lunes 29, noviembre 2021
spot_img

¿Chapulines millonarios a costa nuestra en los 90?

T.1 E.14

Como evocación o para que quienes no vivieron esa etapa, les mostraríamos un vídeo con escenas callejeras en San José centro cuando los Chapulines, niños y adolescentes de barriadas populares, asaltaban con armas punzocortante a quien se encontraran en los alrededores del Paseo Colón, parques, avenida segunda o avenida central para llevarse bolsos, joyas o lo que pudieran.  Hay una y mil anécdotas sobre el paso de los Chapulines en la rutina josefina.  Muy triste y amarga tanto la vida de estas criaturas, hijas de la pobreza y la miseria de la droga, como de sus víctimas, algunas perdieron la vida o fueron a dar al hospital.

Se interrumpe la visión de los Chapulines con el siguiente destacado:

Fue una hábil forma de defraudar el fisco, amparados y amparadas en una ley de 1972, ideada para “incentivar” el crecimiento.  Los Certificados de Abono Tributario (CAT) fueron “regulados” durante la administración Monge en 1984; la misma que había “ayudado” tan solidariamente a los exportadores e importadores de productos de Estados Unidos con los préstamos de la AID.[1] Les echaron levadura, polvo de hornear y se fueron arriba.  Algunos datos:[2]

1985: 973.500.000 de colones se fueron en CAT.

1990: 7.310.000.000 de colones aportados con nuestro trabajo para los CAT.

1999: 36.000.000.000 de colones para los CAT.  ¿De dónde salieron? De nuestras costillas y nuestro sudor.  Eso representaba el 4.4 % del presupuesto ordinario de ese año.  Es decir, casi la mitad del presupuesto ordinario se iba en apoyo a los exportadores.

En 1998, cuando se ventiló como escándalo en la prensa nacional, Procomer (Promotora de Comercio Exterior) planteaba que en un quinquenio se habían transferido 135.753.225.000.000 de colones para los Certificados de Abono Tributario.[i]

Reconstruir esas tajadas sacadas al “siempre ineficiente Estado” no es posible porque:[ii]

El estribillo suena conocido.  La cobija con que se tapan pasa de ministerio a ministerio;  antes, en la década de los noventa, era el Ministerio de Comercio Exterior, ahora es el estribillo del Ministerio de Hacienda.

Según la prensa, los CAT abarcaban a unas 200 empresas.  De acuerdo con González y Solís:

“Esta rápida expansión, cuyo índice de crecimiento en los años noventas llega ser mayor incluso que el del presupuesto nacional, viene acompañado de indicios de que este mecanismo estatal de incentivos a la exportación ha operado (también) a favor de la corrupción y el narcotráfico, lanzando justificadas dudas sobre la supuesta bonanza de las exportaciones no tradicionales, y de paso sobre sus beneficiarios”.[iii]

El recuento realizado por González y Solís de estafas y engaños montados sobre la base de dichos incentivos es digno de leerse.  Algunos hechos de los reseñados:

1993: defraudación al fisco por 438.000.000 de colones mediante exportaciones fingidas.

1997: la Policía de Control de Drogas investigó a 63 empresas por presunto lavado de dinero; a cuatro se les comprobó exportaciones engañosas y por esas exportaciones habían recibido 6.098.000.000 de colones (en bloque).

1999: uno de los casos comprobados de exportaciones ficticias, había percibido 3.186.000.000 de colones entre 1996 y 1999.

¿Y la justicia?  Se preguntarán ustedes.  A los chapulines de la calle, los perseguían y los encarcelaban; Luis Fischman, siendo ministro de Seguridad, ideó un proyecto de rehabilitación que cerró José Ma. Figueres F.

A los que asaltaron al Estado, o mejor dicho al país completo, una parodia que llena de indignación.  Por ejemplo, algunos eludieron la cárcel con fianzas irrisorias o expatriación; la tesorera de la empresa que había recibido 3.186.000.000 de colones pagó de fianza 65.000.000 de colones.  ¡Sume y reste y verá cómo la hicimos millonaria con nuestro trabajo y los impuestos que sí pagamos los de a pie!

Para no cansar más:

Tarea ciudadana: Busque quiénes eran las empresas que recibían los CAT y quiénes eran sus propietarios.

(*) Isabel Ducca D.

[1] Ver T. 1 E. 4. Enfermo de ansiedad y depresión…

[2] Esta información procede de: González, A. y Solís, M. (2001). Entre el desarraigo y el despojo. San José: Editorial de la Universidad de Costa Rica, p.45-46.

[i] Noguera, Y. y Herrera, M. (1998, Septiembre 4).  Congreso indagará beneficios. CAT bajo fuego cruzado. En La Nación. Recuperado de: http://wvw.nacion.com/ln_ee/1998/septiembre/04/pais1.html

[ii] Ídem.

 

[iii] González, A. y Solís, M. (2001). Entre el desarraigo y el despojo. San José.  Editorial de la Universidad de Costa Rica.  p.45.

Más noticias

1 COMENTARIO

  1. es tanta la corrupcion , el lavado de dollares, la evasion y cientos de chorizos y la impunidad a vista y paciencia de las autoridades complices que da mucha tristesa, yo quiero ver al exministro chaves de presidente a ver si tiene la valentia de tomar la estafeta de la decencia en este pais o se asocia con los corrupto.yo le daria el voto si asi fuera.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias