viernes 12, agosto 2022
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Recuerdan a Manuel Buendía, periodista asesinado en 1984 en México por la policía política

Ciudad de México, 31 may (Sputnik). – Decenas de comunicadores aglutinados en la Casa de los Derechos del Periodista conmemoraron este martes al pionero del periodismo de investigación en México, Manuel Buendía, asesinado a sus 58 años el 30 de mayo de 1984, mientras indagaba una red de corrupción gubernamental.

En el marco de una ola de ataques contra la prensa en México, decenas de periodistas y activistas sociales por la libertad de expresión recordaron el asesinato del autor de la columna Red Privada, que publicaba en el periódico de circulación nacional Excélsior y era reproducida en unos 60 periódicos de las provincias.

Portando fotografías de los periodistas asesinados recientemente, los periodistas clamaron un «¡Ya basta!», ante la actual ola de asesinatos de periodistas en el país latinoamericano.

Buendía fue acribillado por la espalda, mientras investigaba nexos del jefe de la policía política con capos narcotraficantes.

El director de la temible Dirección Federal de Seguridad (DFS), José Antonio Zorrilla Pérez, fue creador de Brigada Blanca, que ejecutó y desapareció a cientos de militantes de izquierdas durante la llamada «Guerra Sucia» de en los años 1960 y 1980 en México, que fue desmantelada en 1985.

«Exigimos el esclarecimiento de los asesinatos en contra del gremio periodístico y castigo a los responsables», se lee en un pronunciamiento firmado por decenas de periodistas.

El texto señala que el trabajo de los periodistas en México, «es develar lo podrido, lo oculto, lo no transparente, lo poco claro, las entrañas del poder».

Durante el Gobierno de Carlos Salinas de Gortari, el 13 de junio de 1989, Zorrilla Pérez fue arrestado y sentenciado a 35 años de cárcel como autor intelectual, y los otros cuatro comandantes de la policía política a 25 años de prisión por homicidio calificado.

Buendía fue asesinado cerca de la sede histórica del periódico que cumplió un siglo este año, en el cruce de las calles de Insurgentes y Londres de la Zona Rosa de la Ciudad de México.

En la ceremonia en el emblemático monumento, frente la embajada de EEUU, también fueron recordados los 218 periodistas asesinados desde aquel crimen de 1984 en México, 36 de ellos durante los cuatro años del mandato del presidente Enrique Peña Nieto.

LAS NUEVAS DEMANDAS

Los periodistas exigieron, además, la aparición con vida del director de un canal de televisión de Michoacán, Salvador Adame, secuestrado por un grupo de hombres armados, a principios de mayo.

«Mataron a Javier (Valdez), asesinaron a Miroslava (Brecht), mataron a Rubén, pero también se llevaron a Miriam, (Rodriguez , madre de una desaparecida), también sigue desaparecido Salvador Adame, y antes que a ellos a muchas personas más», dice el pronunciamiento.

«Hoy nos duelen los más conocidos, los más queridos, pero antes hubo más; el luto, siempre precedido por la bala, la tortura, el secuestro o el ‘daño colateral’ hizo nido en muchas familias», continúa el texto leído por los periodistas.

En una alusión a las nuevas tragedias que sufre la prensa en México, la llamada Casa del Periodista señala que «hoy, la tinta encargada de contarnos las historias de valor, enojo, orgullo, también las tragedias, se transforma en el rojo de una guerra mal planeada, peor ejecutada».

México es «el país de no pasa nada, nos está pasando todo a tod@s», lamentan.

El gremio periodístico considera que su trabajo está bajo asedio, sin embargo apuntaron que «la verdad debemos contarla».

«Y, como ya se ha dicho, no se le mata matando periodistas», una frase que el propio mandatario mexicano ha hecho suya, presionado por la exigencia de resultados, mientras que la impunidad de esos crímenes es casi total.

«Esa, la verdad, estará ahí, ahí para ser sacada a la luz aunque permanezca muchos años secuestrada, es responsabilidad del Estado garantizar el trabajo de los periodistas», advirtieron.

Asimismo, los periodistas de diversos medios de todos los formatos señalan que las audiencias tienen el derecho a ser informadas.

«La libertad de expresión es parte fundamental de una democracia en construcción, y todo ello, se circunscribe a otro derecho de mayor envergadura, el derecho a la vida», puntualizaron.

Finalmente indicaron que «nuestro trabajo, es una labor por la vida, la dignidad y la justicia, crear los puentes para el escrutinio minucioso», y que la mirada de cada periodista «es el ojo atento que, informado, pueda hacer una mejor disertación en el concierto democrático».

Solo así, termina el documento, México será otro país, «sin silencio y sin miedo». (Sputnik)

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