miércoles 6, julio 2022
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“La constituyente va porque va”

Yo soy un convencido de la necesidad de una refundación nacional, otros también,  pero seguramente, cada uno tiene una idea muy particular y personal de esta. Tal vez llegó el momento, para los escépticos, de darse cuenta que no es ya momento de cruzar los dedos para que Alex Solís fracase, tampoco de preocuparse… que llegó la hora de OCUPARSE.

La novedad con la constituyente que impulsa el grupo liderado por Alex Solís Fallas, es que  han podido superar las objeciones hechas por el TSE a su primera presentación y como él mismo lo ha dicho «va porque va”. Las posiciones van desde quienes, desde ahora, ya preparan la pancarta NO A LA CONSTITUYENTE, hasta quienes, más pausada y mesuradamente, nos abocamos a analizar  las variadas facetas. Yo lo he dicho una y mil veces, lo mejor es estudiar a fondo la propuesta y elaborar la propia.

Las aprensiones que se estilan:

¿Quiénes están detrás de Alex Solís? El proponente es el  exdiputado y ex contralor defenestrado por sus diferencias con el arismo y no cabe duda  que la constituyente será tema de discusión en el congreso ideológico que realizará pronto el PLN. Asimismo  no sería sorprendente que utilice la maquinaria del PLN para, en un breve plazo, recoger las firmas requeridas. Para ser más claro, que sea elevado a nivel constitucional, el modelo neoliberal que se ha venido instalando como paradigma, mediante reformas parciales a las leyes en los últimos treinta y cinco años.

Se presiente que una cruzada como la que ha emprendido  Alex Solís, pese a sus buenas intenciones, no será nada santa si por detrás está el aparato político el PLN y en consecuencia  a quienes representan  del poder fáctico.

No es el momento político.

Alex Solís presentó el proyecto a la Asamblea Legislativa a través de la diputada liberacionista Maureen Clarke. Sin embargo, pronto pudo comprender que, con la composición  actual de la Asamblea Legislativa es un sueño de opio que la iniciativa progrese a través de la recargada y poli interesada agenda legislativa. Por tal razón acogió las propuestas sugeridas en un conversatorio:

  • Que la convocatoria fuera por referéndum.
  • Que no solo los partidos políticos pudiesen proponer candidatos a diputados constituyentes, sino que esta fuera una posibilidad de sindicatos, cooperativas, Asociaciones de Desarrollo, cámaras empresariales y demás organizaciones del espectro que integra la sociedad civil.

Pero ahí está el detalle, precisamente a este segundo punto de las  medidas democratizadoras propuestas en concordancia con una democracia participativa, fue que se opuso el Tribunal Supremo de Elecciones. En su resolución última ha decretado, dando las razones jurídicas del caso, que  solo los partidos políticos podrán proponer candidatos a la Asamblea Nacional constituyente.

No están dadas las condiciones.

El dicho de que no están las condiciones para una constituyente viene de las vertientes ideológicas prevalecientes, pues todas  consideran que el momento vendrá cuando tengan las posibilidades de dominio absoluto que les permita introducir sin contratiempos sus concepciones en la nueva constitución, olvidándose así que, en una sociedad como la nuestra, una  Carta Magna no puede ser sino el resultado de un nuevo pacto social y político.

La constitución que nos rige, aprobada en la constituyente de 1949, se fundamentó en la más antigua de 1871 y estuvo dominada por la derecha, tanto es así que muy poca pelota le dieron a las propuestas de don Rodrigo Facio y fue aprovechada para poner fuera de ley durante 27 años al Partido perdedor de la Guerra Civil, el Partido Vanguardia Popular. Sin embargo, incorporaron a plenitud las reformas sociales de los años cuarentas.

No será regresiva.

No se puede negar que durante los casi setenta años transcurridos a la fecha, nuestra constitución política es hoy salvaguarda de garantías sociales e individuales que se han venido introduciendo y que debemos preservar y ampliar. Por tal razón es preocupante que la promesa establecida por los proponentes de una constituyente en su primera presentación, (de que se garantizaba que no habría regresividad,) soporte hoy la incertidumbre de que: CONSTITUYENTE ES CONSTITUYE, declarada por el Tribunal supremo de Elecciones. Es decir, quienes conformen esa Asamblea, estarán envestidos de toda la autoridad para hacer borrón y cuenta nueva.

Con lo sucedido en Inglaterra, Colombia, Irlanda, Hungría, hay que poner la barba en remojo en cuanto a referéndums.

Yo soy un convencido de la necesidad de una refundación nacional, otros también,  pero seguramente, cada uno tiene una idea muy particular y personal de esta. Tal vez llegó el momento, para los escépticos, de darse cuenta que no es ya momento de cruzar los dedos para que Alex Solís fracase, tampoco de preocuparse…que llegó la hora de OCUPARSE.

http://www.nytimes.com/es/2016/10/06/de-colombia-al-reino-unido-por-que-los-referendos-no-son-tan-democraticos-como-parecen/?smid=fb-espanol&smtyp=cur

(*) Juan Feliz Montero A.  es Educador

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6 COMENTARIOS

  1. Con lo sucedido aquí en el 2007 y lo que acaba de ocurrir en Colombia con el plesbicito, ni loco apoyaría esa figura para debatir un tema así.
    O quizá ya tienen la fórmula mágica para ganar el referendum: Mientan, manipulen, ofrezcan ridiculeces, y si no les funciona amenacen, metan miedo, doblen brazos, dejen que extranjeros se inmiscuyan en nuestros asuntos y sobre todo violen una y otra vez la ley electoral y compren al TSE.

  2. En este caso es mejor no jugársela, y aplicar mejor el dicho de «que es mejor lo viejo conocido que no nuevo por conocer»; aunque aquí en gran medidada ya sabemos lo que iría a suceder al ser manejado por los partidos políticos desacreditados y sin ética, que abarcan a todos sin salvarse ninguno.

  3. Observando desde afuera, indiscutiblemente la actual constitución necesita actualizarse; pero, pero, deberían ser ciudadanos de un alto conocimiento y de conducta intachable, acá deben sacar las manos los corruptos políticos de siempre; que son los que están interesados en reformarla, no precisamente para el bien de la mayoría costarricense, sino más bien en favor de ciertos grupitos de poder, que ven en la actual constitución un estorbo para sus intereses personales.

  4. Como dice un comentario, ¿qué exactamente es lo que hay que reformar? ¿Qué exactamente de la Constitución está causando los problemas que hoy tenemos? Esta Constitución, en términos generales, es progresista y de orientación social, en aspectos puntuales podría actualizarse, pero la necesidad de cambiarla no la veo. No dice ni el artículo ni ese grupo de Solís qué es lo que quieren cambiar.

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