miércoles 30, noviembre 2022
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FARC y ELN acuerdan «defensa conjunta del proceso de paz» en Colombia

Quito, 23 oct (EFE).- La exguerrilla de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunciaron hoy la «defensa conjunta del proceso de paz», así como avanzar en las actuales negociaciones y armonizar ambos procesos.

Así lo señala un documento bautizado como «Declaración de Montecristi», por la ciudad ecuatoriana donde se reunieron hoy representantes de FARC y del ELN, cita autorizada por el Gobierno de Colombia.

«Expresamos nuestra firme decisión de llegar a la paz completa y a los cambios y transformaciones que anhela la mayoría de los colombianos y colombianas», reza la declaración a la que Efe tuvo acceso y que fue emitida tras el diálogo entre los dos grupos.

El texto expresa la disposición de ambos de trabajar en pos de «realizar la defensa conjunta del proceso de paz y de explorar mecanismos comunes para que se cumpla el acuerdo suscrito entre el Gobierno y las FARC-EP, avance la agenda de conversaciones pactada entre el Gobierno y el ELN, así como armonizar los dos procesos».

Con el objeto de lograr ese objetivo, especifica: «Hemos decidido la creación de un mecanismo conjunto entre las dos fuerzas, cuyos resultados estaremos informando al gobierno, al país y a la comunidad internacional».

Por otra parte, y pese a «reconocer avances en los últimos años en la solución política», expresan su rechazo a lo que consideran una persecución, manifestada en el creciente número de asesinatos y encarcelamientos de líderes sociales, defensores de derechos humanos y el asesinato de treinta excombatientes de las FARC».

Denuncian asimismo que la mayor parte de estos hechos «permanecen en la impunidad» al tiempo que la Fiscalía colombiana «de manera equivocada» no encuentra conexión entre los mismos.

Ambos grupos reiteran que «el paramilitarismo es la mayor amenaza para la paz de Colombia» y censuran el «tratamiento exclusivamente represivo» para la solución al «problema de los cultivos de uso ilícito», alusión a las extensiones de plantaciones de coca.

La declaración eleva la atención sobre «la corrupción desbordada» en todas las esferas del país, en instituciones públicas y privadas y llaman a la unidad de todos los sectores «que defienden la paz y las transformaciones en el plano político y social».

La exguerrilla, reconvertida hoy en movimiento político Fuerza Alternativa del Común (FARC), y el ELN llaman asimismo al cumplimiento de los acuerdos alcanzados en La Habana entre el primer grupo y el Gobierno colombiano, así como «al desarrollo de la participación acordada en la Mesa de Quito», entre el Ejecutivo de Santos y el segunda grupo armado ilegal.

Ambas agrupaciones celebraron hoy en Montecristi un segundo encuentro para intercambiar experiencias en las negociaciones, en vísperas de que este martes arranque el diálogo oficial entre el ELN y el Gobierno de Colombia. EFE

Declaración de Montecristi

Las delegaciones del ELN, y del partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, FARC, afirmamos, desde la Ciudad Alfaro, Montecristi, Ecuador, que ninguna dificultad, por grande que sea, nos hará desfallecer en la conquista de la paz, construida sobre los cimientos de la equidad social, la soberanía, la verdad y la democracia.

En la fecha, nos hemos reunido en Montecristi, Ecuador, cuna del prócer Eloy Alfaro, las delegaciones del Ejército de Liberación Nacional, ELN, y del partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, FARC, con el propósito de evaluar el desarrollo de los procesos de paz que se vienen adelantando con el Gobierno Nacional.

Después de deliberar durante dos días, nos permitimos manifestar lo siguiente:

1- Expresamos nuestra firme decisión de llegar a la paz completa y a los cambios y transformaciones que anhela la mayoría de los colombianos y colombianas,  de realizar la defensa conjunta del Proceso de Paz y de explorar mecanismos comunes para que se cumpla el Acuerdo suscrito entre el Gobierno y las FARC-EP, avance la Agenda  de conversaciones pactada entre el Gobierno y el ELN, así como armonizar los dos procesos. Para esta finalidad, hemos decidido   la creación de un mecanismo conjunto entre las dos fuerzas, cuyos resultados estaremos informando al gobierno, al país y a la comunidad internacional.

2- Al reconocer  avances en los últimos años en la solución política, también manifestamos nuestro rechazo a la persecución, manifestada en el creciente número de asesinatos y encarcelamientos de líderes sociales, defensores de derechos humanos y el asesinato de treinta excombatientes  de las FARC.   Hechos que en su mayoría permanecen en la impunidad a tiempo que la Fiscalía General de la Nación insiste de manera equivocada en  no hallar conexidad en los mismos.

Hacemos un llamado a las organizaciones de víctimas, defensoras de derechos humanos, y a los sectores democráticos y alternativos a la organización, a la denuncia, la resistencia, la movilización, defensa de la vida, del territorio, las garantías  y los Derechos Humanos de los colombianos.

3-Reiteramos que el  paramilitarismo es la mayor amenaza para la paz de Colombia, la sociedad y la democracia, por esta razón  es necesario  tomar medidas efectivas e inmediatas para el desmantelamiento definitivo de las operaciones  y organizaciones paramilitares y sus redes de apoyo.

4-La verdad que habrá de conocerse para alcanzar la Paz, pondrá de presente las debilidades de un sistema que requiere prontas transformaciones  y un compromiso de Nunca Más.

5- La solución al complejo problema de los cultivos de uso ilícito, no puede seguir siendo  un tratamiento exclusivamente represivo, de resultados nefastos como los que se vienen presentando en Tumaco y que amenaza con extenderse a otras regiones; para dar cumplimiento a compromisos adquiridos con los Estados Unidos. Es necesario actuar con sensatez, con soberanía y que el Estado cumpla los compromisos adquiridos con las comunidades,  implementar Planes de sustitución, programas de inversión social,  transparencia en el manejo de los recursos, así como la formalización de la propiedad  de la tierra y el fortalecimiento de la convivencia.

6-Ponemos de presente nuestra preocupación por la corrupción desbordada que ha invadido  la estructura social del país y en general las instituciones públicas y privadas de la Nación: las cortes, el Congreso, la rama ejecutiva,  la Fiscalía, los organismos del Estado a nivel regional, así como las empresas públicas y privadas.

El escandaloso comportamiento delictual de personalidades incrustadas al más alto nivel de la función pública y del sector privado, pone en peligro la posibilidad de la paz y el devenir de una democracia real a la que aspiramos.

Consideramos necesario el diseño de políticas y acciones concertadas que pongan fin a esta alarmante situación de corrupción generalizada.

7-Este momento histórico,  excepcional exige la más plural alianza de los sectores que defendemos la paz y las transformaciones  en el plano político y social.

Llamamos al cumplimiento de los Acuerdo de La Habana y al desarrollo de la participación acordada en la Mesa de Quito, de fortalecer la implementación integral de la participación social y ciudadana en desarrollo del primer punto de la agenda convenida entre el Gobierno y el ELN.

Por el bien de Colombia, afirmamos desde la Ciudad Alfaro, Montecristi, Ecuador, que ninguna dificultad – por grande que sea-, nos hará desfallecer en la conquista de la paz, construida sobre los cimientos de la equidad social, la soberanía, la verdad y la democracia, tal como lo recordó en su reciente visita el Papa cuando dijo al país: “La inequidad es la raíz de los males sociales”.

Delegaciones  ELN y FARC.

Montecristi, octubre 23 de 2017.

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