martes 30, noviembre 2021
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SINAC inició restauración en el manglar de Cuajiniquil, Guanacaste

San José, 7 abr (Elpaís.cr).- El proyecto llamado “Programa de restauración, conservación y manejo sostenible de los manglares de Costa Rica y Benín frente al cambio climático (“Proyecto Manglares Costa-Rica Benín”), inició su etapa de restauración piloto en 7 hectáreas del manglar de Cuajiniquil, ubicado en el Pacífico Norte de Costa Rica.

Basado en una etapa previa de diagnóstico ambiental del humedal, el plan piloto de restauración contempla la rehabilitación hídrica del sitio a través la excavación de canales interconectados, para permitir el flujo rápido del agua en el manglar durante las mareas. Se considera además, el desazolve o limpieza del conducto del canal natural que se encuentra en el manglar, el cual estará conectado también al resto de canales.

El proyecto “Manglares Costa Rica – Benín” tiene por objetivo la mitigación y la adaptación al cambio climático de los humedales costeros en Costa Rica y en Benín, África. Paralelamente el proyecto se está implementando en Humedal Estero Puntarenas y en el Humedal Nacional Térraba-Sierpe (HNTS).

Los manglares son de vital importancia debido a la retención de los sedimentos y protegen las costas de la erosión, actúan como barrera contra desastres naturales como fuertes oleajes y tormentas y frenan el cambio climático porque capturan gases de efecto invernadero, mientras absorben, almacenan y liberan carbono.

Según la Dra. Claudia Agraz, experta del Instituto de Ecología, Pesquería y Oceanografía del Golfo de México (EPOMEX), siguiendo el proceso planteado, se busca mejorar las condiciones existes del manglar y de los bosques aledaños, lo que permitirá contar mayor disponibilidad de oxígeno y de otros nutrientes en la zona, que ayudarán en la recuperación de la vegetación.

El proceso se complementará con la reforestación de dos especies de manglar que se encuentran en la zona: Avicennia germinans y Rhizophora mangle, elegidas por su mayor probabilidad de sobrevivencia y retención de sedimentos respectivamente.

“Mediante el proceso de restauración planteado, se busca la recuperación de los servicios ambientales que ofrecen los manglares tales como: el incremento de la cobertura vegetal, la recuperación de áreas de reproducción y alimentación de especies animales, el restablecimiento del hábitat de muchas especies de importancia ecológica, económica y social tanto para la comunidad, como para el país en general”, indicó Bernardo Aguilar, Director Ejecutivo de Fundación Neotrópica, quienes implementan la dirección financiera y técnica del proyecto con la guía del Área de Conservación Guanacaste.

Este manglar se ubica en Santa Elena, en el Cantón de La Cruz, en la Provincia de Guanacaste. La zona es un asentamiento de pescadores donde viven alrededor de 2.000 personas.

De alcanzar el éxito, esta metodología se replicará en más zonas del manglar para recuperar poco a poco su estructura y funcionalidad degradada, debido a la salinización del terreno provocada por la operación de la antigua salinera, cambios en el comportamiento del agua y la construcción de caminos rústicos hacia pesquerías ribereñas, entre otros factores, comentó Alejandro Masis, director del Área de Conservación Guanacaste.

Dicho proyecto se realiza bajo la coordinación institucional del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), a través del Programa Nacional de Humedales quien acompaña a la Fundación Neotrópica en la ejecución técnica, contando con el respaldo técnico y científico y la experiencia del Instituto de Ecología, Pesquería y Oceanografía del Golfo de México (EPOMEX) de la Universidad Autónoma de Campeche (UAC), institución que propone el protocolo de restauración que se aplicará en las áreas de pilotaje, esto gracias al aporte económico del Fondo Francés para el Medio Ambiente Mundial.

El proyecto cuenta con el aval técnico y legal de las instituciones correspondientes y se ampara en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, ratificado mediante Ley N°7476 del 30 de junio de 1994, la cual le permite al país rehabilitar y restaurar ecosistemas degradados, además de la Ley de Biodiversidad y la Estrategia Nacional de Conservación y Uso de la Biodiversidad estableciendo acciones estratégicas para el país en el desarrollo de experiencias de manejo activo con fines de conservación. Además de la resolución emitida por el Área de Conservación Guanacaste para el caso específico del plan de restauración planteado.

Jacklyn Rivera Wong, Coordinadora del Programa Nacional de Humedales del SINAC, manifestó que “Nuestro país, a través de la Estrategia Nacional de Biodiversidad se ha comprometido a restaurar 725 ha de ecosistemas de manglar en los próximos dos años, por lo que contar con el apoyo de la cooperación internacional para la implementación de este tipo de proyectos para que el país avance con acciones concretas de pilotaje, se vuelve fundamental para el logro de la meta”.

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