viernes 9, diciembre 2022
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Un comienzo difícil

Han transcurrido un poco más de 40 días desde que el presidente Alvarado asumió su cargo en el Poder Ejecutivo, y desde antes de ello ya se llenaron los medios de comunicación: impresos, televisivos y electrónicos; de toda clase de ataques, críticas y hasta calumnias malintencionadas. En algunos casos no se ha tratado más que de coprolalia (busque el significado en el diccionario), en otros la reacción atrabiliaria de los perdedores, y en otros por razón de una estrategia orquestada de determinados grupos, a quienes se les afectarán prebendas y beneficios si avanzan las políticas de contención del gasto, que este gobierno propone.

Debe quedar claro que la crítica y el control político son prácticas sanas y necesarias en toda democracia, y cuando no existen dan señal clara y contundente de que de alguna manera el gobierno se reduce a una especie de autocracia dominadora de los medios a través de los cuales se debería expresar el descontento ciudadano y la condena por errores cometidos en el ejercicio del gobierno. Pero este no es el caso. Se observa que cada manifestación de esta clase está claramente relacionada con alguna de las tres causas que mencionamos arriba.

Tenemos aceptado que el poder político, por virtud de la necesidad de limitar su ejercicio, se convierte en objeto de control. Conocemos el objeto y sus características, pero ¿qué es el control? En cualquier diccionario encontramos que la palabra “control” no se define como actividad, sino que se explica por medio de sinónimos; algunos de los cuales aluden a actividades tales como revisar, verificar, comprobar.

Sin embargo, en el contexto jurídico la palabra control no se constriñe únicamente a supervisar las actividades de otros o las propias, sino que simultáneamente establece métodos que eviten el ejercicio abusivo del poder; es decir, que se acaten las limitaciones establecidas. Su función, pues, no es solamente vigilar el respeto a los límites, sino también evitar el abuso del poder,  impidiendo que se lleven a cabo acciones que vulneren las normas que la establecen o, en su defecto, imponer sanciones a quienes se extralimiten en el ejercicio de sus funciones.

El constituyente no se atrevió a calificar a los órganos de control como ramas del poder público con lo cual no se apartó de la teoría clásica del estado de derecho demoliberal que estructura el Estado a partir de las tres ramas clásicas del poder público: ejecutivo, legislativo y judicial.

Pero en el convencimiento de que se han venido desarrollando otros órganos que son igualmente indispensables para la subsistencia misma del concepto de estado de derecho, el constituyente consagró la existencia de éstos, otorgándoles la categoría de «autónomos e independientes» y dotándolos de «funciones separadas» aun cuando enfatizando en la necesidad de que entre ellos y las diferentes ramas del poder público se establezca una colaboración armónica para la realización de sus fines.

El poder político tiene su origen en el voto ciudadano que al ser mayoritario entrega soberanamente la responsabilidad de la administración del Estado, su fortaleza es directamente proporcional al apoyo popular que recibe en las urnas y a lo largo de su mandato. El poder económico está dado por la orientación del poder ideológico y por la facultad del poder político para administrar los recursos y crear con ellos una fortaleza económica que permita atender la administración estatal.

Pero, debemos insistir, una cosa es ejercer el control político a través de los órganos institucionalizados para ello, o a través de las expresiones ciudadanas libremente externadas a través de los medios de comunicación u otro tipo de manifestaciones, y una muy distinta es la crítica insidiosa que hemos estado percibiendo en estas semanas.

He escuchado expresiones como las de que nadie se esperaba el triunfo del PAC, y menos aún durante dos periodos seguidos, y mucho menos que en ambas situaciones el triunfo se obtuviera con un porcentaje tan alto de votos válidos. De la misma forma que el vínculo entre los poderes económicos y mediáticos criollos, tradicionalmente del lado de Liberación Nacional o la Unidad Social Cristiana, se encuentran en este momento medio huérfanos de protección gubernamental, y por lo tanto no puede seguir haciendo los que les dé la gana, tanto en lo económico como en la manipulación de la opinión pública.

No puedo asegurar totalmente lo arriba expresado, pero lo que sí es cierto es que en todos los medios de comunicación se nota un continuo accionar negativo en contra del recién inaugurado gobierno. Y si una cosa es consecuencia de la otra, pues entonces algo de cierto deben de tener ambas opiniones.

Todos hemos aceptado de buena gana cosas tan importantes como el decaimiento de los partidos políticos tradicionales, víctimas de la más profunda y extensa corrupción; el haber aplastado en las urnas el fundamentalismo religioso como instrumento político para obtener votos; el cambio generacional en el liderazgo de los partidos emergentes y el gobierno; la instauración de una forma de gobernar dentro de los parámetros de la ética pública; y el cuestionamiento sistemático de todos los poderes de la República, por los mismos ciudadanos, con las consecuencias que hemos visto recientemente.

Pero fuerzas no tan ocultas trabajan diariamente para llevar a la prensa toda clase de acusaciones, opiniones negativas y hasta calumnias, en contra del recién inaugurado gobierno, tergiversando hechos y circunstancias, con la intención de influir sobre los ciudadanos. Sin reconocer que ya el pueblo no se deja engañar tan fácilmente, lo cual ha demostrado en las dos elecciones pasadas, y que más bien se hacen daño a sí mismos, grupos de interés y medios noticiosos o canales electrónicos de comunicación, porque la ingenuidad ciudadana empezó a desaparecer hace ya tiempo.

Ha sido un comienzo difícil para Don Carlos Alvarado, y sospechamos que lo seguirá siendo durante los cuatro años de su período de gobierno, no solamente por todo lo heredado de los gobiernos anteriores, sino también por la ausencia de civismo de todas aquellas fuerzas que lo adversan, grupos de interés e influencia, que sospechan que los beneficios adquiridos en decenios anteriores, poco a poco irán desapareciendo o al menos reduciéndose.

(*) Alfonso J. Palacios Echeverría

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4 COMENTARIOS

  1. Sin duda que esta campaña de desprestigiar, y obtaculizar al gobiermo PAC ya raya en lo perverso , lo obtuso ,la falta de etica y de honestidad.De todos tenemos en esta fauna desde diputados irresponsables y al servicio de ciertos intereses politico empresariales , como es el caso del sr Ricardo Benavides hasta los que no tienen el mas minimo conocimiento mas que una verborrea pastoril para oponerse por opnerse como es el caso de sr Jonathan Prendas. En el caso del sr Benavides es el nefasto reeplazo de Otto Guevara en el congreso.Tratan de confundir a la gente mostrando segun ellos un gran un celo de control politico pero el pueblo solo ve a un grupo de diputados perdiendo el tiempoirresponsablemente en un afan politequero , sin importarles la discusion seria y la solucion de los problemas urgentes del pais ; Labor para la que se les nombro y se les paga un salario. Si nos vamos a los medios ahi tenemos dos diarios digitales ,creacion de los politico- empresarios de Liberacion Nacional especificamente para hacer su labor destructiva de todo aquello que les estorba para seguir aumentado la brecha social en el pais.Disposicion libre del sistema Bancario , evasion y no pago de impuestos ,ect. A cuanta bajeza y poca calidad han llevado a nuestro nuestro sistema politico estos seudopoliticos y estas argollas politico – empresariales de mentalidad mezquina . Srs , ya ni siquiera podemos hablar de graderia de sol .A esperar que en algun momento reaccionen antes de que terminen de cavar su propia tumba dañando mas al pais y que el pueblo les termine de echar las ultimas paladas en las proximas elcciones.

  2. Era de esperarse que Carlos iba a generar muchos anticuerpos, ya que su propuesta de gobierno era entrarle a los males que afectan más al país pero de los cuales se estaban beneficiando muchos grupos de sinvergüenzas desde hace mucho tiempo, la reducción del gasto que se mete con los intereses de los sindicalistas, las juntas directivas y los altos jerarcas de las instituciones y banca estatal, los nuevos impuestos que nos afecta a todos, y el ataque a la evasión fiscal que afecta a los intereses de los empresarios; todo este montón de ataques a su gobierno son buenas señales, ya que evidencia que no es más de lo mismo, que al fin alguien vino a hacer el trabajo sucio que tanto necesitaba el país para poner las cosas en orden, y los medios felices porque tienen montones de pintura amarilla disponible para pintarlo todo.

  3. Es triste ver que el futuro inmediato del pais no le importa a muchos, pues estan abocados a defender sus intereses. Decepcionada de los sindicatos y de la dictadura de don Albino. Muy de acuerdo con los comentarios anteriores.
    Don Alfonso, sus articulos son profundos y llenos de sabiduria, una luz en el sendero politico.

  4. En rio revuelto, ganancia de pescadores: el sector empresarial ha sacado provecho del caos y quieres seguir chupando a lo grande: un dato de interés es que cada vez son más ricos los ricos en Costa Rica, mientras aumenta la desigualdad y la pobreza. El modelo de desigualdad de Costa Rica es vergonzoso. La UCCAEP da asco. Sus fichas en COMEX, CINDE, INCAE, PROCOMER también lo son al no querer reconocer el fracaso de este modelo económico.

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