lunes 30, enero 2023
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Agricultores y conservacionistas se unen contra nueva ley de aguas

San José, 17 Feb (ElPaís.cr).- El proyecto conocido como «Ley de aguas» de expediente 20.212 sigue ganando retractores en la Asamblea Legislativa, ya que tanto agricultores como ambientalistas consideran que es una peligrosa reforma.

Esta semana los diputados de la Comisión de Ambiente recibieron a representantes de la Cámara de Agricultores, quienes fueron enfáticos en decir que  la “Ley para la gestión integrada del recurso hídrico”, desincentiva la producción y únicamente viene a poner más trabas legales a los pequeños y medianos empresarios.

El Presidente de la Cámara, Juan Rafael Lizano, enfatizó en que la agricultura se encuentra en crisis, no se siente apoyada y un proyecto de ley como el que se está planteando viene a provocar otro  impedimento  a la institucionalidad del Estado.

«La agricultura se va acabar en este país, pero lo que hay que tener claro es que a los pequeños productores son a los que van a desaparecer primero. Es una amenaza constante de leyes, de acciones y de medidas que nos llevan a una situación en la que cada vez podemos hacer menos», comentó Lizano.

Según dijo, la Cámara está en la mejor disposición de colaborar, de hecho recordó que previamente enviaron los dieciséis cambios que el proyecto debe contener para darse por satisfechos, de lo contrario prefieren continuar bajo el marco jurídico de la Ley de Aguas actual, ya que el sector lo único que quiere es que los dejen trabajar.

«Con base en estudios que hemos estado realizando, logramos determinar que el productor de caña más joven del país tiene 55 años, esto quiere decir que si la juventud está alejada de la producción con mucha más razón va seguir igual porque le estamos poniendo más trabas. Es decir ellos no quieren ni se merecen tener que pelear contra el clima, las importaciones, un mercado reducido, las plagas y ahora contra las leyes», aseveró el jerarca de la Cámara.

Pequeño lago en un campo de golf en la Península de Nicoya. Elpaís.cr
Pequeño lago en un campo de golf en la Península de Nicoya. Elpaís.cr

Al igual que el criterio de los agricultores, María Elena Fournier Solano de la Asociación Conservacionista Yiski y  Freddy Pacheco León del Colectivo «Aguas es Vida no Mercancía», señalaron que el proyecto tal y como se encuentra redactado es peligroso ya que maquilla la obtención de concesiones para el uso del agua y su regulación no debe salir de las manos del Estado.

Fournier Solano fue contundente en indicar que el artículo 6 le da la rectoría al Ministro de Ambiente quien tendrá la potestad de elaborar y dictar políticas, reglamentos y directrices en materia de manejo, uso y protección del recurso hídrico, dejando de lado las funciones e informes que emita el Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento, SENARA.

En cuanto al papel del Senara, la misma Sala Constitucional ha emitido resoluciones donde indican que los informes de dicho órgano son vinculantes y necesarios para la viabilidad ambiental, y en este proyecto no se contempla este importante detalle.

La redacción que contempla actualmente la Ley de Aguas con sus respectivas reformas, resalta el agua como un bien del Estado y no vislumbra fines comerciales, en el proyecto en discusión si se resalta por lo que lo consideran mercantilista y bajo esa condiciones la Asociación que ella representa no estarán de acuerdo.

Por otra parte, el biólogo Freddy Pacheco, señaló que coincide con los criterios emitidos y agregó que la actual Ley de Aguas con las reformas propuestas funciona y es muy buena es buena,  quienes buscan derogarla es porque no conocen ni saben del uso del agua. Agregó que la pérdida de agua es por la ineficiencia de las personas y por ende las instituciones que se vuelven incompetentes.

El diputado liberacionista y proponente del proyecto, Juan Marín, señaló que comparte la preocupación expuesta, por lo que propuso abrir una negociación al respecto para mejorar la legislación.

«Ya se eliminaron muchas de las cosas que se plantearon y ahora debemos seguir adelante. Yo creo que aquí estamos en un esfuerzo conjunto por construir una nueva ley de aguas que beneficie a todos, nadie está tratando de imponer, ojalá objetivamente podamos hacer los ajustes necesarios», manifestó Marín.

El proyecto seguirá siendo estudiado por los diputados de la Comisión, al menos hasta que se logre consensuar un texto definitivo que pase al Plenario para ser discutido y aprobado en primer y segundo debate.

Lea también (Artículo de Opinión): Un proyecto de “ley de aguas” antiagricultor

 

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