lunes 30, enero 2023
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Las peras del olmo

El título no hace referencia al célebre ensayo de Octavio Paz sobre la literatura latinoamericana, no, esto es algo diferente, es comprender qué es qué!

“Si me clasificas, me anulas” (Søren Kierkegaard Dixit), claro que esa realidad no es discutible. Clasificamos todo, las más de las veces por una necesidad humana de comprensión, además de los diferentes idiomas, existen diferentes nombres para una misma cosa y diferentes cosas que responden a una misma palabra. En ese sentido si la frase de Søren estaría equivocada, aunque este filósofo lo que indica es que clasificar a una persona de buena o mala es una arbitrariedad que terminaría anulándola: cada vez es más frecuente que escuchemos frases como “X es una buena mujer”, “Y es un hombre canalla”, “esa persona no es chicha ni limonada”; le damos un lugar que condena a ese ser a ser (del verbo ser) lo que nosotros creemos. La frase “posiblemente mañana me muera, y no habrá en el mundo una sola persona que me haya comprendido por completo: unos dirán que fui un buen hombre, otros dirán que fui un canalla, pero ambas opiniones estarán igualmente equivocadas” (Un día en la vida de Ivan Denisovich, novela del escritor ruso Aleksandr Solzhenitsyn). Efectivamente nadie puede etiquetar a nadie, incluso a sí mismo.

Creo que cada vez me vuelvo más patético para escribir un artículo, pero es parte del envejecimiento o de la madurez. La búsqueda de la verdad, si es que esta existe, me lleva a tratar de explicarme lo más lúcidamente posible, el fondo de cualquier artículo o poema o forma literaria es la transmisión de la idea de forma clara.

Ante la proliferación de opiniones sobre identidad sexual, es imperativo poner claro qué es qué en cuanto a género, no obstaculizar los esfuerzos de la comunidad LGBTII de buscar sus derechos propios de amar, desde luego es una variedad en el amplio espectro de el amor: desde la clasificación de Kinsey hace setenta años, demasiada agua ha pasado bajo el puente

Su esquema trató con relativo éxito la clasificación de las apetencias sexuales de una enorme muestra humana, no trataré ese tema aquí por extenso, cualquiera puede conseguirlo en internet. Durante años explicó la “orientación”sexual, el problema surge cuando la comunidad gay trata de crear “géneros” ex profeso, queriendo variar del ser el ser. Como ser se puede ser una u otra cosa, pero esto no acredita a ningún grupo para tratar de convencer a toda la humanidad de algo que no es lo que es sino lo que quieren que sea. Un homosexual es un homosexual, usemos los patrones que usemos, será homosexual en su preferencia sexual. Cualquier persona puede ser homosexual sin dejar de ser hombre(o mujer en el caso de la mujer), pero hacer creer o tratar de meter esa idea a la fuerza es el mayor error de ese grupo humano: están creando una lucha de sexos ante el fracaso de la lucha de clases. No es aceptable quitar loa derechos de amar a nadie, de ninguna manera, salvo que ello ocasione problemas o daños a un tercero. Si un adulto, en pleno uso de sus facultades intelectivas, desea tener una vagina en lugar de un pene, llamarse Miriam en lugar de Rudolf, es asunto suyo, más no debe ser financiado por la Seguridad Social. Que queramos decir que hay varios tipos de género es algo de lo más absurdo que puede decirse, si lo que se busca es una justificación, esa no es la manera y quitando los casos patológicos de ambigüedad sexual congénita, no cabe en una sociedad madura. Qué hay diferentes tipos de inclinación sexual si es una realidad, pero ambas circunstancias son totalmente diferentes, no debemos permitir que se hagan sinónimos solo porque sí.

Si la idea es llevar ese vacío legal que afecta a las parejas “mismosexuales” o “unisexuales”, es algo totalmente diferente y que debe ser atendido por el legislador y el jurista, con el apoyo de los diferentes organismo estatales.

Apoyemos a los grupos de la comunidad LGBTII, pero que ellos no tergiversen la verdad para que sean apoyados. No hablo del termino “pecado” porque no es este el lugar para hablar de eso, lo único importante es no cortar el olmo porque da peras, ni botar las peras porque las da el olmo.

(*) Dr. Rogelio Arce Barrantes

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