martes 29, noviembre 2022
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Sector Público y Transparencia Efectiva

El Gobierno Central y las Instituciones pretenden cada día aumentar sus ingresos. Pero los ciudadanos no tenemos claro muchas cosas.

Necesitamos saber cómo se gastan los ingresos obtenidos por cargas fiscales, parafiscales, tasas, infracciones y servicios etc. Así como sus resultados y beneficios para el país.

Debemos saber cuáles y cuántos impuestos que se recaudan, son asignados a la caja única del Estado (Tesorería Nacional).

Cuánto se recauda en impuestos con fin específico que no va a la Tesorería, como impuesto a los combustibles, marchamo, Asignaciones Familiares, INA, Bomberos, INDER, IMAS, impuesto a sociedades jurídicas, etc. Así como evaluar su administración y resultados. Algunas de estas instituciones que reciben impuesto con fin específico tienen alto superávit financiero e importantes inversiones en bonos de gobierno.

Este tipo de impuestos, así como el canon que se establece para financiar otros entes públicos se aprueban en la Asamblea Legislativa bajo criterios hipotéticos, donde se estiman los ingresos y gastos esperados, pero nunca se evalúan, pasan los años sin que suceda, para ajustarlos a la realidad y a la conveniencia del país.

Siendo diputado me tocó aprobar el impuesto para Bomberos de Costa Rica y 13 años después no sabemos si esa expectativa fue la correcta o si permite un uso no tan eficiente de los recursos o genera privilegios laborales de época en bonanza, que nunca se pueden ajustar en época de crisis. Es necesario evaluar los montos de los impuestos específicos y sus resultados cada 10 años por lo menos, igual se debe revisar los canon, que en algunos casos parece que se convirtieron en la fiesta de los privilegios laborales y también evaluar la efectividad de las superintendencias en función de la tranquilidad de los costarricenses.

Necesitamos saber cuánto recauda el Estado por infracciones, multas e intereses, algunos exageradamente altos, como se evidencia por ejemplo en los miles de vehículos confiscados que la gente no puede retirar. En que se gastan, cuánto se asigna a la Tesorería Nacional y cuanto a destinos específicos.

Impuestos municipales cuanto representan y en qué se gastan, resultados efectivos en la comunidad y duplicidad de funciones con otros entes públicos.

 También pagamos tarifas, tasas o cargas parafiscales en servicios públicos como salud, agua, electricidad, energía etc. que son cada día más caros para el ciudadano y comparado con otros países restan competitividad a nuestros productos, tanto en el mercado nacional como de exportación , aumentando el desempleo y la informalidad.

 Conocer cuánto pagamos en intereses y amortizaciones en los presupuestos del sector público como efecto, por gastar más de los ingresos recibidos, en gastos fijos como salarios y pensiones, que en inversiones de mediano y largo plazo en obra pública como es lo deseable y cuanto representa este rubro en amortización e intereses.

Tampoco se debe omitir informarnos sobre la duplicidad en el sector público, el gasto en trámites y requisitos establecidos por los colegios profesionales, con criterios y tarifas con carácter monopólico, donde no impera la competencia ni el sentido común, encareciendo, retardando y complicando la tramitología.

 El MEIC debería tomar nota y evaluar todos los requisitos que no son del Poder Ejecutivo sino lo hace, no avanza en la simplificación de trámites.

Con los ingresos obtenidos no se ahorra, olvidan las épocas de crisis y de vacas flacas. La actitud hacia los cisnes negros no existe. En esta pandemia quedó en evidencia que la CCSS tenía menos del 1½% del presupuesto para emergencias y en otros entes es 0%.

 Las previsiones de nuestro Estado para catástrofes o emergencias es tener quien le preste para enfrentar la crisis, con el inconveniente que los gastos más elevados son derechos adquiridos y no se pueden hacer ajustes a la baja ni en los tiempos de calamidad. Pero cuando hay bonanza se suben los beneficios como si la crisis fuera un eventual problema sólo del sector privado.

 Si en el sector público pretenden nuevos impuestos, tasas y tarifas, no pueden olvidar la sumatoria de todas estas cargas que pesan en las espaldas de los ciudadanos y empresas.

Necesitamos información simple, sencilla, entendible e integral de los ingresos que reciben y como los gastan. Si quieren más ingresos informen cómo gastan lo que reciben.

Los costarricenses estaríamos muy felices de los gastos en publicidad de los entes públicos cuando sea para tener información simple y clara del ingreso, gasto y resultados. Eso es transparencia efectiva.

(*) Ronald Solís Bolaños, Exdiputado y Agricultor

Correo: ronaldsolis@hotmail.com

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4 COMENTARIOS

  1. Su petitoria es fundamental,basica, que no deberia de ser problema alguno para el estado brindar los datos a la ciudadania.
    Cuesta creer que en el 2021 un exdiputado deba hacer semejante solicitud cuando esto deberia ser deber cabal de la administracion brindarla publicamente y espontaneamente sin ser exigida.
    El solo hecho de ocultar informacion publica deja mucho que pensar y por supuesto desear.

  2. Las organizaciones se forman como entes perennes. Cuando su Ley Orgánica los crea, tienen razón de ser, situación cambia con el tiempo. El problema básico de toda institución pública es su falta de reevaluación en el tiempo. Como una institución pública ya existe, aunque sus cambios en el tiempo ya no se ajusten a la función original, la institución no se cierra para cambiarla por otra acorde a su nueva realidad. Es ahí dónde surgen nuevas instituciones públicas con duplicidad de funciones y jerarquías no idóneas -o hasta sin subordinados-, porque su fin original ha cambiado tanto que ya no es la misma, sin embargo; su estructura original persiste.
    Vemos entonces parches, a lo largo de su historia de creación para intentar darle continuidad en el tiempo. Estos intentos no tienen el mayor de los éxitos, pues lo que hacen es perpetuar jerarquías de gremios con gran poder de mediación para mantener a sus agremiados en lo alto de la estructura. Vemos, por ejemplo; instituciones fueron creadas como prestadoras de servicios, ahora son solo supervisoras, y su cambio radical de función apenas fue tratada con los parches a través del tiempo. Lo peor de todo es que se agrega en aquellos puestos que ahora no son idóneos para la función que desempeñan pluses como dedicación administrativa, zonaje, recargo gerencial, o lo que se les ocurra, para aumentar el salario de estos puestos y terminar contratando en una categoría inferior a los que de verdad son idóneos para el puesto, para que realice aquello que esos deberían hacer -y les pagan muy bien para ello- pero desconocen totalmente.
    Mientras esta situación no se toque en la Administración Pública, cualquier cambio será accesorio. De hacerse el ahorro podría alcanzar hasta dos cifras porcentuales del P.I.B y se vería en menos de una década el resultado.

  3. Definitivamente hace falta el analizar exhaustivamente a las instalaciones del Estado, y analizar su relevancia en la actualidad, asi como el beneficio obtenido vs el presupuesto destinado a estas, no me extrañaría para nada que existan instituciones que existan actualmente solo par sostenerse a sí mismas, así como también existen muchas instituciones que podrían convertirse o nacer para cubrir necesidades actuales.

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