lunes 3, octubre 2022
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La Terminal

Me despierto a las 5:00 a.m. Mi autobús hacia Guanacaste sale a las 7:30 a.m., así que es mejor anticipar y estar con tiempo. Parece ser una mañana como cualquiera, pero en las noticias hay más incidentes de tránsito que los usuales. Uno de ellos cobra víctimas mortales, personas como yo, como todos, que se levantan con propósitos inmediatos en mente, y que jamás esperan no volver a casa.

El tráfico se colapsa en San Pedro, y el tránsito que pasa frente a mis apartamentos parece no fluir. Así que me preocupo por la hora debido a las nuevas rutas colapsadas, y llamo a Uber. Durante meses me rehusé a usarlo, pero después de sucumbir ante las supuestas múltiples ventajas del servicios, me vuelvo usuaria. Hablo con ellos. Muchos de ellos salen de sus trabajos, y esperan ansiosos los viajes, que les ayuden a mejorar su situación económica, otros lo hacen para financiar el pago del vehículo. Uno de ellos me comenta “yo soy profesional, pero me despidieron y ya tengo más de cuarenta años. No podía conseguir trabajo, así que me metí en esto, y hasta ahora he podido ajustar al menos lo equivalente a un salario por mes. Uno no se hace rico, pero si no, no sé qué hubiera hecho con mi familia”.

Normalmente duro 10 minutos en llegar a La Terminal, así que salgo con una hora de anticipación. El tránsito no fluye, y me preocupo. – Ya es tarde –. Las personas en sus automóviles no dan campo, miran fijamente hacia el frente, y siguen su camino. – ¿Será que estas personas nunca piden campo?–.

A una mujer se le apaga el auto en un semáforo en verde. Ella no sabe qué hacer, se ve claramente acongojada, no logra siquiera poner las luces de emergencia, se encierra en su auto y llama a alguien por celular, pidiendo ayuda supongo. A su alrededor, las personas pasan molestas, le gritan, la insultan, la llaman inútil, pero nadie la ayuda, ni le pregunta qué ha sucedido. Ella está a punto de llorar dentro de su vehículo. Todos pasan de lejos.

Las personas tocando los pitos de sus vehículos, y  bloqueando las intersecciones, no permiten que los otros puedan avanzar, y no les importa, miran hacia el frente, como si ellos nunca se quedaran también bloqueados por otros.

Seguimos la ruta que marca Waze, pero San José no circula, el tiempo corre, y la tarifa diferenciada debido a la hora pico es casi el doble de la tarifa regular. Pero “no importa”, pienso, “lo importante es llegar a La Terminal”.

En las noticias se sigue hablando de heridos, y muertos en carretera. Quizá por desperfectos, quizá porque sus vehículos no debieran estar en circulación y no los han llevado a revisión aún. Quizá porque el número de pasajeros era mayor al legalmente aceptado. Quizá porque el conductor estaba distraído, o tuvo problemas para dormir y está cansado, quizá tiene problemas con su familia, tiene deudas, o está de luto, quizá está enfermo. Podría ser yo, podría ser cualquiera, pero cada quien está tan inmerso en su propia individualidad que no se detienen a dar una sonrisa, a dar campo, a preguntarle a la mujer en qué se le puede ayudar, ¡aunque sea ayudarle a orillar el automóvil! Pero después todos ven las noticias y se lamentan, y comentan, y lloran. ¿Ya para qué? Ya es tarde. Era esta mañana que había que hacer la diferencia.

Por fin llego a La Terminal, se me debita el doble de la tarifa a mi cuenta, y el autobús hacia Guanacaste ya se ha ido. Debo esperar casi tres horas para abordar el siguiente.

Ahora desde el tercer piso observo el tránsito por la ventana, el cual parece empezar a fluir sobre el asfalto ardiente que se extiende a lo largo de esta capital mal planificada, desordenada, agujereada y mal trecha.

Mañana quizá haya más noticias que lamentar, porque no pudimos ser más pacientes, más bondadosos, más humanos hoy.

(*) Mercedes Hidalgo es Antropóloga Social

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3 COMENTARIOS

  1. Mercedes, el problema entre otros es el de un mal transporte publico,que deberia tener carriles expresos.
    Por el otro lado el estado encontro en los impuestos a los automoviles,ingresos,impuestos a la gasolina,ingresos,seguros de autos(INS), ingresos,y marchamo,mas ingresos.Un estado que anda como loco buscando gravar mas a los ciudadanos porque lo que recibe dice que no le alcanza,es imposible que corte por un tiempo la importacion de automoviles ,que es lo que se deberia hacer.Solo en el 2015 entraron 50 mil vehiculos nuevos,y para el 2016 se estiman 60 mil.Todo con la misma infraestructura,lo que nos indica que para coger el bus a Guanacaste a las 7:30 se va a tener que levantar mas temprano.

  2. «El coronel no tiene quien le escriba, o el ciudadano no tiene respuesta a sus necesidades»

    A punto de concluir este periodo de gobierno el caos vial cada día es mayor tal como muy bien se ha descrito en este artículo.

    Yo todos los días hago un recorrido en automóvil de unos 30 km de ida y vuelta, que, normalmente, duraba unos 40 minutos, pero desde hace poco, ya ni siquiera puedo dejar a mi esposa en la puerta de su trabajo, porque los conductores, bloquean el acceso a las calles aledañas y no hay más remedio que dejarla a 300 metros de distancia y luego para devolverme tengo que inventarme una ruta que en este momento representa durar en todo el recorrido de los 30 km 1 hora y media, en resumen, cada día experimentamos mi esposa y yo una náusea existencial con dificultades crecientes.

    Ya en la recta final de esta administración, el tren todavía no ha llegado a Alajuela, a pesar de que se aprobó una ley, a mi juicio positiva, porque, eventualmente, le permitirá al Incofer ejecutar un presupuesto con condiciones muy ágiles.

    Sin exagerar, el asunto del transporte público es una de las emergencias nacionales, pero, hay intereses muy claros en que algunas medidas para solucionar esta emergencia a través del fortalecimiento del servicio del tren se concrete, y es obvio, son los autobuseros que constituyen la clase, desde hace mucho tiempo denominada: políticos empresarios / empresarios políticos. Por lo tanto, firmemos un pagaré en el cual los políticos para tener el honor de recibir los votos de los que andamos diariamente en las calles, en realidad, recibamos la respuesta que merecemos. Pero, antes de pedir ese pagaré debemos advertir que no queremos un gobierno de consenso porque eso quiere decir que los mismos seguirán encaramados en el gobierno, obviamente, para su propio beneficio pese a que al pedir el voto aseguran que continuarán en en el poder para beneficio del pueblo, porque son verdaderos demócratas.

    Concluyo porque tengo que madrugar como una alternativa, para disminuir el tiempo de mi recorrido diario, de lo contrario tendré que durar dos horas.

  3. Excelente descripción del caos vial y humano en el que vive la sociedad. Es una pena, pero muchas personas al estar frente al volante se deshumanizada y pasan a ser «Lord Audio» o «Lord BMW». Cómo sea, las calles están en ruinas, la gasolina sube y la deshumanización es la norma. Nos queda dar nuestro grano de arena y actuar como seres humanos y no autómatas.

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