miércoles 1, diciembre 2021
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El lobo hondureño de los Pandora Papers

San Salvador, 4 oct (Sputnik).- Los Pandora Papers también tienen su lobo, y no precisamente el de Wall Street: se trata del expresidente hondureño Porfirio Lobo (2010–2014), mencionado por dicha investigación periodística justo cuando lucha contra el covid-19.

La revelación lo sorprendió en un centro asistencial de Tegucigalpa, capital de Honduras, donde lleva días hospitalizado, sin dejar por ello de tuitear y hacerse sentir a pocas semanas de las elecciones en las que aboga por sacar del poder a Juan Orlando Hernández.

Hace par de meses, a su vez, el Gobierno de Estados Unidos lo había incluido en la Lista Engel, con pruebas de que aceptó sobornos de narcotraficantes a cambio de favores políticos durante los años que llevó las riendas del país, luego del golpe de Estado a Mel Zelaya, en 2009.

El nuevo destape a la Caja de Pandora de la evasión fiscal le señala ahora al menos tres sociedades «offshore» en Panamá durante casi todo su mandato (2010-2014), una de las cuales abrió dos meses antes de las presidenciales que perdió ante Zelaya, en 2005.

Lobo alegó que abrió dichas cuentas para gestionar un préstamo en Panamá, por seguridad y por las tasas de interés preferenciales.

La pesquisa llevada a cabo por la Corporación Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, siglas en inglés) encontró que Rosa Elena Bonilla -esposa de Lobo, procesada por corrupción- controló otra empresa en Panamá durante su período como Primera Dama.

Otros dos allegados al exmandatario, su hijo y actual congresista Jorge Dimitrov Lobo, y el exjefe de Casa Presidencial, Wilfredo Cerrato, solicitaron a una proveedora de servicios fuera del territorio nacional la creación de dos empresas distintas el mismo día.

Para el portal informativo Contracorriente, que participó en la investigación como parte del ICIJ, que varias personas del entorno de Lobo hayan sido o estén siendo investigadas por la justicia hondureña por posibles casos de corrupción genera múltiples interrogantes.

«Cuál podría haber sido su motivación para tener sociedades offshore en jurisdicciones opacas, cuya existencia por sí sola no es evidencia de actividades ilegales», cuestionó el medio.

El presidente habla

Contracorriente conversó sobre estas filtraciones con Lobo, quien mantiene fincas dedicadas al cultivo de maíz, soya y la ganadería en el oriental departamento de Olancho. De entrada, el político de 73 años negó que abriera las sociedades offshore para esconder dinero.

«¿Por qué se crean empresas afuera? ¿Para lavar dinero o esconder? Eso no, porque yo no soy delincuente. Todo lo que tengo lo he trabajado y la mayor parte es heredado, no lo voy a negar», declaró Lobo al ser cuestionado directamente sobre las cuentas en Panamá.

El también extitular del Congreso Nacional de Honduras afirmó que abrió empresas en Panamá porque su país es inseguro, y dar a conocer propiedades, compañías y bienes podía costarle la vida, y porque los bancos istmeños ofrecen préstamos a tasas más bajas que los catrachos.

Fandrow, primera empresa de Lobo en Panamá, fue representada por el bufete Alemán, Cordero, Galindo and Lee (Alcogal), que en 2016 solicitaron transferir dicha sociedad a Overseas Management Company (OMC), otro proveedor de servicios offshore.

«Cuando ese tema de los Papeles de Panamá todos se pusieron ariscos, nadie quería manejar temas de PEP (siglas de persona expuesta políticamente», declaró Lobo a Contracorriente sobre el cambio de Alcogal, empresa considerada un imán para los poderosos en América Latina.

Lobo explicó que usó las «offshore» para acceder a préstamos para comprar apartamentos con mejores beneficios y rentabilidad, no para esconder sus inversiones.

«Dar un préstamo al presidente no es muy así… pero si le dan un préstamo a la empresa que no se ve el nombre, es mejor y el préstamo uno lo paga», acotó el exmandatario, quien mostró a los reporteros recibos y movimientos bancarios relacionados con las sociedades de marras.

Sombras en su legado

Amén del proceso judicial contra su esposa, que Lobo ha calificado de «persecución política», la gestión del exmandatario estuvo empañada por sonados casos de corrupción, como un millonario desfalco al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).

A su vez, en mayo de 2015, uno de los hijos de Lobo fue arrestado en Haití y llevado a Estados Unidos para enfrentar cargos por tráfico de drogas, en proceso en el que su padre fue vinculado a Los Cachiros, el cartel de narcotráfico más grande de Honduras.

Por otro lado, un testigo en el juicio por narcotráfico contra Tony Hernández, excongresista y hermano del actual presidente Juan Orlando Hernández, aseguró que en 2012 Lobo envió 120 soldados a la frontera con Guatemala a pedido del capo mexicano Joaquín «Chapo» Guzmán.

Antes de ser expulsada de Honduras, la Misión Anticorrupción de la Organización de Estados Americanos (Maccih) presentó pruebas de que el hijo mayor de Lobo y varios funcionarios de su administración otorgaron concesiones y contratos a una empresa de Los Cachiros.

Lobo niega todas las acusaciones, se desligó de las acciones de su hijo Fabio, condenado por narcotráfico, y sugirió que Washington lo incluyó en la Lista Engel por sus diferencias con Juan Orlando Hernández. (Sputnik)

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