lunes 26, septiembre 2022
spot_img

Departamento de Estado de EEUU pide a sus ciudadanos que salgan de Venezuela

Washington, 13 mar (Sputnik).- El Departamento de Estado de EEUU actualizó este miércoles el alerta de viajes a Venezuela a su máximo nivel, pidiendo a sus ciudadanos que no se dirijan a ese país sudamericano o que salgan de inmediato de su territorio.

Se recomienda «no viajar a Venezuela por la delincuencia, la agitación social, la mala infraestructura sanitaria y los arrestos y detenciones arbitrarias de ciudadanos estadounidenses», dice el alerta emitido por la Oficina de Asuntos Consulares del Departamento de Estado.

El comunicado agrega que «los ciudadanos estadounidenses que se encuentren residiendo o viajando en Venezuela deben partir del país. Todavía hay vuelos comerciales disponibles».

El lunes el Departamento de Estado anunció que suspendía de manera temporal todas las operaciones de su embajada en Caracas y que retiraba al personal diplomático de Venezuela.

«La embajada estadounidense en Caracas no está cumpliendo ningún servicio consular», agrega el alerta.

El anuncio coincide con el pedido del Gobierno de Nicolás Maduro, que dio 72 horas para la salida del país del personal diplomático de EEUU, país con el que rompió relaciones en enero de este año.

Desde el jueves, el país se vio envuelto en dificultades y incidentes debido a un masivo apagón que Maduro atribuyó a un ataque orquestado por EEUU al sistema eléctrico venezolano.

En el marco de la falla eléctrica, que duró hasta el martes por la tarde, se produjeron protestas e incidentes como saqueos a tiendas de alimentos, supermercados, farmacias y otros establecimientos comerciales.

«Los delitos violentos, como homicidios, robos a mano armada, secuestros de personas y de vehículos, son comunes», dice el alerta.

Además, se organizan manifestaciones y protestas políticas con escasa antelación que suelen «suscitar una fuerte respuesta de la policía y las fuerzas de seguridad, incluyendo el uso de gas lacrimógeno, gas pimienta, cañones de agua y balas de goma».

«Hay falta de alimentos, electricidad, agua, medicamentosa y suministros médicos en gran parte de Venezuela», añade el comunicado.

Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EEUU habían advertido en mayo de 2018 contra viajes «no esenciales» a Venezuela debido a los problemas que afronta su sistema de salud y hospitalario, según el alerta.

Además, el «acceso consultar a ciudadanos estadounidenses detenidos que además tengan la ciudadanía venezolana es severamente restringido por el Gobierno de Venezuela», dice el texto.

El martes, el Gobierno venezolano anunció que no prorrogará la permanencia del personal diplomático de EEUU en su territorio, y comunicó la finalización de las conversaciones para el establecimiento de oficinas de intereses.

Sin embargo, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo el martes que espera en algún momento iniciar un proceso de diálogo con su homólogo estadounidense, que permita abrir una oficina de intereses entre ambas naciones.

Entre tanto, el Ejecutivo venezolano precisó que de existir intenciones en el futuro de establecer oficinas de intereses con EEUU, las negociaciones solo se realizarán a través de las representaciones de ambos países ante la Organización de las Naciones Unidas.

El pasado 27 de enero, Caracas anunció que había acordado con Washington sostener negociaciones para el establecimiento de una oficina de intereses en cada país, luego de que Maduro rompiera relaciones con EEUU y estableciera un plazo de 72 horas para que los diplomáticos abandonaran Venezuela.

En ese momento, al menos 70 funcionarios estadounidenses salieron de Venezuela, y solo se quedó el personal esencial.

El Gobierno de Estados Unidos anunció el pasado 23 de enero que desconocía el mandato de Maduro y manifestó su respaldo al opositor Juan Guaidó, quien se autoproclamó ese día como «presidente encargado» del país, apelando a un artículo de la Constitución que prevé la figura en caso de que exista un vacío de poder, pero no bajo el argumento de «usurpación del cargo», como alegó. (Sputnik)

Más noticias

1 COMENTARIO

  1. Ticos condenan suspensión de electricidad en Venezuela
    ¡ A LOS ACTOS DE SABOTAJE EN CONTRA DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA¡ NO AL TERRORISMO, Sí a la PAZ
    Nosotros y nosotras, ciudadanos de distintas tendencias políticas, religiosas, intelectuales, profesionales y diversos sectores, llamamos respetuosamente la atención sobre las difíciles condiciones, que atraviesan nuestros hermanos y hermanas venezolanos, al sufrir uno de los peores actos de terror que puede experimentar una sociedad moderna, al alterar los controles de mando para todo el sistema eléctrico venezolano, el pasado día 7 de marzo; como parte de una guerra de cuarta generación – que nadie en sus cabales negaría- y cuyos sabotajes tecnológicos también fueron aplicados en el pasado a naciones como Irán, Irak y Libia.
    Sí bien el efecto que se buscaba de protestas masivas contra el gobierno electo el pasado 20 de mayo de 2018, con enfrentamientos en las calles con saldo de muertos y heridos no se lograron, sí pusieron, lamentablemente, en peligro; a millones de personas enfermas que, a esas horas del 7 de marzo, recibían asistencia médica a lo largo y ancho de la nación Suramericana, así como a inocentes niños y niñas a quienes privaron de su educación, al suspendérseles el suministro de agua, a cientos de miles de ancianos, amas de casas y millones de trabajadores, que vieron suspendido el servicio del metro, principalmente en Caracas, la capital de Venezuela.
    Es pertinente indicar que la tecnología instalada en la principal planta distribuidora de energía eléctrica en la República Bolivariana de Venezuela, proviene de países que, abiertamente, escogieron, a nuestro parecer, el camino equivocado de la violencia psicológica contra la población, los actos capaces de crear terror entre la ciudadanía; como método torpe para alcanzar el poder, en lugar de fórmulas civilizadas para zanjar los conflictos políticos, en la nación suramericana.
    Aunque el 90% de los hospitales venezolanos restauró la electricidad mediante sus plantas de combustible, según nos dicen intelectuales, artistas, profesionales y diversas fuentes fidedignas venezolanos consultadas en las últimas horas, el objetivo de convertir a estos pacientes en muertos para conseguir réditos de propaganda y; que los fallecidos sirvieran como argumento para ingresar a la fuerza la supuesta “ayuda humanitaria” estacionada en Brasil y Colombia, con el pretexto de “crisis humanitaria”, consideramos nosotros, a todas luces repugnante, estos cálculos y objetivos políticos; por tratarse de vidas humanas.
    Sí se ha tenido que recurrir a flotillas extraordinarias de autobuses gratuitos para trabajadores y trabajadoras, a fin de enfrentar el sabotaje contra el tren subterráneo que trajo como consecuencia la suspensión del fluido eléctrico y que, buscaba además paralizar la producción del país vecino. En cuanto al fallo de bombeo de agua, como consecuencia de la falta de la electricidad, según diversos despachos de noticias, se abastece de agua potable a la población con los que conocemos acá como cisternas, a fin de que la ciudadanía cuente con el preciado líquido para sus necesidades básicas y prevenir posibles focos de infecciones.
    En medio de este panorama es que hemos considerado necesario recordar junto a todos ustedes lo que nuestros próceres costarricenses nos enseñaron, en cuanto al respeto que debemos tener por las ideas diferentes, la importancia que ellos dieron al diálogo como forma civilizada para dirimir nuestras diferencias humanas y sobre todo, la honorabilidad que sentían por la organización interna que cada país se daba como Estado independiente– que años después recoge la ONU y el Derecho Internacional como principio de no injerencia en los asuntos de otros países- , configuran los más elementales principios inculcados desde la escuela primaria entre quienes creemos en la democracia como sistema de participación constante, mejorable junto a la ciudadanía todos los días, y donde la paz, como etapa suprema, es la convivencia civilizada.
    Por eso vemos con suma preocupación estos sistemáticos actos de violencia contra el pueblo de la República Bolivariana de Venezuela, que afecta del mismo modo a “ bolivarianos” y “opositores”, jóvenes o adultos mayores, mujeres u hombres, como nos afectó a todos los costarricenses en el plano internacional, sin excepción de partido político, sexo o edad; los lamentables hechos del pasado 20 de febrero, cuando una ciudadana nuestra, acogida por esa democracia de nuestros próceres, en pleno ejercicio de sus derechos, asaltó la embajada de la República Bolivariana de Venezuela en San José, auto designándose “embajadora” plenipotenciaria venezolana; en tanto nuestro gobierno, encabezado por el señor presidente, Carlos Alvarado, y su canciller, Manuel Ventura, conocían de esta fragrante violación al Derecho Internacional (Ver periódico electrónico El País.cr 1/02/19), mientras diarios como La Nación justificaban este desquiciamiento jurídico “informándonos” que el hecho llevado a cabo por la ciudadana tica y reconocida como nueva “embajadora”, era “en cabal cumplimiento de la normativa” ( ver La Nación 20/2/19).
    Es, sin embargo, meritorio, que en medio de este extravío de nuestra clase política, de presentar el sabotaje, los actos terroristas y la violencia social, estrictamente planificada, para alcanzar la “democracia” en Venezuela y afianzar alguna legitimidad o notoriedad política; la valentía propia del gran estadista y Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador, quien ha llamado a formas civilizadas entre venezolanos para resolver sus diferendos, sin injerencias y a través del diálogo.
    En su ejemplarizante actitud de cordura y respeto a su pueblo ha dicho que México no tiene moral absoluta para “recetar” a otro Estado como organizarse, o calificarlo de más o menos democrático, sí no ha resuelto sus graves problemas internos como la corrupción, la inseguridad ciudadana, la falta de empleo, la pobreza, la exclusión social y otras lacras propias de más tres décadas de gobiernos pasados que; con tal de ser reconocidos en el plano internacional y no afectar sus negocios privados, no dudaron en olvidar la llamada política Estrada; recogida en la afirmación de Benito Juárez cuando dijo: “ El respeto al derecho ajeno es la paz” . Ello, lo ha remarcado este Jefe de Estado, para evitar que se le reconozca como un presidente, dice, “ candil de la calle” y oscuridad de la casa.
    En este contexto solicitamos respetuosamente como costarricenses amantes de la paz y defensores de nuestro sistema democrático, no se deje engañar más por medios de prensa y políticos sumisos, con una guerra encubierta que se lleva a cabo en un país hermano. Reivindique el honor y la dignidad que hemos heredado del prócer Juanito Mora, el General Cañas, Carmen Lyra, diga: se acabó tanta sumisión. Levante su voz respetuosa y dígales NO a los guerreristas de siempre. Amárrese los pantalones o las enaguas y dígales NO queremos terrorismo en ninguna parte del mundo, NO queremos sabotajes contra el pueblo venezolano venga de donde venga. ¡Basta ya de intromisiones en la República Bolivariana de Venezuela¡ Haga valer su voz, la declaración de la CELAC de América Latina y El Caribe como un territorio de paz, diga: ¡Si al diálogo¡ ¡Si a la paz¡ ¡Si al respeto a todos los Estados latinoamericanos y del Caribe¡. San José 13 de marzo de 2019.

    Oscar Leiva Cerrato, consultor, cédula 800940463
    José Eduardo Álvarez Araya, abogado, cédula 203740696
    Juan Lisandro Cordón Vega, abogado, cedula 2-0432-0013

    Sonia Zamora, activista, cédula, 601150385
    Roberto Zelaya Fallas, activista, cédula 14680243
    Rafael Ángel Méndez Castro, cédula 202560734
    Leda Méndez, abogada, cédula 1377884
    José Valverde, activista, cédula 3241058
    Ana Lucia Cabal Antillón, docente, cédula 104510835
    Juan Félix Montero Aguilar, profesor pensionado, 3186854
    J. Patricio Arenas Romero, actor, cédula 801000338
    Vilma Pacheco Rodríguez, activista en derechos humanos, cédula 1270869
    Oscar Barrantes Rodríguez, historiador, cédula 203200139
    María Magdalena Cano Valle, docente, cédula 800760957
    Catalina Miranda Matamoros, activista, cedula 155806354302
    Carlos Cabezas Mora, administrador.
    Carlos Díaz Venegas, serigrafo, cédula 104410406
    Rafael Ugalde, abogado, cédula 60870265
    Bernardo Corrales Briceño, ebanista, cédula 110820439
    Angie Barrantes Rodríguez, comunicadora.
    Oscar Salas Moreno, abogado cédula 1-592 542

    Colectivo Semilla Ramonense
    Círculo Bolivariano Yamileth López-Costa Rica
    Comité Costarricense de Solidaridad con Nicaragua Soberana
    Partido Obrero Socialista-Costa Rica

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias