domingo 22, mayo 2022
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Trump planea debatir Siria en la futura reunión con Putin

Washington, 6 jul (Sputnik). – El presidente de EEUU, Donald Trump, prevé examinar la situación en Siria en la futura reunión con su homólogo ruso, Vladímir Putin, declaró el secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson.

«Antes de viajar a la cumbre del G20 en Hamburgo yo querría comentar el tema actual sobre la situación en Siria que el presidente Trump planea abordar con el presidente ruso Putin», dijo Tillerson.

Previamente, el asesor presidencial ruso, Yuri Ushakov, anunció el primer cara a cara de los dos líderes para este viernes, 7 de julio, en el marco de la cumbre del G20 en Hamburgo, la información que más tarde confirmó la Casa Blanca.

Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó al comentar qué espera Rusia de la reunión que «existe la expectativa de que se establezca un diálogo de trabajo que quizás sea de vital importancia para todo el mundo».

Subrayó que el diálogo entre Rusia y EEUU debe contribuir a resolver los conflictos y problemas en el mundo que crecen día a día.

En los mismos términos se pronunció Ushakov quien el pasado 3 de julio resaltó que la reunión de Putin y Trump «es fundamental para la estabilidad y la seguridad internacional».

Moscú y Washington, sostuvo, podrían hacer mucho para solucionar la crisis siria, ucraniana, el problema palestino-israelí y los conflictos en Yemen, Libia y Afganistán.

Rusia tiene una responsabilidad especial para garantizar el proceso político en Siria

Rusia tiene una responsabilidad especial para que todos implicados en el conflicto en Siria trabajen en el marco del proceso político, declaró el secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson.

«Todas las partes deben trabajar en el marco del proceso político para lograr un acuerdo que determinará el futuro del pueblo sirio, Rusia a la vez tiene una responsabilidad especial para apoyar estos esfuerzos», dijo Tillerson.

Precisó, además, que Rusia tiene también ciertas «obligaciones de evitar cualquier uso de cualquier tipo de armas químicas por el régimen del presidente sirio, Bashar Asad».

La oposición siria denunció el 4 de abril un supuesto ataque con armas químicas en la ciudad de Jan Sheijun (provincia de Idlib), que se saldó con más de 80 muertos, según la Organización Mundial de la Salud.

Además, culpó a Damasco por la tragedia, pero las autoridades sirias refutaron la acusación alegando que todos sus arsenales químicos fueron retirados del país y eliminados en 2016 bajo la supervisión de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ).

El Gobierno sirio subrayó que nunca empleó sustancias tóxicas ni contra la población, ni contra la oposición o los terroristas.

El 7 de abril EEUU atacó con misiles de crucero la base aérea siria de Shairat (provincia de Homs) sin esperar ninguna investigación ni presentar pruebas irrefutables.

En una entrevista con Sputnik, Asad negó que se hubiese producido un ataque químico y calificó el caso como una provocación para justificar el bombardeo a la base aérea, una instalación crucial en la lucha contra el terrorismo.

Señaló que un vídeo de Jan Sheijun, filmado por los controvertidos Cascos Blancos, en el que se basan las acusaciones, muestra a los activistas sin máscaras ni otros equipos de protección, lo que contradice la tesis del empleo de gas sarín, una sustancia que causa convulsiones, parálisis y puede provocar la muerte por asfixia a las personas expuestas.

El presidente Asad indicó que si los Cascos Blancos hubieran operado en un lugar en el que realmente se usó sarín, no estarían vivos.

Colaboración entre EEUU y Rusia contribuirá a la solución política del conflicto en Siria

La cooperación entre Washington y Moscú contribuirá a la solución política de la crisis en Siria, declaró el secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson.

«Si nuestros dos países trabajan juntos para crear la estabilidad en la tierra, ello constituirá una base para el progreso en la solución política del futuro» de este país árabe, dijo Tillerson.

Añadió que «EEUU está dispuesto a examinar la posibilidad de crear con Rusia un mecanismo para garantizar la estabilidad, así como las zonas de exclusión aérea, los observadores de la tregua en la tierra y la entrega de la ayuda humanitaria».

Tillerson precisó, además, que «la colaboración sobre las zonas de distensión muestra que nuestros países son capaces de lograr avances».

A principios de mayo la capital kazaja, Astaná, acogió la cuarta ronda de los diálogos de paz a la que asistieron los delegados de Damasco, la oposición armada, países garantes del armisticio –Rusia, Turquía e Irán–, así como diplomáticos de la ONU, EEUU y Jordania en calidad de observadores.

Los garantes firmaron en esa ronda un memorando para establecer en Siria cuatro zonas de distensión que abarcan la provincia de Idlib, parte de las vecinas Latakia, Alepo y Hama, parte del norte de la provincia de Homs, Guta Oriental y ciertas áreas del sur, en las provincias de Deraa y Al Quneitra.

El acuerdo busca poner fin a los enfrentamientos armados entre las fuerzas gubernamentales y las de la oposición, afianzar el armisticio vigente desde el 30 de diciembre y separar a los rebeldes de los grupos terroristas Daesh (autodenominado Estado Islámico) y Frente al Nusra, proscritos en Rusia y otros países.

Siria vive desde marzo de 2011 un conflicto armado que ha causado entre 300.000 y 400.000 muertos, según datos de la ONU.

Tillerson dice que las intenciones de Rusia respecto a EEUU todavía son poco claras

El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, afirmó que las intenciones de Moscú con respecto a Washington todavía son algo inciertas, y que el próximo encuentro entre Donald Trump y Vladímir Putin permitirá a los dos presidentes intercambiar opiniones sobre las relaciones bilaterales.

«Estamos en el principio y yo diría que en este punto es difícil decir exactamente cuáles son las intenciones de Rusia en esta relación», dijo Tillerson, citado por el canal Fox 10, a los periodistas que le acompañaban en el vuelo a Hamburgo, ciudad alemana que acogerá el 7 y el 8 de julio una cumbre del Grupo de los Veinte (G20).

Refiriéndose a la primera cita de los presidentes Trump y Putin, que tendrá lugar en los márgenes de la cumbre, Tillerson resaltó que lo más importante es que haya «un buen intercambio (de opiniones) acerca de cómo ven la naturaleza de las relaciones entre los dos países».

En noviembre de 2016 y en enero pasado, Donald Trump y Vladímir Putin mantuvieron conversaciones telefónicas en las que se pronunciaron por normalizar las relaciones que habían deteriorado en los últimos años. (Sputnik)

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