jueves 6, octubre 2022
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Los conflictos de la última década disparan la explotación infantil en Oriente Próximo y norte de África

Madrid, 30 Mar. (EUROPA PRESS).- A lo largo de la última década, los conflictos y las guerras han coincidido con un incremento en el trabajo infantil entre los niños refugiados, los desplazados internos y otras poblaciones en Oriente Próximo y en el norte de África, según un informe multinacional que examina las tendencias de la esclavitud infantil en los 22 países miembros de la Liga Árabe.

La explotación de los niños en el empleo varía considerablemente entre un país y otro de la región árabe; Sudán y Yemen registran las tasas más elevadas de trabajo infantil (19,2 por ciento y 34,8 por ciento respectivamente).

Las tasas de empleo infantil son más altas entre los chicos. Sin embargo, el informe advierte de que «las encuestas pueden no captar las formas ocultas de trabajo infantil realizado por las niñas, como el trabajo doméstico y las tareas del hogar no remuneradas, lo cual merece ser investigado más a fondo». El trabajo no remunerado es también más frecuente entre el grupo de edad más joven, y en las zonas rurales.

«A lo largo de los últimos diez años, durante los cuales la región ha experimentado altos niveles de conflictos armados que han causado un desplazamiento masivo de la población dentro y entre los países, la situación sin duda ha empeorado,» señala el informe.

Se trata de un documento sin precedentes, dada la dificultad para hallar datos regionales sobre esta práctica ilegal. «Sin embargo, el informe deja claro que los efectos de los recientes trastornos económicos, la inestabilidad política, los conflictos y la guerra han agravado los niveles preexistentes de trabajo infantil», en opinión del director regional adjunto para los Estados Árabes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Frank Hagermann.

Peor aún, estos diez años de crisis «han revertido muchos de los progresos que los Estados Árabes habían alcanzado en la lucha contra el trabajo infantil a través de la formulación de políticas y la adopción de medidas prácticas» agrega Hagermann.

«Al igual que en todo el planeta, en la región, el conflicto ha afectado a las mujeres y a los niños de manera desproporcionada. Como consecuencia, el trabajo infantil se ha convertido en quizás la cuestión más crítica de protección de la infancia en la región, exigiendo nuestra atención y acción urgentes», añade.

Las peores formas de explotación

El informe revela un espectro entero de vejaciones: trabajo en la calle, servidumbre por deudas, matrimonios precoces y explotación sexual con fines comerciales. «Todos forman un mecanismo de supervivencia de las familias que enfrentan pobreza extrema o donde los adultos están desempleados,» destaca el estudio.

Las peores formas de trabajo infantil incluyen los tipos de trabajos peligrosos realizados en el sector agrícola, «donde trabaja la mayoría de los niños en la región árabe, tanto en trabajo remunerado como no remunerado», según el representante regional de la FAO para Oriente Próximo y norte de África, Abdessalam Ould Ahmed.

«Este tipo de actividad», precisa, «tiene lugar principalmente en las zonas rurales, y constituye una fuerza de trabajo barata para la agricultura a pequeña escala, en su mayor parte métodos de producción no mecanizados de alta intensidad de mano de obra que conllevan grandes riesgos».

Participación en conflictos armados

Estas formas incluyen además la participación directa e indirecta en los conflictos armados y en situaciones asociadas con los conflictos armados.

El estudio señala que en la actualidad más de la mitad de los países árabes están afectados por conflictos, flujos de refugiados o desplazados internos. Estos incluyen Irak, Jordania, Líbano, Somalia, Sudán, Siria, Túnez, Cisjordania y la Franja de Gaza, y Yemen.

El informe muestra un incremento en el reclutamiento y utilización de niños por parte de los grupos armados, tanto entre la población local como entre los refugiados, en particular en Yemen, Siria e Irak.

«Por lo general, la mayoría de los niños reclutados son varones. Sin embargo, está surgiendo una tendencia a reclutar más niñas y niños menores de 15 años. Además, en toda la región árabe cientos de niños se encuentran detenidos y hasta son torturados por haber estado vinculados a grupos armados,» advierte el informe.

En algunas partes de la región, los niños se ven obligados a realizar nuevos tipos de actividades relacionadas con los conflictos armados, como el contrabando de mercancías a través de la frontera o entre zonas de conflicto, recolectar aceites usados, realizar trabajo funerario (como recoger partes de cuerpos para ser enterrados), buscar agua y recoger comida en los campos o en los vertederos plagados de restos explosivos de guerra, agrega el informe.

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