miércoles 26, enero 2022
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La conservación debe hacerse con todos los actores de la sociedad

El sistema de gobernanza ambiental participativo de SINAC es uno de los mecanismos más efectivos para la conservación de las áreas protegidas y lidiar con los conflictos ambientales.

El principio 10 de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo reza sobre la importancia de “asegurar que toda persona tenga acceso a la información, participe en la toma de decisiones y acceda a la justicia en asuntos ambientales, con el fin de garantizar el derecho a un medio ambiente sano y sostenible de las generaciones presentes y futuras”.

Costa Rica es uno de los pocos países que en un periodo de treinta años ha logrado un aumento de más de 30% en cobertura forestal, pasando del 20 a más del 50% documentado. Para ello, aparte del Pago por Servicios Ambientales (PSA), ha sido clave el Sistema Nacional de Áreas de Conservación Costa Rica (SINAC), que tiene una misión ambiciosa y positiva para el país: aparte de gestionar las áreas silvestres protegidas, armonizar los usos de los recursos naturales entre esas áreas protegidas y aquellas que no lo están.

“Sería imposible que ese aumento en cobertura forestal se hubiese dado sino es porque también varias de las zonas importantes de reforestación incluyen recuperación boscosa dentro de las áreas protegidas y eso es precisamente el resultado del sistema participativo”, indicó Bernardo Aguilar, director ejecutivo de la Fundación Neotrópica.

El SINAC, al contar con la jurisdicción sobre el territorio nacional: parques nacionales, reservas biológicas, reservas forestales, refugios de vida silvestre, monumentos nacionales, reserva natural absoluta, humedales, entre otros, contribuye decisivamente a generar el 20% de los ingresos por exportación o el 5% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Según Aguilar, “más del 85% del turismo que viene a Costa Rica, casi 3 millones de personas, vienen a ver la marca verde reconocida a nivel mundial”.

Pese a ello, en estos momentos en la Asamblea Legislativa se discute un proyecto de ley (19.937) para volver a crear el Servicio de Parques Nacionales que le quitaría la jurisdicción al SINAC sobre las áreas silvestres protegidas poniendo el control del sistema en manos del Ministro y un director de Parques con asistencia de un Consejo de Parques sin participación alguna de la sociedad civil organizada y con una selección de participantes cuya justificación no tiene sustento en la lógica de la historia de la conservación del país: SITRAMINAE, la Confederación de Asociaciones de Desarrollo Comunal y la Cámara Nacional de Turismo, aparte del director y jerarcas de otras instituciones públicas. Asimismo, el proyecto abre al criterio del servicio, por imperio de ley, la capacidad mucho más flexible de otorgar concesiones de servicios esenciales.

Inauguración de nuevas instalaciones en Parque Nacional Corcovado. F. Neotrópica
Inauguración de nuevas instalaciones en Parque Nacional Corcovado. F. Neotrópica

Los proponentes de este modelo parecen estarse dedicando durante los últimos meses a canalizar hacia los medios de prensa informaciones que invisibilizan los logros del sistema y resaltan sus limitaciones con el fin de promover este proyecto. Así por ejemplo, el intento de invasión de los oreros en el Parque Corcovado se informó previamente a que sucediera, con vocerías y cobertura gráfica, buscando invisibilizar la inauguración de obras celebrada por el SINAC en el Parque Corcovado con una inversión de $2.3 millones en obras de infraestructura turística y operativa en los centros operativos de Sirena, La Leona y San Pedrillo.

Por tanto, siendo la misión de la Fundación Neotrópica, promover la concertación y autogestión social para la conservación y la distribución justa y equitativa de los beneficios que generan la conservación y el desarrollo, le declaramos al país:

  1. La conservación y el desarrollo sostenible son procesos que se deben hacer con todos los actores de la sociedad para efectos de que sea efectiva y de que observe la salvaguarda de los derechos de todas y todos los cotarricenses. Las áreas silvestres protegidas le pertenecen a ese colectivo, no a un grupo selecto de técnicos o gremialistas. Creemos en las decisiones tomadas de forma participativa, no excluyente. El proyecto de ley planteado es inconstitucional y regresivo desde la perspectiva del artículo 50 de nuestra constitución, la Convención de Diversidad Biológica, la Convención de Río y nuestra Ley de Biodiversidad.
  2. Estamos a favor de fortalecer el SINAC, de quitar las trabas de la autoridad presupuestaria, que se contraten más guardaparques y técnicos, que se estimule una de las fuentes de riqueza sostenible que tiene el país. Nos oponemos al hecho de que se debilite por vía de la creación del organismo planteado en el proyecto de ley. Uno de los retos de SINAC es que sólo recibe 0.22%del presupuesto nacional y aparte de eso tiene las plazas congeladas por la autoridad presupuestaria debido al déficit fiscal.
  3. El sistema de gobernanza ambiental participativo es uno de los mecanismos más efectivos para lidiar con los conflictos ambientales que se dan dentro y alrededor de las áreas. En los consejos regionales donde se da esa participación de forma plena, la combinación de los intereses de la empresa privada, organizaciones de sociedad civil, instituciones educativas, técnicas, áreas de conservación y otros sectores se logra encontrar situaciones de consenso más sostenibles para lidiar con la conflictividad.
  4. El país debe comenzar a estimular la búsqueda de recursos externos para fortalecer el sistema de gobernanza participativa, no solo para efectos de recibir recursos sino para compartir con otros países los resultados del modelo.

A todas las organizaciones que creen en el sistema de gobernanza participativo las invitamos a unirse al llamado del fortalecimiento del Sistema de Áreas de Conservación y a la oposición al Proyecto de Ley 19.937.

(*) Adriana Sanabria Nájera, Coordinadora Unidad de Comunicación de la Fundación Neotrópica, asanabria@neotropica.org,

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9 COMENTARIOS

  1. Muy interesante la posición de la Fundación Neotropica!. Estoy de acuerdo en que en la Conservación de la biodiversidad deben participar todos los actores de la sociedad. Lo que me deja un sinsabor, es que en ninguna parte mencionan que nuestras areas silvestres protegidas estan abandonadas a su suerte. Se enfoca en las bellezas naturales que proveen para atraer turistas, pero los recursos que reciben son insuficientes. Parques como Corcovado, en donde se invirtieron los 2.3 millones de dólares en infraestructura (según el articulo), no tienen ni los guardaparques suficientes ni los recursos para frenar la perdida aceleradas de biodiversidad. La oreria, la cacería furtiva, el narcotráfico, la extracción ilegal de madera son factores que están afectando esa y otras areas protegidas en este momento. Para que infraestructura sin guardaparques?, sin recursos?. Si a la participación ciudadana, pero consolidando y cuidando lo que tanto nos ha costado construir. Me gustaria ver a la Neotropica pronunciandose tambien acerca del abandono de nuestras areas y a la perdida acelerada de biodiversidad que están sufriendo. Finalmente, acerca del proyecto de ley sobre el servicio de parques nacionales: excelente abrir el debate, pero con argumentos y sin desautorizar a nadie solo porque defiende una idea en la que cree. Eduardo Carrillo

    • Mi estimado don Eduardo, en el punto dos de la declaración de la Fundación Neotrópica logro leer su posición sobre la necesidad de eliminar las trabas presupuestarias, siendo ello en gran parte “que se contraten más guardaparques y técnicos, que se estimule una de las fuentes de riqueza sostenible que tiene el país”, según reza el comunicado. Lo más triste es que existe un congelamiento de plazas, significando incluso que aquellos que se pensionan no puedan ser sustituidos. Saludos cordiales, como dice usted don Eduardo, excelente abrir el debate sobre el Proyecto de Ley 19.937.

      • Estimada Ingrid, gracias por su respuesta. Es cierto lo que usted menciona, pero el mal funcionamiento del SINAC no esta basado solo en la falta de recursos. En mi opinion va mucho mas alla!. Es un problema de prioridad de objetivos, un problema de personal capacitado, un problema de liderazgo en muchos casos. La idea del SINAC es excelente, pero ha sido imposible implementarla a lo largo de 18 años. No mencioné mas del Proyecto de ley que usted menciona porque no lo conozco a fondo. Mi opinión personal es que la crisis en la conservación de recursos no es un problema de leyes, es un problema de actitud de nosotros costarricenses hacia la naturaleza y como cuidarla de la mejor manera. No tengo duda de que la Fundación Neotropica éste preocupada por lo que pasa, pero es abriendo el dialogo lo que nos va a permitir llegar a una solución que todos podamos apoyar. A sus ordenes!. Eduardo Carrillo

        • Gracias Eduardo por su perspectiva. La cuestión de las prioridades es ciertamente un punto importante. Creo que ha sido prioridad del SINAC y en específico del CONAC, en el cual sirve la Fundación, el que se atiendan las falencias que ud. apunta. De ello que entre lo que se está atendiendo son las condiciones de trabajo de los y las compañeras del personal de campo y se esté insistiendo enérgicamente en el levantamiento de las limitaciones que impone la autoridad presupuestaria. Con ello creemos que honramos no sólo nuestra tradición sino el legado de nuestros fundadores, entre ellos de don Álvaro Ugalde qdDg. De allí al proyecto de ley presentado,hay una distancia importante. importante.

  2. Estoy de acuerdo con el comentario de la Sra. Sanabria, en lo que se refiere a que la conservación debe hacerse con todos los actores de la sociedad. Aquí incluyo a las personas y comunidades que viven cerca de un parque o reserva público, a las empresas dedicadas al turismo y al ecoturismo, a los que se benefician del agua que producen las áreas protegidas y a los investigadores, entre muchos otros.
    Con respecto a los datos sobre turistas e ingresos que recibe el sistema de parques y reservas, deseo agregar que podemos estimar, con base en datos del ICT, que un 53,6% de los turistas que nos visitan se pueden considerar como ecoturistas; esto significa que el país recibe unos US$ 1.700 millones en beneficios por tener un sistema de parques y reservas públicos, de reservas privadas y de otros lugares en los que se pueda ver naturaleza.
    Directamente, el sistema de parques y reservas recibe ingresos por unos US$ 21 millones, por cuotas de entrada, derechos de investigación, concesiones y otros. Y aquí comienza el primer problema. Esos fondos no regresan a las áreas protegidas sino que son usados -ilegalmente- por el Sinac/Minae en muchísimos gastos que no tienen nada que ver con las áreas protegidas. Por cierto, la Caja Única del Estado no se deja nada de estos fondos.
    El ejemplo más claro es la vergonzosa situación en la que se encuentra el Parque Nacional Manuel Antonio -situación dada a conocer por la prensa-, a pesar de que este Parque recibe por año más de US$ 4,3 millones. Esto demuestra que el problema de nuestros parques no es de falta de fondos, es de mala administración.
    El segundo problema es que el número de guardaparques va disminuyendo año con año, porque no se autoriza nombrar a los que renuncian o se pensionan, a pesar de enorme beneficio económico para el país de la existencia de nuestros parques y reservas públicos. A ese paso, pronto habrá que cerrar los parques porque no habrá nadie que atienda a los visitantes. Pero se pueden cerrar los parques a los que se dedican a expoliarlos?
    Durante 19 años el Sinac/Minae ha administrado nuestros parques y reservas, y en mi opinión, y en la de todos los amigos y colegas que presentamos el proyecto de ley para crear de nuevo el Servicio de Parques Nacionales, ha hecho muy mala labor. De hecho, considero que es una «institución fallida». De otra manera, no tendríamos el desastre que tenemos debido a las atrocidades que están cometiendo dentro de ellos los cazadores furtivos, los oreros, los narcotraficantes y otros; no tendríamos la carencia que tenemos de instalaciones típicas de parques desarrollados, y no tendríamos la grave situación que está sucediendo de violación a los derechos fundamentales a la vida, a la salud, al agua potable, a una vivienda digna, a la alimentación y a la educación de los guardaparques.
    Por cierto, Sra. Sanabria, los que hemos propuesto crear de nuevo el Servicio de Parques Nacionales, que funcionó muy bien hasta 1998, no necesitamos canalizar nada hacia los medios de prensa ni invisibilizar logros que nos vemos por ninguna parte. Lo que está sucediendo con nuestros parques y reservas habla por si solo.
    Lamento que la Fundación Neotrópica que en el pasado, junto con la Fundación de Parques Nacionales, fue la gran aliada del anterior Servicio de Parques Nacionales, ahora esté en contra de volver a crearlo. Pero estamos avisados de sus ideas sobre este tema y de que no contamos con ella.

    • Estimado don Mario. Tomo muy en cuenta sus observaciones como fundador de la Fundación Neotrópica y actual miembro de la Corporación de Patrocinadores de la misma. El SPN fue una gran creación y cumplió una tarea indispensable en su momento. En eso nuestra posición no ha cambiado un milímetro. La evolución que se dio respondió a razones técnicas y de políticas públicas que se determinaron en su momento y que se encuentran bien documentadas en publicaciones técnico-científicas que ud. conoce de científicos nacionales y extranjeros muy respetados. El actual proyecto de ley plantea un modelo que parece desconocer los aciertos de lo que se ha logrado hasta hoy día y cierra la participación de la sociedad civil. En ese sentido, ciertamente discrepamos, con todo respeto para su criterio y experiencia.

  3. Hola… es una pena ver al sector de conservación dividiéndose cuando más unidos deberíamos estar. No dudo que todos tenemos el mismo objetivo, pero evidentemente tenemos diferencias en cómo alcanzarlo. Entonces, quisiera compartir con ustedes algunas reflexiones.

    Creo que es innegable para todos que la situación de las áreas protegidas hoy en día en Costa Rica es lamentable, el nivel de gestión no llega ni siquiera a un nivel de aceptable. Yo pienso que el análisis del porqué llegamos a este punto, debe ser complejo en cuanto a la cantidad de factores involucrados y por lo tanto no debe responder a un sólo problema… si fuera así, ya se hubiera solucionado.

    Por un lado, para mi es claro que el concepto del SINAC es muy bueno, algo que responde a las lecciones aprendidas y principios con los que tratamos de trabajar la conservación hoy en día. Es un modelo que otros países envidian y aspiran tener algún día. Pero también es claro que tiene un serio problema de efectividad en cuanto al tema de AP se refiere. Basta ir a visitar las áreas y la situación de gestión es muy lamentable. No tengo datos para estimar el balance general de la efectividad del SINAC en términos de conservación de biodiversidad en el país, pero al menos las AP no lucen nada bien.

    Pero por otro lado, yo no creo que separar la gestión de las AP aislándolas del paisaje en la que están inmersas sea la solución y tampoco creo que el modelo anterior sea mejor o peor que este, simplemente fue un modelo que respondió muy bien y fue exitoso en aquel momento. Si bien se podría decir que la gestión de las AP fue mucho mejor en los tiempos del SPN, no creo que fuera un asunto que responda sólo al modelo de gestión, sino que hay otros factores que influyeron mucho y que no tenemos hoy, como por ejemplo; personal con motivación y mística alta, un mandato institucional claro, un liderazgo de calidad y buenos recursos concentrados dentro de los límites de las AP.

    Lo que sabemos hoy en día en relación a cómo hacer conservación efectiva, se contrapone con un esquema de puertas para adentro, por el contrario debe ser integrador, concertador y buscar la funcionalidad a escala de grandes paisajes. Lo anterior es algo que el modelo SPN propuesto en el proyecto de ley no lograría de manera eficiente, pero que el SINAC tampoco pareciera estar logrando, por lo que se puede intuir sin muchos datos duros. Como generalmente ocurre, la balanza se va de un extremo al otro, un SPN que trabaje sólo de los límites para adentro sería tan malo, como un SINAC que por intentar trabajar la matriz socio-productiva pierda sus áreas protegidas y no logre cambios sustantivos afuera tampoco.

    Mi conclusión es que no estamos ante una crisis de un modelo institucional, estamos ante una crisis de dirigencia, de liderazgo, de capacidad de implementación, de planificación efectiva de la conservación y el uso sustentable del paisaje costarricense. El SINAC no puede seguir así, deben hacerse cambios profundos de autoridades y posiblemente de procesos y esquemas de operación, con una distribución de recursos más estratégico y con soluciones innovadoras, pero no creo que eso nos lleve al extremo de sacar las AP de protección estricta de su ámbito institucional.

    Respaldo la preocupación de Mario Boza y de Eduardo Carrillo, creo que tienen toda la razón respecto al diagnóstico que hacen, pero también me parece bien la defensa que hace la Meotrópica de los logros actuales. Creo que el único partido o posición que hay que tomar aquí es la lucha por los recursos naturales, lo demás son estrategias que deberíamos estar en posición de crear de forma concertada, sobre todo porque somos uno de los países que ha mostrado en el mundo, mejores capacidades para hacer conservación.

      • Nada más te voy a agregar algo más Stanley. Yo creo que los que hablan del estado de las áreas protegidas tienen que ver un poco más allá de las campañas de mercadeo social que se han hecho para desprestigiar el sistema y tienen que revisar los resultados duros de las auditorías operativas de la Contraloría General de la República de las cuales queda claro que la eficacia del cumplimiento de los objetivos en los Parques Nacionales y Reservas Biológicas no andan tan mal como se quieren presentar. En ese sentido discrepo de tu manifestación. De hecho, los modelos con menores porcentajes de cumplimiento son las Reservas Forestales, Refugios de Vida Silvestre, Zonas Protectoras, Humedales y demás por el estilo. Hay que reforzar el sistema como un todo. El SINAC tiene un presupuesto anual de $69 millones de los cuales $34.6 provienen del presupuesto general y $20.2 del Fondo de Parques, lo demás son PSA, FONAFIFO, etc. La Secretaría Ejecutiva le cuesta al sistema un 15% del presupuesto. Es decir, casi $59 millones van para el campo. Lo que se está diciendo que con $21 millones se resuelve el problema de las áreas silvestres protegidas en realidad no lo resuelve. Creo que hay que lograr que el país vaya mucho más allá del 0.22% del presupuesto nacional (a pesar de que con ese porcentaje es el país que le asigna un mayor porcentaje de su presupuesto nacional en América Central casi triplicando el presupuesto de Nicaragua que es el que le sigue con un 0.08% y 44 veces más que Guatemala que es el que menos le asigna) incluyendo, en lugar de boicotearle al país las fuentes de cooperación, ayudándole a encontrar más fuentes con mayor apoyo. El sistema participativo no se debe alterar para lograr el apoyo a un proyecto de ley garantizándole a un grupo exclusivo el acceso a la gobernanza de las áreas silvestres protegidas.

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