lunes 24, enero 2022
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Una página que creíamos haber pasado en Colombia

Colombia, país de brillantes escritores de nombres tan conocidos como Laura Restrepo, William Ospina, Pilar Quintana y el clásico García Márquez, tiene el honor de ser la invitada especial en la Feria del Libro de Madrid 2021. Sin embargo, a esta noticia que causó tanta alegría, le sobrevino otra que no causó tanta. Y tuvo, quizás, la fuerza para aplacar todo lo que significaba la grandiosa invitación. El presidente colombiano, Iván Duque Márquez, quien también viajará a España, ha decidido que en representación de Colombia solamente irán autores “neutrales”.

Entre los nombres de quienes irán a la feria, destacan Darío Jaramillo, Melba Escobar y Margarita García Robayo, pero otros se han quedado por fuera. Laura Restrepo, autora del conocido libro “Como agua para chocolate”, Fernando Vallejo, William Ospina autor de la fascinante novela “El país de la canela” y Pilar Quintana quien acaba de ganar el prestigioso Premio Alfaguara de Novela por “Los abismos”, han quedado por fuera. Tratándose de autores que tanto han aportado a las letras contemporáneas, el portal literario “W Magazín” ha calificado de “grandes e incomprensibles” estas ausencias[1].

Si bien la Cancillería colombiana ha defendido su decisión, argumentando que algunas de las personas que decidieron llevar a la feria no han tenido la oportunidad de proyectarse en eventos de tan alto nivel, hay otras perspectivas. La “W Magazín” señaló que las personas ignoradas han mantenido una posición sumamente crítica frente a la administración de Duque, recordemos que recientemente hubo un importante estallido social en Colombia.

También ha quedado por fuera Héctor Abad, cuya obra “El olvido que seremos” ha sido llevada a las pantallas y trata acerca de los asesinatos y la violencia política que atraviesa desde hace muchos años el país sudamericano. Ante esa situación el embajador de Colombia en España ha dicho, que no quisiera que la feria del libro se convierta en una feria política, y que por esa razón han seleccionado “cosas neutras”[2].

Estas medidas tomadas por el gobierno de Duque constituyen a todas luces una censura, un intento por ocultar lo que ocurre en Colombia. Como Sergio Ramíez ha señalado, la literatura no es una herramienta efectiva para generar cambios sociales[3], pero sí que la ficción da cuenta del contexto histórico en que cada obra ha sido escrita.

La decisión del gobierno de Duque de excluir a autores, nos remite a la España franquista, cuando existían comités encargados de revisar minuciosamente las obras literarias antes de su publicación. Autores que simpatizaban con la dictadura de Franco, como Miguel Delibes autor de la novela existencialista “La sombra del ciprés es alargada”, gozaron de gran reconocimiento y constituyeron la generación literaria de la posguerra. Pero otras obras no tuvieron la misma suerte. “El Túnel”, del argentino Ernesto Sábato, fue objeto de una censura más bien moralista,[4] pues ni siquiera presentaba problema político alguno, y esto lo reconoce el Ministerio de Información del franquismo en el documento que envió a la editorial Seix Barral donde aclara que “por desarrollarse en un ambiente absurdo”, “no debe autorizarse”. Pero eso fue hace más de medio siglo, creíamos que esa página ya la habíamos pasado.

La realidad latinoamericana nos muestra una vez más que, la lucha contra la censura y a favor de la libertad de expresión, a favor de la libertad creativa, sigue siendo un tema vigente. Resulta irónico que la frase escogida para representar el sentir de la literatura colombiana sea “Colombia: diversa y vital”[5] mientras que su gobierno pretende restarle proyección a las voces críticas y con ello -en vano- intenta matar la diversidad.

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1 COMENTARIO

  1. Que mal estás mi querida Colombia con ese miserable duque que ni a Lacayo llega, retrotraída a los tiempos criminales del «franquista» colombiano Laureano Gómez, el de la violencia homicida de la primera parte de los años cincuenta, empeñado en convertirla en una versión tropical de la España de Francisco Franco de entonces…dejar por fuera de la Feria del libro de Madrid de 2021 la obra de Pilar Quintana, cuya novela LOS ABISMOS obtuvo el Premio Alfaguara de novela 2021, la que tuve el gusto de leer hace ya algunos meses, tanto como el caso de las obras William Ospina, entre ellas su maravillosa novela «El país de la canela» o Héctor Abad con su novela «El olvido que seremos» resulta ser algo demencial, aunque no surrealista en el mejor sentido del término. El uribismo, es también asesino de la cultura tanto como de las gentes, los sustituye por autores que llama «neutrales» (amorales acaso?), al parecer más potables en una España que se acerca, con la chusma fascista de VOX, al del caudillo que ganó una guerra criminal con el apoyo de Hitler y Mussolini. Perdón querida Colombia…tus hijos y tus creadores merecen un destino mejor.

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