martes 30, noviembre 2021
spot_img

“Educación para la afectividad y sexualidad integral” y la ¿transparencia? de algunos en el MEP…

Ya desde hace algunas décadas, el Ministerio de Educación Pública (MEP), junto con el Consejo “Superior” de Educación (CSE), han llevado al país por la senda equivocada en la educación nacional.

(Antes: sería muy conveniente, en la era de las “reformas”, las “transformaciones”, la “igualdad”, la “equidad”, la “cientificidad”, empezar a revisar ese consejo desde su título. Según el Diccionario de la Real Academia (DRAE), una de las acepciones de “superior” es: “Excelente, muy bueno”. ¿Aplica el adjetivo “superior” en pleno siglo XXI? ¿Por qué no simplemente “Consejo de Educación”, por ejemplo?).

Apenas algunos antecedentes de lo hecho por quienes han estado a cargo en el MEP:

-En un “gobierno” del Partido Liberación Nacional (PLN), se impusieron, por ejemplo, las inservibles pruebas estandarizadas de bachillerato, específicamente durante la primera “administración” Arias Sánchez. Ese tipo de pruebas estandarizadas fueron “recomendadas” por agencias internacionales –bancos- a través de distintos países en Latinoamérica, por ejemplo: Argentina (Sistema Nacional de Evaluación, SINEC), Brasil (Saeb/Prova; Instituto Nacional de Estudos e Pesquisas Educacionais Anísio Teixeira, INEP), Chile (Sistema de Medición de la Calidad de la Educación, SIMCE), Colombia (Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación, ICFES), Ecuador (APRENDO), El Salvador (Prueba de Aprendizaje y Aptitudes para Egresados de Educación Media, PAES).

-En otro “gobierno” del PLN, se impuso el “Enfoque Comunicativo” para la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación de lenguas, específicamente, en la “administración” Figueres Olsen. Desde inicios de los años 90, ha quedado demostrado que el enfoque no sirvió. También, fueron instalados los colegios públicos “científico-bilingües”, pero no para que funcionaran necesariamente como tales desde entonces, sino para “prever” la llegada del bilingüismo infundado en el siglo XXI.

-En el nuevo milenio, repite otro “gobierno” del PLN, y se realiza una reforma al reglamento de evaluación de los aprendizajes llamada “Reforma integral a las normas reguladoras de promoción y repitencia”. Hicieron creer, con la ayuda de cierto(s) medio(s) de desinformación, que la reforma fue el resultado de investigación científica, pero esta no existió. En ese “gobierno”, también lanzaron un “Plan Nacional de Inglés”,  presentado como panacea para resolver los problemas ocasionados en la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación de lenguas desde la imposición del Enfoque Comunicativo, allá en los años noventa, y, claro, para pagar a los monopolios vendedores de educación en lenguas (inglés/francés) inútil. Según ese plan, ya para 2014, más de 80.000 costarricenses serían “fully bilingual”… ¿Lo lograron? ¿Dónde están? Para empeorar la situación, imponen, entre otras, las pruebas estandarizadas del Programa Internacional de Evaluación de los Alumnos (PISA), a pesar de la vasta investigación científica que las desacredita (i.e. How Does PISA Put the World at Risk/Cómo PISA pone al mundo en riesgo), y empiezan a “tantear” la marca alemana corporativista “educación dual” (i.e. Myths and Brands in Vocational Education/Mitos y marcas en la educación vocacional) y, también, a pesar de que no ha rendido los resultados esperados inclusive dentro de la misma Alemania (i.e. Learning to be precarious – The transition of young people from school into precarious work in Germany/Aprendizaje para la precariedad – La transición de los jóvenes de la escuela al trabajo precario en Alemania).

-Para colmo de males, repite otro “gobierno” del PLN, que permite la “promoción automática” del “reformador” en el MEP y de su  grupo, para que terminen de hacer los mandados asignados, esto, específicamente, en la “administración” Chinchilla Miranda. En ese “gobierno” fue exacerbado el desacierto con la enseñanza de idiomas, particularmente del inglés: era “necesario” atender el lanzamiento de ventas global en materia de la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación del inglés realizado por Estados Unidos de América (EE.UU.) entre 2011 y 2012, para seguirle muy de cerca la “iniciativa” lanzada con anterioridad al Reino Unido (US launches global push to share ELT skills). En Latinoamérica, el British Council tomó países como México, Colombia y Brasil, y Costa Rica fue entregada a EE. UU. (En temas de educación, Presidenta hablará con Obama para mejorar la enseñanza del inglés. Twitter@RadioReloj del 23/04/12).

La lista de yerros es interminable y, desde luego, no se exime de responsabilidad a los “gobiernos” de relleno del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

La desventura persistió con algo que prometía un “cambio”, que no llegó, y que, por el contrario, dio continuidad a los desaciertos: aparece en una curiosa escena electoral un “gobierno” del Partido Acción Ciudadana (PAC)…

La historia educativa costarricense, digamos, reciente, se caracteriza, por ejemplo, por los siguientes denominadores comunes:

-Mantienen en el discurso la palabra “innovación”, pero resulta ser, una copia -y mal hecha- de “iniciativas” añejas y fracasadas. Un ejemplo claro de esto son los programas de Inglés “nuevos”, en los que “contribuyó” el Cuerpo de Paz como consecuencia de la estrategia de ventas lanzada en 2011-2012 por EE.UU. Aún son desconocidos los resultados de manera pública, independiente y científica de lo realizado por el Cuerpo de Paz en materia de la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación del inglés en Costa Rica.

-Presentan las “innovaciones” como un “producto nacional”, claro, cuando no sea muy evidente que en realidad no es un “producto nacional”. Con “nacional” se refieren a un simple cambio de nomenclaturas y paráfrasis que se adapte a los mandados asignados.

-Para que tenga cierta credibilidad, se monta un desfile de “expertos” internacionales, tan “expertos”, que no han podido resolver los problemas educativos en sus propios países de origen.

-Cuando conviene, las palabras “ciencia”, “científico”, “evidencia”, se tornan el clisé con el que tratan de censurar o amordazar a quienes se atrevan a contradecirlos.  En el “gobierno” del cambio -al igual que en los del PLN- lo “científico” lo aplican a la imposición de las guías sobre sexualidad. Pero el discurso científico impetuoso desaparece, reitero, con los “nuevos” programas de Inglés, cuya “base” es el Marco Común Europeo de Referencia (MCER) e inservibles pruebas estandarizadas en esa lengua. Dentro de la miríada de la investigación científica internacional se tiene:

“En resumen, los encapsulados que tenemos en los niveles del CEFR son una descripción extremadamente pobre de comunicación que está lejos de ser una descripción coherente, jerárquica de competencia o capacidad para comunicarse. Pero esto no es sorprendente, dada la forma en que las escalas se construyeron. No existe ni base teórica [y así lo han reconocido lo propios autores del CEFR], ni ningún fundamento en análisis lingüístico, u observación de la comunicación”. “El Marco Común Europeo de Referencia, por lo tanto, no es directamente utilizable, ya sea como una especie de guía para construir un plan de estudios, o como un conjunto de instrumentos de evaluación de pruebas. Tampoco es particularmente útil para vincular, mapear, alinear, o reconocer pruebas…”.  (The CEFR: Uses and Usefulness/El Marco Común Europeo de Referencia: usos y utilidad).

¿Entonces? ¿Cuándo en el MEP y el CSE algo es “científico” y cuándo no?  ¿Cuál “evidencia” es “científica” y cuál no?…

-Para tratar de darle más “cientificidad” a la educación y constituirse como referente incuestionable, crearon unos folletos sobre un estado de la educación que compilan “en muchos datos” –y, faltaba más, compilados y analizados por expertos- los efectos colaterales de las ocurrencias obedecidas y luego dictadas por el MEP y el CSE, pero que además sirven de “solucionario” e  instrumento de mercadeo de “productos” internacionales -los mismos productos: PISA, educación dual, educación para la afectividad y la sexualidad, el MCER, Inglés, o cualquier otra cosa alineada, por ejemplo, con el “Informe Delors” para la UNESCO y otras subsecuentes especies. En suma, educación infundada, de pésima calidad, leonina, pero presentada como científica, de calidad y pertinente, “planetaria”, la necesaria para adoctrinar, homogenizar, crear una masa de trabajadores dóciles, que no peleen, sin divisiones, solidarios, respetuosos entre ellos y con el “superior”, que no molesten… eso sí, la única división aceptable, la única polarización de la sociedad permitida, “natural”, “normal”, es la de ricos y pobres…

-Nunca basta: la educación siempre está en crisis, ya sea de la enseñanza, del aprendizaje, de la evaluación, o bien de las tres.

-Y algo, desde luego, que no puede faltar, una gigantesca factura en fondos públicos que debemos pagar todos para que los ocurrentes sigan experimentando con la educación nacional. Me pregunto: ¿cómo es que estos casos no llegan al Ministerio Público?, y, si llegan, ¿prosperan?

Programa de Estudios de Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral. Educación Diversificada, 2017.

Aclaro: No me refiero, por ejemplo, al “Plan Nacional en Sexualidad y Afectividad”, publicado por el Ministerio de Educación de Chile, pero en 2005.

Tampoco me refiero al programa de “Educación de la Sexualidad y Afectividad”, del Ministerio de Educación de Ecuador, publicado en 2013.

Me refiero al Programa de Estudios de Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral presentado por el Ministerio de Educación Pública en Costa Rica en 2017, como un producto “nacional”… aunque el título ¿coincidentemente? se asemeje a otros publicados en otros países en años anteriores…

Y la similitud en los títulos, y en la mayor parte de los contenidos, de los programas en Costa Rica, Chile y Ecuador, ¿será una simple coincidencia? ¿o es que el MEP y el CSE cuentan en Costa Rica una parte del cuento a nosotros los legos?

Al parecer, el Programa de Estudios de Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral del MEP, tanto de 2012 como el de 2017, junto con los de otros países, tienen un origen común: la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD) realizada en El Cairo del 5 al 13 de septiembre de 1994. La Conferencia fue auspiciada por las Naciones Unidas y organizada por una secretaría compuesta por la División de Población del Departamento de Políticas e Información Económica y Social y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

En el documento del Programa del MEP de 2017, aparecen varias referencias del UNFPA. Sin embargo, no aparece citado el documento “Directrices operacionales del UNFPA para la educación integral de la sexualidad: Un enfoque basado en los derechos humanos y género”.

Según el DRAE, directriz significa “Instrucción o norma que ha de seguirse en la ejecución de algo”.

De lo anterior, surgen las siguientes preguntas:

¿Por qué el MEP no informa de manera clara, amplia, explícita, los alcances de la Conferencia de 1994 y plan delineado en aquel momento para los siguientes 20 años, es decir, a 2014?

¿Cuáles son los criterios para no citar el documento “Directrices operacionales del UNFPA para la educación integral de la sexualidad: Un enfoque basado en los derechos humanos y género”, si, al final de cuentas, el “Programa de Estudios de Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral” que presentan como producto nacional, es más bien consecuencia de las directrices?

Ahora bien, sobre esto podrán decir que en su lugar se utilizó el documento “Orientaciones Técnicas Internacionales sobre Educación en Sexualidad. Enfoque basado en evidencia orientado a escuelas, docentes y educadores de la salud”, publicado por UNESCO en 2010, que de igual manera evidencia que el “Programa de Estudios de Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral” no es un “producto” nacional… ¿a no ser que por “nacional” deba entenderse el cambio de nomenclaturas y el parafraseo del discurso de UNESCO?

Al tener que seguir “directrices” que luego suavizaron como “orientaciones” que al fin y al cabo deben cumplirse, ¿dónde queda la soberanía educativa costarricense?

Uno de los apartados del documento “Programa de Estudios de Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral” de 2017, ofrece un glosario con una serie de conceptos, significados y la correspondiente referencia bibliográfica.

Por ejemplo, para el concepto de “género” es presentado el siguiente significado:

“Como concepto, el género permite comprender y analizar los significado (sic), las relaciones y las identidades construidas socialmente producto de las diferencias biológicas entre los sexos. En otras palabras, el género llama la atención acerca de las construcciones sociales de distinto orden –desde prácticas, hasta normas, valores y símbolos- asociadas a los sexos femenino y masculino” (p.17)”.

La referencia bibliográfica sobre el concepto “género” y el significado aportado señala: “INAMU (2007). Política de Igualdad y Equidad de Género. San José, Costa Rica”.

Empero, es interesante observar que, aunque en apariencia utilizaron el documento “Orientaciones Técnicas Internacionales sobre Educación en Sexualidad. Enfoque basado en evidencia orientado a escuelas, docentes y educadores de la salud”, de UNESCO, para la elaboración del “producto nacional” “Programa de Estudios de Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral” de 2017, no aparece en las referencias bibliográficas del documento “Educación Integral de la Sexualidad: Conceptos, Enfoques y Competencias”, también de UNESCO y de 2014.

En este documento (2014), sobre “género” se indica:

“La UNESCO define género como “el significado social otorgado al ser mujer o hombre (sic). Son las características –no las diferencias biológicas– las que definen a una mujer o a un hombre y es el género el que define las fronteras entre lo que una mujer y un hombre pueden y deben ser y hacer. Asimismo, moldea y determina el compartamiento (sic), los roles y las expectativas de mujeres y hombres, al tiempo que define las reglas, las normas, las costumbres y las prácticas a través de las cuales las diferencias biológicas se conviertan en diferencias sociales… Los roles y las relaciones de género difieren dentro y entre sociedades en función a la clase socioeconómica, la raza, la etnicidad, la orientación sexual y la identidad de género, entre otros factores”.

Otros conceptos en el glosario, tienen como referencia bibliográfica “elaboración propia”.

Surgen más preguntas:

¿Cuáles fueron los criterios para utilizar las definiciones del INAMU en lugar de las de UNESCO? ¿O el criterio fue porque “La elaboración de este Programa, se realizó por medio de una consultoría del Instituto Nacional de las Mujeres denominada “Elaboración de Propuesta de Fortalecimiento del Programa de Estudios de Afectividad y Sexualidad Integral”, la cual se ejecutó en los años 2016-2017”?

¿Dónde se encuentra el documento que fundamentó la decisión?

¿Por qué no se utilizó “Educación Integral de la Sexualidad: Conceptos, Enfoques y Competencias”?

¿Dónde se encuentra el documento que fundamentó la “elaboración propia” sobre el significado de algunos de los conceptos en el glosario?

¿Quiénes los elaboraron? ¿De dónde surgió la necesidad de incluir conceptos con “elaboración propia” cuyo proceso de elaboración se desconoce y no está consignado en el documento “Programa de Estudios de Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral” de 2017?

El Programa de Estudios de Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral es otro “producto” presentado como “nacional” sin serlo, un collage de discursos foráneos “recomendados”, con disfraz “científico”, valiéndose del sufrimiento padecido por sectores vulnerables de la población.

Estos programas, sin tan siquiera entrar en los aspectos de fondo, presentan serias falencias que aún no han sido explicadas por quienes los promueven.

Los programas siguen el patrón de una práctica abusiva por más de treinta años en donde entre “expertos” deciden las ocurrencias que imponen y las presentan como “innovaciones científicas nacionales”, que no lo son, logrando embaucar a los costarricenses, quienes pagamos los efectos colaterales de manera carísima. (Psst, oigan, en serio, ustedes cierto grupo de doctores catedráticos, másteres y licenciados que pasan del MEP y el CSE  a “asesorías”, “consultorías”, “organismos internacionales”, hasta llegar a las aulas, direcciones y decanaturas universitarias, y otra vez al MEP y al CSE… ¿no les da pena? ¿No les preocupa no solamente dañar la educación nacional y el presente y futuro de las niñas, niños y adolescentes y poner en congojas y sufrimientos a sus madres y padres y señalar inmerecidamente a los docentes del fracaso que ustedes han provocado, sino que además desprestigiar a científicos, académicos y profesionales valiosos del país que trabajan en las mismas universidades que ustedes han invadido…?).

Adherirse a las “tendencias mundiales en educación”, pero las nocivas que no han procurado el prometido desarrollo de Costa Rica, ha sido una práctica abusiva de los “gobiernos” del PLN, PUSC y PAC.

Sus “experimentados expertos” han sido simples repetidores de los discursos de agencias internacionales que deciden cómo debe ser la educación nacional so pena de no convertirnos en los supuestos “ciudadanos planetarios” en tanto las cuentas de los monopolios de la educación transnacional continúan enriqueciéndose y el país polarizado entre unos ricos y todos pobres y otros pobres en extremo.

El patrón de la práctica abusiva es sencillo:

Paso 1. Alguna agencia internacional dicta la directriz en educación (pero la inservible) por medio de folletos que dicen “científicos”;

Paso 2. Los ministerios de educación alineados con la agencia parafrasean los folletos sin contarle a los receptores finales (a los ciudadanos) que los programas son derivados de esos  folletos internacionales;

Paso 3. Con la postura apropiada ante las cámaras, dicen que los programas son nacionales y “científicos” y, oootra vez… “validados” por los “expertos” o en “planes piloto”… (¿curándose en salud?).

Paso 4. Lo lamentamos: si es estudiante, docente, administrativo o madre o padre de familia, ¡juéguesela! ¡Vea a ver cómo hace! porque los “expertos” internacionales y criollos, con estudios “científicos” bajo el brazo, han dictado “cátedra”…

Los Programas de Estudios de Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral deben ser anulados y deben crearse programas nuevos que respondan a los costarricenses y a su soberanía educativa. (Anúlense también los de Inglés… esos definitivamente tan siquiera debieron haber aparecido, pues además de infundados son una versión 2017 de la burla y el engaño de 1994).

Quienes los elaboraron, aprobaron y promueven, antes de invitarlos a retirarse, deben reintegrar los dineros gastados y ser llamados a cuentas en las vías judiciales correspondientes. La corrupción “académica”, el fraude “académico” y político deberían ser tipificados como delitos en Costa Rica.

Es imprescindible más y mejor educación académica, más y mejor educación técnica vocacional, más y mejor educación en lenguas, más y mejor educación sexual, pero sobre la base de la investigación científica rigurosa e independiente, y en respeto a la soberanía educativa nacional.

Costa Rica se encuentra a las puertas de una segunda ronda electoral. En la primera, fue posible cerrar el espacio presidencial al PLN que inició su propio proceso de extinción y posiblemente culmine, ya sea como el fenecido Movimiento Libertario, la extrema reducción de la desnutrida y carente de liderazgo izquierda costarricense representada por el Frente Amplio, o bien, en la ensalada partidil del “social cristianismo”. Los anteriores, junto con el PAC, coadyuvantes principales de la deriva educativa en la que se ha encontrado y encuentra el país.

¿Cuatro siguientes años más de fraude educativo, cuyos “conejillos de Indias” seguirán siendo las comunidades estudiantiles, las madres y padres de familia y la sociedad en general? Veremos qué dice el pueblo soberano en la segunda ronda y veremos si la decisión que tome, no continúa siendo pisoteada.

Retomemos la soberanía educativa sobre la base de la investigación científica rigurosa e independiente.

(*) Gerardo Barboza, Educador

independent.academia.edu/EnglishLanguageEdPolicy

Más noticias

2 COMENTARIOS

  1. Hay políticas internacionales (a diferentes niveles, eg. el económico) que debemos seguir obligatoriamente a pesar de que nos llamamos un país “independiente

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias