miércoles 30, noviembre 2022
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México sedujo a grandes petroleras del mundo incluso de EEUU, a pesar de Trump

Ciudad de México, 6 dic (Sputnik).- México conquistó a las grandes petroleras del mundo que por primera vez apostaron fortunas por sus codiciados tesoros fósiles bajo las aguas profundas del Golfo de México, con un mensaje implícito al presidente electo de EEUU, Donald Trump, consideran analistas.

«Es la primera vez que las ‘majors’ asisten a licitaciones en México, que no estuvieron en las anteriores tres licitaciones, como las compañías americanas ExxonMobil y Chevron, y eso da la pauta al mundo energético hacia un país interesante para los inversores», dijo a Sputnik Nóvosti el experto Darío Lamanna, abogado argentino de la industria petrolera.

«Al contrario de las políticas proteccionistas en inversiones, el éxito de la licitación demuestra una clara confianza de las empresas internacionales en México, es un enorme voto de confianza por el flujo de capitales de la industria petrolera», dice el veterano negociador de contratos petroleros.

Desde el punto de vista de los actores que asistieron, «fue una licitación muy decorosa, con la asistencia de otras grandes empresas europeas y asiáticas que debutaron en un ronda de México», señala el testigo del evento, con una larga experiencia en América Latina.

Con 34.350 millones de dólares de inversión sobre la mesa –según datos finales de la secretaría de Energía– a México desembarcaron por primera vez las llamadas ‘majors’ de la industria petrolera global, para llevarse ocho de los diez contratos ofertados en el gran concurso histórico.

Además de las gigantes compañías estadounidenses –en una apuesta pública transmitido en vivo por medios de todo el mundo, entre ellos Sputnik– compitieron la británica BP, la francesa Total, y la noruega Statoil, con las grandes petroleras asiáticas, notablemente la estatal de China CNOOC, y la malaya PC Carigali, y Ophir, originada en África.

El éxito de 80 por ciento de la subasta, el doble de los esperado por el gobierno –que consideraba un éxito firmar cuatro de los 10 contratos– en una industria energética que tiene un promedio global de 20 por ciento global en estas pujas, en las cuales la estadounidense Chevron compitió en consorcio con la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex).

Esos colosos petroleros no habían competido en las tres convocatorias anteriores de la apertura petrolera de México a la inversión privada y extranjera, iniciada en el verano de 2015, tras casi 80 años de monopolio de estatal de Pemex.

La compañía mexicana logró, además, un poderoso socio australiano para compartir sus derechos adquiridos (‘farmout’) en la llamada Ronda Cero, cuando tuvo el privilegio de elegir en solitario los mejores campos petroleros, un 80 por ciento de las reservas probadas y el 20 por ciento de los energéticos fósiles prospectivos de México, antes de las licitaciones.

Esa puja abrió la histórica apertura al lecho marino bajo las aguas profundas del Golfo de México, en la cual BHP Billiton venció en duelo de titanes a la británica BP, para ir a explotar en la explorado campo de Trión, en la primera asociación de Pemex desde 1938, con una inversión de otros 7.425 millones de dólares para tener el 60 por ciento del nuevo consorcio y dejar a la estatal con el 40 por ciento.

Por lo tanto, México logró firmar en una sola jornada, contratos por 41.775 millones de dólares, casi seis veces los 7.000 millones de dólares comprometidos en las tres rondas anteriores y acercarse a los 50.000 millones de dólares totales, que podrán ser rebasados fácilmente en las siguiente Ronda Dos proyectada para 2017.

Nada mal para los tiempos que corren de bajos precios del crudo, sobre todo si se considera que esos reservorios contienen el apetecido crudo súperligero, el más apreciado en el mercado mundial.

El resultado «mejora el clima y el ánimo de los inversores y el ambiente de los proyectos energéticos internacionales», puntualizó Lamanna.

DUELO DE GIGANTES EN PRODUCCIÓN

Lograr que dos gigantes compitieran en una disputa cerrada para encontrar un socio de Pemex –la británica BP y la australiana BHP Billiton– es un gran avance, dice el negociador petrolero.

«Es la primera vez en la historia de Pemex que se asocia con otra petrolera, para explotar sus intocadas reservas en el Golfo de México, mientras al otro lado de la frontera marítima la producción es constante desde hace muchos años», explica Lamanna.

La asociación de la compañía estatal con Chevron y BHP Billiton, que son «jugadores de primera línea global, le van a aportar muchísimo a Pemex, y la empresa va a aprender mucha más tecnología y gerencia», porque nunca antes había experimentado este tipo de relaciones, añade.

La petrolera mexicana «va a poder agregar valor a su actividad a través del conocimiento y la experticia de la compañía estadounidense y la australiana», precisa el experto.

El regulador estatal, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) anunció que esas inversiones se transformarán en unos 900.000 barriles diarios de petróleo (b/d), que son casi la mitad del pronóstico para la deprimida producción de 2017, estimada en 1,9 millones de b/d, más de 40 por ciento del pico del petróleo mexicano de 2004 de 3,4 millones b/d.

«Esas proyecciones de los contratos firmados primero deben pasar por una etapa de exploración para construir las facilidades de los planes de inversión y producción, son estimaciones que en los próximos años se irán ajustando en función de los planes de desarrollo», acota Lamanna.

Las proyecciones son de 120.000 b/d para el lapso de 2023 a 2025 en el caso de Trión y 100.000 barriles para cada uno de los ocho contratos firmados esperados entre 2025 y 2027, cuatro en la zona del Plegado de Perdido, fronterizo con EEUU, y otros cuatro en la Cuenca Salina (sur del golfo) en un periodo de desarrollo de ocho a diez años

UN PASO ADELANTE EN AMÉRICA LATINA

Comparado con América Latina, México aparece en una posición de liderazgo energético, dice Lamanna, conocedor de la industria regional.

La licitación es un éxito, además, «considerando que Argentina no ha desarrollado sus proyectos de petróleo y gas de esquisto en Patagonia, que Brasil atraviesa una crisis política por escándalos de corrupción en su industria petrolera, y Ecuador que no podido todavía hacer hecho sus grandes cambios en sus modelos de explotaciones».

Mención aparte merecen para Colombia y Venezuela: esos dos países caribeños «no están en condiciones de presentar ofertas favorables para los inversores por su clima político, de seguridad e institucional internos», sentencia el conocedor de esos países por su propia experiencia.

Como contraste, México ha armado un posición estratégica ventajosa con respecto al resto de la región, «frente a países que pasan por momentos muy peculiares en la historia de su industria».

Sin embargo, no todo es miel para México: «Me gustaría advertir que la apertura debe mejorar y se puede trabajar en la simplificación de la eliminación de normas legales que no son necesarias», dice el negociador petrolero.

«Se requiere además eliminar la complejidad normativa que existe en la industria mexicana», puntualiza.

En segundo lugar, añade, «hay que agilizar los procesos y transparentar los procedimientos, de manera que sean más ágiles y abiertos para eliminar la burocracia y la doble regulación».

Por último, señala que la industria petrolera comienza a ver una recuperación de los precios de crudo, por la decisión de la OPEP de reducir en 1,2 millones de barriles su producción diaria, lo que beneficia muchísimo a la economía mexicana.

MENSAJE A TRUMP

Por su parte, el experto mexicano Alexis Juárez Cao, coincidió en que «en términos geoestratégicos fue muy significativa para los jugadores petroleros la asistencia de China».

La oferta presentada por los chinos, en inversión y regalía adicionales al estado mexicano, «fue muy superior, refleja el enorme interés de los chinos de entrar a producir al Golfo de México», dijo el investigador que acaba de presentar una investigación posdoctoral financiada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México (Conacyt).

El resultado entraña un mensaje a Trump, afirma el experto del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey: «Para las compañías estadounidense, el mensaje al presidente (electo) Trump es que si ocurre alguna sanción las dejaría desprotegidas ante la competencia global».

La respuesta a una sanción del nuevo gobierno por desplazar sus inversiones a México, en vez de los proyectos de crudos de esquisto en Texas o Dakota del Norte, por ejemplo, «es que todas las demás compañías globales están lista a competir y con la mano en la cintura pueden suplir o reemplazar a las estadounidenses ExxonMobil, Chevron, Murphy y otras».

Además «otras grandes compañías están ansiosas de ir a explorar y explotar las aguas profundas de México, europeas y asiáticas, australianas, dispuestos a ocupar cualquier espacio».

Finalmente considera que las proyecciones de 900.000 barriles diarios de producción adicional estimada en esos nuevos contratos «es una cifra conservadora, pueden producir más y el cálculo es mesurado», terminó.

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