sábado 29, enero 2022
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Medios de comunicación y protección civil integral

Indudablemente cada ser humano ama de manera particular su país natal con especial afecto y por encima de los demás, no somos la excepción al respecto pues, sin xenofobias de tipo alguno, el vivir durante muchos años en Costa Rica y conocerlo a fondo, me permite definirlo como físicamente hermoso, aunque económica, social, política y culturalmente manejado por una ya insoportable plutocracia, factor que será, como veremos, negativamente determinante en toda la problemática que pretendemos desarrollar a continuación. La naturaleza patria es pródiga, diversa y tachonada de encantos que varían, en distancias muy cortas, en paisajes, microclimas, valles, cordilleras, costas, flora y fauna que compiten por su belleza y magia pero, esa heterogeneidad distribuida en una geografía muy reducida en la cintura misma de América, asentada en medio del mar Caribe y del océano Pacífico y sobre placas tectónicas particularmente dinámicas en una de las regiones más volcánicas del Cinturón de Fuego del Pacífico y, particularmente vulnerable a sufrir los efectos del cambio climático, la hacen sumamente susceptible a padecer toda clase de fenómenos volcánicos, tectónicos, climáticos, marinos -con maremotos incluidos-, de tal forma que el vivir en este paraíso no es de gratis sino que, a menudo, tenemos que pagar el disfrute, con cuotas de desastres de todo tipo: terremotos con posibles tsunamis, deslizamientos de tierras, inundaciones, rayerías, «cabezas de agua», generadas por represas, producto de deslizamientos u otros factores, que caen sobre los ríos y que, al al romperse, rugen cauce abajo arrasando todo a su paso-, violentas tormentas e incluso huracanes, sequías, destructores tornados, pequeños hasta ahora pero que podrían crecer en cualquier momento, etc, etc.                       

A esto debemos agregar, como ya lo advertíamos, todos los problemas que, como Pueblo trabajador y honrado, nos echa encima el sistema capitalista neoliberal vigente, como la impune especulación inmobiliaria que pone viviendas, terrenos y materiales de construcción seguros para edificarlas, fuera del alcance del ciudadano pobre o, mediante el endeudamiento de por vida de la mal llamada clase media, que tiende a desaparecer. Especulaciones semejantes suceden con los restantes  bienes y servicios de primera necesidad, proceso que le permite a la pequeña plutocracia hegemónica, enriquecerse cada día ílimitadamente con la venia y la complicidad de la autodenominada «clase política», constituída por miembros de esa misma aristocracia y sus fieles secuaces. además, y como si lo anterior fuese poco, esta argolla que cínicamente ha convertido la aparente «democracia representativa, en real «tiranía en democracia» como la denominó Oscar Arias Sánchez, uno de sus «gurús«, controla hoy día todos los Poderes constitutivos de la República -Legislativo, Ejecutivo, Judicial y Electoral-, posibilitándole, con total impunidad, realizar los abusos mencionados, convertir la corrupción sistemática en su instrumento predilecto de aumentar sus ingresos junto con la reducción soslayada pero real, de los derechos laborales, incluyendo desde luego salarios y, con todo ello y como lógico corolario, aumentar constantemente la vulnerabilidad de nuestra población a los eventos naturales. Como hemos reiterado en otros artículos, de todas estas plagas tendrá nuestro Pueblo que liberarse despertando, informándose, uniéndose, organizándosemovilizándose y tomando el Poder que le han robado. Por ahora, procuraremos hacer una sugerencia cuya realización le permitirá a este Pueblo empezar a despertar y, ante todo, a liberarse de inmediato de su indefensión ante los embates de nuestra dinámica naturaleza.

La información fidedigna y objetiva nos es imprescindible siempre y, en particular en épocas de crisis, emergencias y zozobras, es vital pues puede determinar nuestra salvación y, su carencia, nuestra muerte. Creemos, a partir de las experiencias vividas a través de muchos años, que hoy nuestra sociedad costarricense, como un todo, carece de una fuente totalmente confiable que, tanto en tiempos normales, como durante el  desarrollo de una emergencia, nos provea de la información necesaria para antes -etapa de prevención-, durante –procedimientos de atención, auxilio, rescate- y después -periodo de integral normalización–  de una tragedia. Si bien es cierto durante estas contingencias un pequeño sector de quienes laboran en  los medios de comunicación  -prensa, radio, televisión, radioaficionados, redes sociales, etc.- se esmera de muy buena voluntad para mantenernos informados mediante boletines de las entidades especializadas, la mayoría continúan con sus demás actividades, dejando involuntarios  pero muy importantes vacíos en el proceso integral de, reiteramos, prevención, atención y normalización de una tragedia. De lo anterior se desprende la imperiosa necesidad, de crear inmediatamente, un servicio de información y formación ágil, muy didáctico y de rigurosa factura científica, multifacético en sus contenidos y maneras de proyectar sus informaciones, totalmente inmune a todo tipo de manipulación económica, política, social, cultural y protegido al máximo de los eventuales efectos de fenómenos naturales y, únicamente comprometido con el bienestar integral de nuestro Pueblo.
Debe ser entonces un Sistema Nacional que incluya para la difusión de sus informaciones y actividades formativas y educativas en general, emisoras con alcance y potencia máximas de radio, televisión, equipo de radioaficionados y redes sociales, sin olvidar los materiales impresos y, constantemente integrando todos los recursos difusores que, los avances científicos y tecnológicos vallen creando. Como fuentes emplearán las universidades, en particular las estatales, el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), el Observatorio Sismológico de Costa Rica (OVSICORI), la Red Sismológica Nacional (RSN), la Comisión Nacional de Emergencia (CNE), los ministerios nacionales y demás entidades pertinentes, los institutos y agencias  internacionales especializados en los campos respectivos, etc, etc. Creemos, salvo mejor criterio al respecto, que debe estar administrado por un grupo directivo compuesto por representantes del Consejo Nacional de Rectores -CONARE-, el IMN, el OVSICORI, de la RSN, la CNE y el Consejo de Gobierno.
Como lo que se pretende es lograr la protección civil integral y como esta incluye, desde luego, defender también a nuestra ciudadanía de los abusos, injusticias y demás ataques por parte del sistema económico, político, social y cultural vigente en nuestro país, proponemos que las emisiones que por estos medios independientes cotidianamente se emitirán deben incluir, especialmente en periodos de relativa calma del comportamiento de nuestra dinámica Naturaleza, Derechos Humanos en todas sus generaciones, Ecológicos e, información, científicamente objetiva, sobre la realidad integral de nuestro país, de nuestro continente y del resto del mundo enfatizando, obviamente, en aspectos económicos, políticos, sociales, culturales, ambientales y poniendo especial énfasis en la necesidad de que, como Pueblo, despertemos, nos informemos, nos unamos, nos empoderemos y nos movilicemos hasta alcanzar el bienestar integral que, como seres humanos, merecemos en armonía con la Naturaleza.

Luis Ángel Salazar Oses

panga07@gmail.com

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