domingo 27, noviembre 2022
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Un “impeachment” puede ser rápido

No me gusta contar lo que ya he contado, pero me encanta contar lo que nunca he contado, y eso lo disfruto tanto, como si lo estuviera inventando.

En febrero de 1974 atendí una “inocente” invitación del gobierno de Richard Nixon para hacer un recorrido por todo su país en lujosa excursión de dos meses. La primera parada fue Washington y allí, en el temido Department of State, planificamos el largo viaje, de ciudad en ciudad y con todo tipo de transportes. Fue una obra maestra de relojería.

Una de mis primeras entrevistas en la opulenta capital del DC fue en el entonces poderoso The Washington Post, que estaba en la calle 15ª y no en el pequeño local de ahora frente a Franklin Square. Un periodista canoso (no voy a rajar que era Ben Bradlee, porque no me acuerdo) me paseó por todos los rincones y yo (que era un imberbe aprendiz de escasos 25 años), no acababa de comprender, fascinado, cómo una sala de redacción de periódico podía ser tan grande como el Estadio Nacional. Vimos cada una de las secciones y en un pequeño cubículo me presentó a dos jóvenes reporteros apenas un pelito mayores que yo. –Cuando usted termine su viaje verá en todas las portadas a estos dos compañeros, ya va a salir su libro, me dijo. El uno lucía pantalón beige de armi y camisa gris con corbata; el otro unos jeans muy ajustados y camisa a cuadros verde. Eran los cocos del Watergate:  Bob Woodward y Carl Bernstein, que en ese momento tenían en aprietos a la Casa Blanca, saltarían muy pronto a la fama mundial y apenas recuerdo haberles dado la mano.

Cuando fui a la White House, por la Avenida Pensilvania, vi a un extraño grupo de gringos con pancartas que formaban círculo en una plazoleta. Los carteles decían IMPEACHEMENT en grandes letras, y era la primera vez que yo miraba ese vocablo en cualquier idioma. Con mi inglés perfecto, no asocié ni entendí nada.

En los recorridos por unos veinte estados de la Unión, me topé con muchos manifestantes del mismo tipo y cuando pregunté por la palabra, me indicaron que era un pedido de destitución contra Nixon por el caso Watergate y que nunca se había aplicado en la historia de la Constitución, salvo en el caso de Andrew Johnson en 1868.

En efecto, cuando llegué a San Francisco, final de mi ruta, la gigantografia de aquellos reporteros me salía en todas las paredes: All the President`s men, acababa de publicarse y solo unos meses después, (agosto 1974), Nixon tuvo que renunciar. La fuerza del pueblo y de la prensa verdadera cumplieron su cometido.

Con dos cámaras legislativas a su favor Donald Trump sería difícilmente procesado mediante un impeachement, pero son tantas y tan garrafales sus metidas de pata, que una proliferación de marchas por todas las calles de Estados Unidos lo podrían llevar a renunciar antes de que termine el periodo.

Yo pude ver aquello en 1974. No creo que ahora sea imposible y deseara que no me lo esté inventando, porque, de lo contrario, la suerte del mundo estará en las peores manos que imaginarse uno pueda.

(*) Carlos Morales Castro es Periodista y Escritor

31 de enero 2017.

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9 COMENTARIOS

  1. No entiendo cual es el panico con Trump.
    Hasta el dia de hoy, en la semana y media en el poder,muy diligente ha empezado a cumplir sus promesas de campaña, algo poco visto en los politicos de carrera.
    Sus seguidores estan contentos y sus detractores ,la prensa tradicional y la «izquierda » norteamericana,si asi se le puede llamar,andan desesperados tratando,sin efecto de descarrilar su movimiento.
    Ha sido Trump ,para bien o mal , la revelacion de los tiempos.Los medios por su parte estan contentos con el trafico e interes que ha despertado Donald Trump.
    Carlos, tenes que aceptar que desde el punto de vista periodistico,Trump ,ha sido una inyeccion de adrenalina en todas las salas de redaccion de los medios del mundo.

    • No entendés el miedo porque no sos un musulman viviendo en los estados unidos, o una persona buscando refugio en los estados unidos, o una persona viviendo sin documentos. Las politicas que el impone tiene repercusiones en estadounidenses, y ellas son mayormente malas.

  2. Durante las elecciones siempre dije que ganaria el menos malo . . . ¡y gano! Aun asi creo que Trompito no terminara su periodo. Alguna se sus barrabasadas lo sacara del poder. Probablemente, ¡no extrañamente!, del plano personal. La maltratada Melania sera parte actora. Así es que, sí, asistiremos a otro show estadounidense de los grandes.

  3. El problema con el señor Trump es que,aunque haya prometido en campaña lo que en estos doce días ha empezado a cumplir,es que,lo prometido atenta contra el orden económico creado por el mismo Estados Unidos en otros momentos de la historia y,amenaza con revertir sus efectos negativos que,ahora parecen muy positivos para él y su país, sobre aquellos que tuvieron el mal tino de darle su voto.

  4. Donald Trump, es como decía un político por acá, «el menos malo»; desde mi punto de vista, el actual presidente de «USA» se le ha atravesado a la «gran élite», existe un discurso suyo en ese sentido, sus políticas afectarán en gran manera los interses de esta «gran élite» y por eso vemos medios informativos, actores de cine, cantantes y hasta políticos del bando contrario, montando toda una campaña de desprestigio; hasta el punto de querer hacerlo como un incompetente mental y talvéz de esta manera destronarlo. Tomemos en cuenta que ni siquiera han pasado 100 días.

  5. Carlos,

    Gracias por la perspectiva, como un estadounidense joven, valoro las memorias que vos has recordado aqui… Desafortunadamente, The Washington Post ha perdido un poco de su poder, como mencionaste en el comentario del tamaño del edificio que ellos utilizan.

    Ahora tenemos Breitbart, FOX News, The Drudge Report y otras publicaciones que lanzan puras mentiras al publico como bombas que influyen las opiniones publicas. La media ya no puede hacer que el gobierno respete los limites de su poder, y además, unas partes de la media estan amplificando el poder del gobierno. Las polemicas que ya han salido (y fueron numerosos y escandalosos) nisiquiera le han detenido o humillado. Alli tenemos problemas para enfrentar.

    Espero que veamos un impeachment de Trump, y es muy útil recordar que ya pasó una vez aqui en los EEUU, y puede pasar de nuevo… Pero vos ya sabés que con las dos cámaras del congreso controladas por los Republicans, no hay mucha esperanza. Seguimos luchando de todos modos.

    Saludos,
    Lee

  6. Primero gracias a este digital que colgó mi micro artículo y a R. Cedeño que lo promovió. Es cierto Lee que la esperanza es poca, pero ya Ud. vio Berkelly anoche, así puede comenzar un caos que los republicanos no quieren para las elecciones de medio periodo. Y no creo que Trump esté cumpliendo sus promesas, solo está tirando bandos que para cumplirse falta mucho, estimado Jaime.
    chau,

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