sábado 27, noviembre 2021
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Galardones reconocen la importancia de la concordia y los ideales

Oviedo (España), 21 oct (EFE).- El rey Felipe VI entregó hoy los Premios Princesa de Asturias durante un acto en el que destacó la importancia de la concordia y de unos ideales firmes que tengan como objetivo un mundo mejor.

Los galardonados individuales de este año fueron el fotoperiodista James Nachtwey (Comunicación y Humanidades), la historiadora Mary Beard (Ciencias Sociales), el ingeniero Hugh Herr (Investigación Científica y Técnica), el triatleta español Javier Gómez Noya (Deportes), el escritor Richard Ford (Letras), la actriz española Núria Espert (Artes).

Como entidades fueron premiadas la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático y del Acuerdo de París (Cooperación) y Aldeas Infantiles SOS (Concordia)

En su discurso en la ceremonia de entrega de los Premios, celebrada en un teatro de Oviedo (norte), Felipe VI apeló al ejemplo de los galardonados para recordar que «no hay ninguna obra científica, política, social o artística que no haya surgido por unos ideales firmes y sólidos».

Tras reseñar los méritos de los premiados este año en cada una de las ocho categorías, el monarca elogió a todos ellos por ser «la representación más alta y brillante» de «ese anhelo por hacer un mundo mejor donde prevalezcan la concordia, el respeto y la solidaridad».

Felipe de Borbón llamó la atención sobre el valor de la cultura y animó a buscar inspiración en la figura de Don Quijote para afirmar: «La cultura enriquece siempre la convivencia, alimenta los más altos valores del espíritu, ennoblece los sentimientos de las personas y nos ayuda a convivir con la mayor dignidad».

Durante la ceremonia tomaron la palabra algunos de los premiados, entre los que la historiadora británica Mary Beard, defendió la suya como una disciplina capaz de alentar el progreso, que abre los ojos a distintas perspectivas y evita que todos sean ciudadanos empobrecidos.

Por su parte, el novelista estadounidense Richard Ford celebró el privilegio que supone para un escritor hacer, con la ayuda de la imaginación, «que sucedan más cosas», acrecentar la riqueza de las posibilidades humanas y «aportar alegría».

La diplomática mexicana Patricia Espinosa, en nombre de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático y del Acuerdo de París, dijo que ese pacto es un «regalo de esperanza», que quiso compartir con todos los niños del mundo.

El rey español se pronunció acerca de ese acuerdo alcanzado el año pasado en París y afirmó que «la unidad a escala global» en la lucha contra el cambio climático es «imprescindible» porque el aumento de la temperatura del planeta, y los gravísimos problemas que acarrea «necesitan de una solución urgente y consensuada, que no puede ser unilateral».

Este es el segundo año que los galardones se entregan bajo el nombre de Princesa de Asturias, de acuerdo al título de la actual heredera de la Corona española, la princesa Leonor, que no los entrega personalmente por su edad, diez años.

Cada premiado recibe un diploma, una dotación en metálico de 50.000 euros (54.896 dólares al cambio actual) una escultura de Joan Miró y una insignia.

Felipe VI, que intervino por primera vez en este mismo escenario en 1981 cerró este evento con un discurso, que está considerado el más personal de los que pronuncia cada año.

Christiana Figueres

«Optimismo es mi segundo nombre o, tal vez el primero» ha bromeado Christiana Figueres, ex secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Figueres, antes de recoger en Oviedo el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional por su trabajo en la lucha contra el calentamiento del planeta, cree que sería «inaceptable pensar que no vamos a ganar la batalla. No nos podemos permitir el lujo de no ser optimistas. No podemos aceptar que una batalla tan importante que marcará tanto la calidad de vida de las nuevas generaciones, no la podemos ganar», ha asegurado. Según el diario El Mundo  Figueres Olsen cree que hay motivos para serlo.

El Acuerdo de París alcanzado el pasado mes de diciembre, establece medidas para la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero, ha sido ratificado por un número de estados suficiente como para que entre en vigor cuatro años antes de lo previsto, 2020.

Otro motivo para el optimismo es un acuerdo firmado hace tres semanas con el sector de la aviación civil. Un acuerdo por el cual han aceptado reducir sus emisiones contaminantes. Se trata del primer sector en el mundo que lo acepta.

Además, se ha presentado una enmienda al protocolo de Montreal que rige las emisiones de ozono que va a incluir otra sustancia que tiene efectos de calentamiento sobre el planeta, también muy altos. De lograrlo se reducirían en cinco grados la subida de las temperaturas ha comentado Patricia a Espinosa, actual secretaria ejecutiva de la convención. Ambas recogerán el premio pero en la imagen faltará Laurent Fabius, su presidente, que no ha podido viajar a Asturias por motivos de salud.

«Soy optimista», ha insistido Figueres «no porque sea irresponsable» sino porque «creo que el mundo tiene la voluntad, la tecnología y los recursos financieros para parar el cambio». Porque sus efectos «ya se están viendo en las vidas humanas, costes financieros, décadas de esfuerzo por el desarrollo de algunos países quedan eliminados, aniquilados con un solo fenómeno hidrometeorológico derivado de los efectos del cambio climático» ha recordado Espinosa. Porque «el coste de la no acción también son altísimos y hay que tomar medidas de forma urgente».

Entre los próximos retos está el de mejorar la comunicación y poder explicar mejor a la gente el fenómeno y cómo cada uno puede contribuir.

«Los gobiernos solos, no lo pueden cumplir, necesitan de todos y las nuevas generaciones están por cambiar su forma de vida y sus costumbres» y puso como ejemplo Christiana Figueres a su hijo que recientemente rechazó tener coche en México donde reside porque «hay otras opciones». Una respuesta muy diferente a la de su época, cuando al empezar a la universidad lo primero que hicieron sus padres fue regalarle un vehículo. «En mi generación, aquello era importante «.

Por ello dijo «hemos de cambiar la mentalidad». Y es que en en las ciudades del futuro, vaticinó, «las personas de más recursos no tendrán coche e irán en transporte público como las que no los tienen».

Porque, según ha señalado, «todos somos actores de todos los mercados, y todos debemos asumir, nuestra responsabilidad».

Los premios Princesa de Asturias, los más importantes de España, han reconocido a lo largo de 36 ediciones a personalidades como Stephen Hawking, Daniel Barenboim, Yaser Arafat e Isaac Rabin, y entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Fundación Bill y Melinda Gates, Wikipedia y la Cruz Roja. EFE

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1 COMENTARIO

  1. Los colonizadores reparten premios a sus compinches. Jamás tuvieron la voluntad de pedir explicaciones a la Figueres sobre el artículo publicado en http://www.laprensalibre.cr/Noticias/detalle/77302/despues-del-fracaso-en-paris-christiana-figueres-a-la-onu, del costarricense Mauricio Álvarez Mora, del 17-07-2016, el cual demuestra la labor de esa señora, y consecuentemente nunca contestó. La idea es seguir repartiendo a los plebeyos espejitos y lentejuelas, por nuestras instituciones y riquezas. Estos exterminadores de elefantes, todavía tienen en la mente que andamos con plumas y tapa rabos. ¿Será así?

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