jueves 27, enero 2022
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El feminismo secuestrado: adoptar el apellido del marido. (Atavismo machista)

Hace más de cincuenta años, cuando en Costa Rica por ley se obligó a las mujeres a utilizar sus apellidos (paterno y materno) para todo asunto oficial, me sucedió una interesante vivencia o experiencia o cómo queramos llamarle, porque mi madre si firmaba “de Arce”, de hecho su firma era así y siguió siéndolo de por vida, al acompañarla al Banco Nacional de Costa Rica en Naranjo de Alajuela, al querer cambiar un cheque, el cajero se negó a cambiárselo, pese a que fue su alumno: “usted no puede utilizar el apellido de su marido por ley”, le dijo ignorantemente el muchacho; claro que una firma es una firma y se puede poner como a uno le dé la gana, en un exceso de celo burocrático el cajero confundió nombre con firma.

Luego de que el gerente le aclarara al funcionario que firmar no significaba infringir la ley, que la ley obligaba a utilizar los apellidos a la mujer tal y como estaban en el acta o certificado de nacimiento (imagino que también en el de defunción), eliminando una antigua costumbre de “encajarle” a la mujer el apellido del marido: convirtiéndola en un objeto propiedad de este.

No desearía explayarme con detalles, pero es que de otro modo narrar esto no tendría coherencia. En Panamá se legisló al respecto hace pocos años, no obstante quedó opcional llamarse “de X”, es decir no se avanzó adecuadamente y eso va en contra de la liberación femenina.

Hace poco una hija mía se casó en ese país, insistiendo en llamarse con los dos apellidos de su acta de nacimiento, tal como debería ser, pues bien, de un banco donde maneja sus negocios, le enviaron un correo electrónico poniéndole “de”, lo cual despertó su enojo porque ella no había autorizado ese asunto y solicitó al banco se corrigiese el asunto.

Me pidió que le indicara cómo escribir un artículo para la prensa panameña, yo no lo haría porque quizá en un arranque xenófobo, alguna o alguno de Panamá podría mandarme a mi país por objetar alguna costumbre (los que objeten ese cambio en tan arcaico detalle), ella quedó en hacerlo pero yo aproveché para lanzarlo a la palestra en nuestro país.

¿Cómo es posible que en EEUU se realiza de inmediato un secuestro del apellido de la esposa, metiéndole a la señora el apellido del marido: esa es una muestra de machismo oficial, vulgar y silvestre. No sé dónde se meterían las defensoras de loa derechos de la mujer en EEUU, o será que no existen porque eso es horrible a dos décadas del siglo XXI, quedar como un objeto sin luz propia, sin valor.

Cuesta mucho crear una hija para que de golpe y porrazo una ley machista le quite el apellido, convirtiéndose en otra persona. Me gustaría saber qué piensan nuestras mujeres al respecto; personalmente nunca estuve de acuerdo, pero hasta ahora cuando “dos mujeres de ese banco” le quitan de golpe y sin su consentimiento el apellido paterno y materno a mi hija, caigo en la cuenta del significado atávico de esa sustitución del apellido en la mujer.

Veremos qué opinan nuestras mujeres, no sé qué piensen las panameñas ni las estadounidenses, al final ese es problema de ellas y si desean o no desean la “emancipación real”.

(*) Dr. Rogelio Arce Barrantes es Médico

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5 COMENTARIOS

  1. Buenas noches Dr.
    Soy panameña pero me daba curiosidad saber por qué las costarricenses no podían adoptar el apellido del esposo y quedé en su artículo. Soy casada al igual que su hija y mi banco o ninguna entidad me ha podido llamar con mi apellido de casada porque no he ido a hacer el trámite al tribunal electoral (y cuesta dinero, tiempo y cambiar otros documentos que ya estén emitidos).

    Sí, quiero cambiarme el apellido pero no por un machismo, sí no porque quiero. Porque no me gusta portar mi apellido paterno y me siento más familia de mi esposo, no sé cómo llamarle a este lazo filial.

    Así, como usted se hace llamar Dr. en vez de simplemente su nombre y lo porta con orgullo, estoy segura que hasta en sus pasajes de avión se lo coloca, y sí, me parece lindo!

    Siento mucho que su hija se haya sentido oprimida, aunque estoy segura es una simple formalidad, que repito, ni idea cómo lograr que una entidad bancaria me llame por el apellido de mi esposo sin yo haber tenido que ir a hacer el trámite.

    Lo haré y tendré que ir a hacer fila, estoy segura! Jaja

    Lo más bello del feminismo es que cada mujer tiene derecho a tomar sus propias decisiones.

    Saludos y pura vida!

  2. Hola doctor Rogelio. En mi caso soy de Costa Rica y deseo adoptar el apellido de mi esposo. He averiguado y me parece que no es posible lo que me pone muy triste. No me parece machismo, simplemente llevaría el mismo apellido que mi esposo y mis hijos. Me hace sentir más familia, pues cuando uno se casa, su familia directa, cambia.

    Cómo corrección, en Estados Unidos no se coloca «de» «from» sino que se coloca solo el apellido. Si el apellido es Wilson, María López pasaría a ser María Wilson, no María de Wilson, además que puede volver a utilizar su nombre de soltera en alguna circunstancia o no adoptar el apellido que desee.

    • Es verdad.
      Hay dos familias y convierte en una.
      Entiendo lo que dices pero pasarías a ser parte de SU familia. Wilson son los padres y hermanos y todos , de el. Crees q el se pondría tu apellido? No me parece justo q solo la mujer se lo cambie y los hijos automáticamente tengan el apellido de el.
      Mi nueva familia con mi esposo es tan importante que mi familia con mis padres.

  3. La raíz de esta costumbre es que la mujer es propiedad de ese o tal hombre. Así inició todo, actualmente me da lastima ver como hay mujeres que renuncian a su identidad familiar, a su herencia, para adoptar el de una persona que si bien aman y forman una familia, le dan toda la identidad de apellidos al marido y no a ellas. Ellas se sienten ajenas a la familia por no llevar el apellido de los hombres y los hijos (lo siguen viendo como superior y el líder) de en lugar de pensar que ellas aportan a sus hijos, que los dos son un igual y un equipo, y que la identidad de familia la forman los dos por igual, y que se refleja no solo en la forma de actuar, sino que atravez de los años y de la vida nuestro aporte como mujeres también se verá reflejado en los apellidos, elemento tan importante como el nombre.

    • Totalmente de acuerdo.
      Antes no teniamos derechos, solo deberes de esposas y madres. Ni podíamos hacer una cuenta en un banco ni votar.
      Cambiarse el apellido seria pasar a ser de la familia de El. No crear algo en común..
      entiendo cuando no se tiene conexión con la familia, ni con el apellido, y por eso muchas ee lo cambian.

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