domingo 29, enero 2023
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Es lamentable los diputados que están llegando al parlamento

Columna Poliédrica

Estamos viviendo la decadencia de un régimen político que tiene al principio de representación política uno de sus ejes fundamentales. Lo que surgió como una forma para que las comunidades alejadas tuvieran voz y voto en los órganos de toma de decisión, en la actualidad está haciendo aguas en un contexto en que las distancias y los mecanismos de comunicación ya no justifican la necesidad de un representante. En consecuencia, hay una decadencia por la forma.

También hay una decadencia de lo sustantivo, es decir, de las personas que representan a los diferentes miembros de la sociedad. Antes, cuando los diferentes pueblos estaban alejados y tenían una comunicación muy limitada con el centro del poder político, había una preocupación por elegir a la mejor persona para que ejerciera la representación y revindicara las necesidades de las diferentes poblaciones; en otras palabras, la persona elegida debía cumplir con una serie de requisitos que lo hacían idóneo para el cargo, ello le otorgaba al Parlamento un señorío no sólo formal, sino también sustancial con base en las características de sus integrantes.

Esta realidad se puede apreciar en las actas legislativas en que se evidencia debates conceptuales y teóricos en relación con temas jurídicos, económicos, políticos y sociales. Había diputados que podían tener tesis encontradas, sin embargo, cada uno esgrimía sus posiciones con un lenguaje correcto y respetuoso, acorde con el cargo que ostentaba y procurando aclarar los aspectos que podían ser oscuros de los proyectos de ley en la corriente legislativa.

Lamentablemente en la actualidad el señorío de los diputados y diputadas del Parlamento deja mucho que desear. Siempre han existido excepciones a lo largo de la historia parlamentaria, aquí y allá; empero, lo que estamos observando en el tiempo que nos toca vivir es patético, la mayoría de representantes en ese órgano del Estado costarricense, reflejan una falta de cultura general mínima, estamos viendo una barbarie legislativa sin precedentes en la historia costarricense.

Esta realidad es el reflejo de la situación general del país en que la cultura y la educación quedan relegadas ante los discursos financieros y religiosos propios de nuestro tiempo. Lo peor es que esos discursos encuentran eco en diferentes estamentos de la estructura organizativa del Estado costarricense, la cosa ha llegado a tal extremo que en las propias universidades se encuentran personas que reproducen discursos religiosos conservadores y tesis ideológicas que son propias del siglo XVIII y XIX.

El punto fundamental es que con los discursos de diverso signo no vamos a logramos avanzar como país. Nos desgastamos en debates ideológicos y no concretamos hechos que son los necesarios para lograr un mayor bienestar para los habitantes de Costa Rica. El debate es necesario pero cuando este lo hacen personas con un nivel cultural limitado, duele decirlo, este se convierte en estéril e insulso; el estancamiento y la decadencia se vuelven una realidad que va carcomiendo a las sociedades hasta destruirlas completamente.

Tal vez sea necesario tocar fondo para que comencemos a pensar, aquí y allá, en mecanismos más directos para la toma de decisiones legislativas. Quizás sea necesario abrir paso a la posibilidad de involucrar más a la población en el conocimiento de las leyes que se pretenden aprobar, claro está, ello supone un grado de responsabilidad muy grande para todos los actores involucrados en el proceso.

¿Cómo sentirse representado por diputados y diputadas que ni siquiera pueden hablar correctamente? ¿Por qué debemos aceptar las ocurrencias de personas que ni siquiera se dignan a estudiar con seriedad los expedientes legislativos? ¿Podría usted que lee este artículo mencionar el nombre de los diputados que, supuestamente, representan el lugar donde usted vive?

Esa es la realidad que vivimos, esa es la decadencia a la que se hace alusión en el título.

(*) Andi Mirom es Filósofo

columnapoliedrica.blogspot.com

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10 COMENTARIOS

  1. Esta realidad la definio Alberto Cañas hace mucho tiempo cuando espeto :
    «Se nos metio la graderia de sol »
    Sera esto la democracia ? 57 diputados con 6 asesores cada uno ?
    Por ello se requiere modificacion en las reglas electorales para que votemos por los diputados en forma INDIVIDUAL y no en una sola plancha donde van revueltos buenos y malos y remalos.

    • el problema es que si se pide que tiene que tener un cierto grado universitario, ya no sería una democracia porque ya estaríamos acondicionando quien puede ser diputado y quién no puede serlo

  2. Llegaron varios diputados bien malitos , y catorce pesimos . Varios diputados no se han bajado aun de la campaña politica , o sea de la politequeria , por lo tanto todavia no han comenzado a producir nada para lo que se les nombro ,y es incierto si algun dia lo haran.Podria ser por falta de capacidad o por irresponsabilidad para con sus deberes con el pais .Parece ser que esta vez sobrepasamos lo de la graderia de sol. ..

  3. Miro hacia todos lados y lo que observo es un mundo sin valores, en total decadencia. El materialismo y la avaricia es lo que impera, en este mundo actual. En el caso de Costa Rica, si seguimos por este camino, la estructura del aparato gubernamental «porque es gigantesco», tanto como el «ICE» y la CCSS, irán a la debacle; que es lo que en secreto desean ciertos sectores poderosos en este país.

  4. Buenos días con el respeto que se merece todo lo pueblo los culpables de la calidad de diputados que tenemos somos nosotros mismos por no informarnos sobre estos señores quienes son los más idóneos para el puesto y lo peor no somos objetivos con lo que queremos.

  5. Cual es la diferencia? en donde estaban esos iluminados cuando sus amos politicos.destruian al.pais? a si calladitos porque eran parte de la misma cacada? Que tal si se refiere a esos ilustres que no estan dispuestos a deponer sus privilegios en beneficio de la colectividad.

    Parece que desconoce los requisitos constitucionales para optar incluso a la presidencia de la republica.

    Parece.que se solaza con los.que de manera tecnica y amable nos tienen de.rodillas.

    No necesitamos tecnologos, necesitamos lideres que de verdad sirvan, no el monton de sanates que han ocupado las curules para servirse

    Necesitamos muchos «Cachimbales» y menos «Ottones Solises» que validos de su curriculim nos han llevado al despenadero.

  6. Muy acertado el comentario, pero es lo que siempre hacemos….. Comentarios muy reales, muy propios de una desgracia política que vive nuestro país, pero nada más. ¿Por qué? Porque los que deben y pueden tomar decisiones para frenar esta crisis NO hacen nada.

  7. Perdón pero, a donde nos llevaron los diputados de buen verbo y tesis encontradas?? Al borde del despeñadero, ya que defendieron sus intereses y los de su grupo económico.

    Lo que necesitamos son diputados con interés social, y que trabajen sin ataduras debido a componendas, en bienestar de todos los costarricenses y no de grupúsculos que nos desangran hasta más no poder.

    De qué sirven diputados tan intelectuales, si sólo sirven para nada

  8. El problema es que llegan personas comprometidas con ciertos grupos. Por lo que se dedican a gobernar para ellos. No piensan en la mayoría de costarricenses que la están pulsando para salir adelante. No hay sentido común, menos solidaridad. Predomina la arrogancia y el egoísmo. En esta asamblea y el ejecutivo hay personas con títulos universitarios, el problema es que no les enseñaron que esos puestos políticos son para servir al país, no para servirce.

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