sábado 3, diciembre 2022
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El modelo económico de Costa Rica

En el año 1983, en casa de un amigo mutuo, conocí a Óscar Arias, yo pese a ser un liberacionista de nacimiento, fui muy poco de clubes y partido: no tenía tiempo ni temperamento. No olvidaré nunca que ante veinte colegas ahí reunidos, expuse mi manera de ver la problemática de aquel entonces, el estado socialista de Oduber y Monge (don Pepe no, porque cuando no estaba gobernando estaba en La Lucha leyendo e interactuando con sus trabajadores) había fracasado, el gobierno de Rodrigo Carazo demostró su vulnerabilidad del 78-82, dejando un lastre que a cuatro décadas se siente.

En esa reunión se trataron temas de diversa índole, mi planteamiento a don Óscar era que debíamos crear muchísimos propietarios de vivienda, de empresas y de vehículos, debido a que quien tiene algo lo defiende, caso contrario no le importa.

Mitterrand había desplazado la extrema izquierda en Francia con planes similares (la sacó del escenario político).

El haber vivido en EEUU y estudiado en México, me dio otra perspectiva radicalmente diferente. Luego de trabajar para la CCSS me pude percatar que se estaba fraguando un chiste con una institución que todavía era superavitaria, funcionaba bien pero tenía un defecto: sus altos mandos médico-administrativos: competían duramente contra la medicina privada. Era comandada por un miembro del reducto comunista del ala más radical del PLN, en esos tiempos el partido tenía desde extrema izquierda hasta ultraderecha, yo me identificaba con centro derecha, la izquierda aunque era un freno, había demostrado ser un fracaso en todo el mundo.

Había asistido a esa invitación por una simple razón, veía a Óscar Arias como una pieza clave del capitalismo dentro de un partido que antes de su fundación había pretendido buscar un gobierno más de izquierda, aún antes de la Cuba de Castro se habló tras bambalinas sobre eso.

De hecho el mensaje de Óscar fue algo similar a lo que hizo en su segundo gobierno, un viraje abierto alejando la barca de las aguas turbias de la izquierda latinoamericana. Yo he tenido la certidumbre de que muchas de las enormes fallas de nuestras políticas económicas han estado ahí por cálculo, la burocracia de gama alta había creado un estado de privilegios paralelo, bajo el alero del PLN y del PUSC, luego llegó el PAC que es un híbrido mal concebido, era el sello perfecto. Sobre este tema quizá hablarán los historiadores no oficiales, dentro de setenta y cinco años.

Mis preocupaciones en el 83 eran que elimináramos el estado social de derecho, para devorarlo por esta burocracia y por los políticos de oficio. No me equivoqué, yo abogaba por un estado más pequeño (había leído a Henry David Thoreau), pero más eficiente y vea usted que llegamos a 330 instituciones estatales, muchas repetitivas, que acabarían con ese estado social por sus propios beneficios. Hoy estamos como lo dije hace diez años en los periódicos: quebrados como estado. Si algo nos mantiene caminando es la empresa privada, esa misma que el PLN tanto combatió y obstaculizó por décadas.

Al no haberse creado políticas claras en materia económica y social, el naufragio fue inevitable, el Pacto Figueres Calderón (hijos) fraguado en casa de un colega allá al principio de los noventa, sostuvo parcialmente la debacle, pero era medicina paliativa y no curativa. El estado siguió su hipertrofia e inoperancia, donde todo el que podía metía la mano.

Esta tormenta que ha venido sorteando doña Rocío Aguilar es producto de ese intrincado estado del desorden que ha imperado, ella sabía que llegaría, porque ha ocupado puestos donde todo eso se sabe, no obstante ella no puede resolver las cosas antes de que se presenten, para eso se necesitaba el concurso de los partidos políticos, gremios, cámaras industriales y sindicatos: pero hace diez años o más. Por cálculo político o por ignorancia, los partidos que dominaron la escena nacional los últimos veinte años guardaron silencio. Tampoco está bien culpar a Carlos Alvarado, aunque Luis Guillermo Solís, Laura Chinchilla y Óscar Arias si tuvieron gran parte de culpa por inoperancia.

Las diferencias son más bien de estilo, porque la economía nacional está llena de empresas extranjeras que saben cómo lidiar con estos altibajos y que en última instancia cierran operaciones y levantan las carpas rumbo a otro país. No se había construido el dique necesario para evitar esta debacle, se presentó (se está gestando) una situación muy similar a la del gobierno de Rodrigo Carazo. Muchos conocidos políticos aparecen en los “Panama Papers”, queriendo evitar un corralito financiero, sacaron su mucho o su poco capital, para ponerlo a resguardo de lo que se aproxima.

Ahora bien, la pregunta es ¿estaremos a tiempo? ¿Tendremos que tocar fondo?, la respuesta es más de “pitonisa” que de analista, yo personalmente creo que no, lo único que aún podemos elegir es “cómo caer”. Se tendrá que buscar cómo reconstruir el estado para continuar el siglo XXI, ahí estará la clave para terminar este juego de ciclos demenciales. Carlos Alvarado, creo que ha tratado de evitar un mal mayor, doña Rocío Aguilar trata de amortiguar el proceso doloroso y lo hace con conocimiento pleno.

Próximamente trataré de alternativas viables para paliar la crisis financiera del estado costarricense.

(*) Dr. Rogelio Arce Barrantes es Médico

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3 COMENTARIOS

  1. Un pensamiento claro con fundamento que nos hace pesimistas.
    Hay alivio en el ambiente por el paso de la reforma fiscal.Pero es evidente
    que la segunda etapa,reforma al empleo publico ,gastos y fusiones de empresas estatales, seran un camino doloroso en que la fuerzas de Albino y su gente volveran a instaurar el caos y la desesperacion.
    No hay de otra , sino lo hacemos vamos camino a Venezuela, Nicaragua , Cuba y la migracion de nuestra gente.

  2. Que desacertada conclusión
    ….»Alvarado, creo que ha tratado de evitar un mal mayor, doña Rocío Aguilar trata de amortiguar el proceso doloroso y lo hace con conocimiento pleno.»

    Cualquiera se da cuenta que este gobierno que han llamado del consenso, es decir, dominado y controlado por la misma clase política que ha detentado el poder y por lo tanto responsable de la situación de endeudamiento, despilfarro, evasión, desempleo, desigualdad, corrupción y pobreza.
    Uno de los más claros ejemplos es la alianza tripartidista PLN, PUSC, PAC, que ha desaparecido a la oposición indispensable en un sistema democrático de pesos y contrapesos.

    • Don Edgar, las alianzas son indispensables en nuestro sistema de gobierno, el no hacerlas sería irresponsable. Un presidente con minoría en el congreso es como un soldado con un rifle sin balas, las balas las tiene el enemigo en la trinchera de enfrente, tiene que «jugársela» para conseguir esas balas a punta de negociación para poder seguir batallando.
      Me parece sabia la decisión de Alvarado de hacer un gabinete mixto, y una bendición que los ramashekos se fraccionaran, así perdieron poder y abrieron camino a la gente seria para que gobierne.

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