viernes 2, diciembre 2022
spot_img

Mujeres de Angola frente a los impactos de la Covid-19

Luanda, 9 dic (Prensa Latina) Los efectos de la Covid-19 atizan la vulnerabilidad de las mujeres en zonas rurales de Angola, un asunto de alta relevancia social pues ellas constituyen el principal motor de la economía familiar.
En la ciudad de Lubango, capital de la sureña provincia de Huíla, sesiona hoy un foro sobre el tema, promovido por la red de Acción para el Desarrollo Rural (ADRA), cuyos participantes reclamaron la creación de plataformas de diálogo permanente para abordar distintas problemáticas desde una perspectiva de género.

Para la agente de primera clase de la Policía Nacional Nara Martinho, las féminas deben tener más oportunidades para presentar soluciones a los problemas relacionados con la Covid-19, ‘empoderándolas más, dejándolas mostrar lo que piensan’, reseñó el diario Jornal de Angola.

El evento de la ADRA propuso la realización de intercambios frecuentes en las comunidades para discutir cuestiones relacionadas con la pandemia y tomar en cuenta la situación de las mujeres, incluida la violencia doméstica.

Vendedoras ambulantes, llamadas aquí ‘zungueiras’, corren riesgos adicionales, pues la comercialización tiene lugar en las calles y muchas de ellas van acompañadas de niños pequeños, opinaron la profesora Marcelina Cortez y la representante de la Asociación de Apoyo a la Mujer Joven en Huíla, Alice Silvestre.

A juicio de la coordinadora municipal de la ADRA en Caluquembe, Elisa Lucamba, también es preciso avanzar en la diversificación del mercado e incrementar la apuesta por la producción nacional, a fin de evitar la escasez de productos y alza de los precios.

El foro no solo discute problemáticas específicas relacionadas con la actual pandemia, también analiza los programas para promover y salvaguardar los derechos de las mujeres, destacó el rotativo.

En octubre de este año, la primera dama de Angola, Ana Dias Lourenço, exhortó a los órganos del Ejecutivo a mejorar de forma sustancial y sustentable los apoyos a la mujer rural, por ser la principal fuerza motora de la economía familiar y del campo en general.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, la población femenina en esas zonas representa un universo superior a los 5,3 millones de personas, equivalentes al 18,6 por ciento de la población del país, estimada en más de 30 millones de habitantes.

El fomento de políticas públicas en los ámbitos de educación, salud y acceso a las tecnologías deben ayudar a mejorar la situación, indicó la Primera Dama.

A juicio Dias Lourenço, hay que regenerar el agronegocio para dotar a las comunidades de capacidades propias, mediante el incremento de las inversiones y la diversificación de las modalidades de financiamiento a los productores.

La Agenda 2063 de la Unión Africana, recordó, establece que hasta 2030 al menos el 30 por ciento de las mujeres deberá contar con títulos de propiedad; ello debe incluir el acceso al registro de propiedad rural para facilitar, al mismo tiempo, la inclusión financiera de las familias campesinas.

Según la secretaria de estado de Familia y Promoción de la Mujer, Elsa Barber dos Santos, las trabajadoras del campo son responsables del 80 por ciento de la producción de alimentos y materias primas del país, por tanto, la educación y la formación técnica constituyen herramientas fundamentales.

Aunque esta nación africana atraviesa por una crisis económica, agravada por la Covid-19, existe un marcado interés institucional por atender las necesidades específicas de las mujeres, como denotan los análisis y programas de gobierno.

Más noticias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias