Voces del Mundo de Sputnik Radio.

La realidad venezolana es «la que de manera más obvia y sistemática ha sido manipulada».

Cuando el diario argentino La Nación titula uno de sus artículos ‘Venezuela más violenta que Irak’, sin tener en cuenta las últimas cifras que hablan de más de un millón de muertos en el país árabe, «lo que parecía en un principio ridículo, se convierte en una realidad construida por los medios de comunicación, muy a menudo ocurre este tipo de informaciones manipuladas, y sobre todo como ese estereotipo está tan afianzado ya cualquier cosa vale. Los medios se han dado cuenta que ese tipo de información sobre Venezuela vende bien».
Sin embargo, el investigador afirma que «la demonización de la situación en Venezuela no es un fin en sí mismo», el estereotipo del término ‘chavista’ sirve para que los medios de comunicación desprestigie a cualquier clase de fenómeno —una ley, una política pública, un Gobierno— sin necesidad de ahondar en explicaciones, sino simplemente calificándolo como terrible.

Esto es lo que sucede en Colombia, donde el presidente Juan Manuel Santos es tildado por la oposición de castrochavista, en Chile, donde el diario El Mercurio ha calificado a la presidenta Michelle Bachelet de chavista y en Argentina, donde el Clarín y La Nación buscaron acabar con el Gobierno hablando de los lazos que unían a Néstor Kirchner y a Cristina Fernández de Kirchner con Hugo Chávez, explica el periodista.

La construcción del estereotipo de Venezuela, de ese demonio a los ojos de la opinión pública mundial, se ve reforzada por el hecho de que esos diarios hegemónicos trabajan en sociedades conjuntas y comparten información tendenciosa de país en país.
Es así, como todos esos diarios, los cuales pertenecen a la Sociedad Interamericana de Prensa y al Grupo de Diarios América (GDA), comparten información que ya viene manipulada para responder a los grandes intereses.

Además de resaltar el control de los medios de comunicación sobre la información, el analista también destacó la situación que viven los periodistas, especialmente «la precarización de la profesión periodística».

Por un lado existen periodistas que están de acuerdo con la ideología del medio para el que escriben —como es el caso de Ludmila Vinogradoff, «furibunda antichavista», reportera de ABC de España y colaboradora del Clarín—; por otro lado existen otros periodistas, que tienen una apertura mayor, que son conscientes de la situación en Venezuela y que celebran algunos de los logros sociales en ese país, «pero que no tienen otra solución, para poder llegar a fin de mes y tener un salario digno, que escribir lo que sus editores les solicitan, que normalmente suele tener un mayor componente de sensacionalismo y amarillismo periodístico para diferenciar ese trabajo del de las agencias de noticias».
En el caso de los corresponsales, periodistas con visiones mucho más independientes, sus trabajos pueden no ser tomados en consideración por los medios de comunicación si son demasiado positivos con respecto a Venezuela, explica Fernando Casado, por lo que ellos mismos se autocensuran para que sus textos sean publicados.
Además, existen los editores, responsables de las publicaciones, los columnistas y los editorialistas. Todos ellos trabajan en concordancia con la línea editorial de sus propios diarios. «De otra manera no estarían ocupando esos puestos de decisión en esos medios».

Todos estos factores son usados por los medios de comunicación para construir «una realidad manipulada y estereotipada que hoy en día es un dogma de fe. (…) Hoy en día, tratar de convencer a la opinión pública internacional, debido a ese bombardeo que han tenido y a esa deformación de la información, de que Venezuela no es el demonio es muy complicado, porque esa información ha sido realmente consolidada a lo largo de los años», dice a modo de conclusión Casado.

Más noticias

7 COMENTARIOS

  1. ¿Hasta donde llega eso? ¿Hasta donde el mismo autor de este articulo podría no tener un criterio sesgado producto de sus ideologías? No creo que sea tan caótico como dicen algunos medios porque la misma gente habría tumbado a Maduro, pero por otro lado sé de muy buenas fuentes que algunos Venezolanos en su equipaje cuando salen de Costa Rica suelen llevar productos de consumo básico

    • La situación allá es muy compleja y requiere de lectura y estudio de la misma para entenderla y conocer muchas cosas que los «medios» vendidos nos ocultan de la misma, como el hecho que la crisis alimentaria es producto de una guerra económica liderada por el sector empresarial y apoyada por los adecos copeyanos de la MUD, todo con el gran fin de sacar al PSUV del poder y traer nuevamente una agenda neoliberal a Venezuela, misma que dejó durante años a la intemperie a muchas familias pobres, mismas que a partir del gobierno de Hugo Chavez fueron beneficiadas desde muchas formas, y hoy día siguen, invisibilizadas por esos «medios» pero siguen adelante (Gran Misión Vivienda Venezuela, que ha dado vivienda digna a más de 1 millón de familias por citar un ejemplo).

      Y tampoco es que el gobierno de Maduro se ha quedado cruzado de brazos respecto a la escasez de alimentos. La Gran Misión Abastecimiento Soberano surgió como respuesta a ello, y así se ha dado lucha para normalizar la situación alimentaria y a la vez detectar todos los puntos donde gente inescrupulosa ha estado acaparando y escondiendo alimentos y artículos de limpieza, entre otros, para agudizar la situación (ya han ocurrido cientos de decomisos y detenciones por ese asunto).

      Apenas vuelva a mi casa le compartiré algunas lecturas al respecto para profundizar más y de manera objetiva sobre este asunto, amigo Andy.

      Y antes de que alguien relinche, no soy venezolano ni me paga un cinco el PSUV. Soy ORGULLOSAMENTE TICO Y VIVO EN BARRIO LA CRUZ DE SAN JOSÉ. Simplemente me he querido nutrir de información al respecto para acallar a quienes viven sembrando acá cizaña contra el gobierno venezolano todo para joder y estigmatizar negativamente delante de la opinión pública al Frente Amplio, pues saben que si el Frente llega al poder se les acaba la fiesta a esa bola de corruptos.

  2. Los medios nazis decían, una mentira dicha mil veces, termina siendo verdad; esa es la filosofía de los medios de información que todos los días, ventilan cosas que no se apegan a la realidad; y no solo para Venezuela, estos medios de información (desinformación es lo correcto) están al servicio de grupos de poder aún más corruptos, que manipulan la opinión de los ciudadanos, muchos de los cuales no se detienen a pensar como es la realidad del mundo actual.

    • Así es, «No se detienen a pensar». Si se atrevieran a pensar, no creerían estas mentiras tan obvias. Por eso la propaganda se diferencia de la información en el hecho de que la información invita a pensar y a llegar a conclusiones basados en hechos, la propaganda predica: «No pienses, nosotros pensamos por ti.» Si la gente ingenua pensara, se acabaría la propaganda y los vividores que la diseminan.

  3. Este artículo, resulta muy oprtuno, para que se desarrolle por medio de un verdadero debate, sobretodo con los dos temas: la verdadera situación de Venezuela y la manipulación mediática.

    Lamentablemente, por un lado, el enorme poder de los medios de «comunicación nacionales», más conocidos y alineados con los internacionales, pero, más grave aún, por la falta de cultura crítica, no se dispone, en nuestro medio de un amplio régimen de opinión pública, como en Europa, en particular Alemania y España, en donde, casualmente, existen medios estatales.

    Pareciera que aquí todos los asuntos se ventilan al estilo de los «noticieros del fútbol», tal como nos lo presentan, principalmente, dos medios de televisión y los programas deportivos radiales que confunden informar con emitir opiniones como fieles fanáticos de sus equipos.

    No obstante, hoy día, gracias a la tecnología, podemos acceder a verdadera información e igualmente a nuestra actitud de compartirla, por ejemplo, como sucede en este medio y también a través de foros en redes sociales.

  4. Sin ser comunista o capitalista, pero si un acérrimo nacionalista, comparto un 1000 por ciento los puntos de vista y comentarios que se han publicado en este medio -resultó valiente- a este momento. Siempre he expresado la vulgar y descarada manipulación mediática que sucede en Costa Rica y el mundo, todo en función de defender los intereses de los grandes consorcios internacionales y el status quo imperante. Una cosa es lo que leemos y palpamos de las gentes que exteriorizan sus realidades en cualquier parte del orbe y otra muy diferente la que nos “informan” esos medios. Esa estrategia de pensar por nosotros, sin darnos oportunidad de estrenar nuestro cerebro, han llevado a decenas, cientos de millones a morir defiendo intereses ajenos, que siempre irán, tarde o temprano, contra nuestra calidad de vida familiar y colectiva. Debemos pedir a Dios, cuando hasta al supremo también han manipulado, la capacidad para entender y tasar esos contextos. No seamos marionetas o rebaño, cuando la humanidad entera peligra, según tememos. Gracias, el país.cr

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias