lunes 24, enero 2022
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El novelista Sergio Ramírez Mercado y los grotescos liliputienses

«De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso nos dice un viejo refrán, pero cuando lo grotesco se une a esos otros elementos es porque que hemos caído muy bajo, aunque a lo mejor el espejo nos ha mostrado tal cuál somos y no lo que creemos ser: La manipulación política reaccionaria alrededor de la figura de un gran escritor nicaragüense, opositor al actual régimen imperante en ese país, ha tenido la virtud de mostrar la ignorancia, la atroz incultura y la estulticia que reinan en el medio costarricense. El sólo hecho de no haber tenido nunca la generosidad de otorgarle, desde hace muchos años, un reconocimiento espontáneo al insigne novelista, ensayista y cuentista exquisito que es Sergio Ramírez Mercado, demuestra la miseria moral y el apocado espíritu de innumerables gentes de este país, que conforman el coro de ignorantes y desalmados que quiere posar en la foto de familia de la que hablan los españoles, haciéndose pasar por amigos del escritor, porque con respecto a su ignorancia manifiesta no habrá manera de que le pongan remedio, porque esa van in crescendo…genio y figura hasta la sepultura.» 

Más allá de la coyuntura política, en la que no me siento obligado a coincidir del todo con Sergio, no puedo sino avergonzarme del montón de ignorantes que no tienen siquiera la costumbre de abrir un libro, entre ellos la diputada socialcristiana de cuyo nombre no vale la pena tener un recuerdo, parafraseando a don Miguel de Cervantes Saavedra. No sólo mandó a comprar una novela hermosísima, exquisita y transgresora como LA FUGITIVA, de cuya lectura disfruté y extraje valiosas lecciones hace ya algunos años, haciendo la susodicha patente no sólo su ignorancia supina y desvergonzada, sino que evidenció los prejuicios y la intolerancia social que rodeó, allá en los años treinta y cuarenta del siglo pasado, a tres extraordinarias mujeres costarricenses: Yolanda Oreamuno, Eunice Odio y Chavela Vargas quienes se vieron rechazadas por este estrecho medio social, por lo que vivieron su ostracismo en México, e hicieron su vida en ese gran país durante buena parte de su existencia, la que concluyó en esas tierras de los chilangos. Convertida en crítica literaria (¡qué espanto!) la ignorante diputada y otro colega suyo, ahora pretenden ser jueces que censuran, de manera implícita, las opiniones del escritor sobre una serie de aspectos muy delicados, verdaderos temas tabú de una sociedad hipócrita y miserable que maltrata a su propia gente. Más allá del juego político de corto alcance, evidenciado en la decisión del otorgamiento apresurado de una “ciudadanía honoraria”, a quien tenía méritos para tenerla desde hace mucho tiempo, se evidencia también la ingratitud, el racismo y hasta la xenofobia de un pueblo que hace mucho rato extravió su camino, es ahí y no en lo político donde tengo que pedir disculpas al distinguido novelista nicaragüense, uno de los mejores de América Latina en esta generación. Así como nuestra ingratitud inmensa con el Bachiller Rafael Francisco Osejo, uno de los forjadores tempranos de la incipiente “nacionalidad costarricense”, y otros ilustres nicaragüenses que prestaron grandes servicios a la entonces “provincia colonial de Costa Rica”, el oportunismo y la falta de buen criterio e incluso de un elemental sentido común, evidenciados ahora, se unen para poner la cereza que corona el pastel de esta ignominia.

(*) Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense.

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13 COMENTARIOS

  1. De hecho, con el poder que se le concedió, Sergio Ramírez se había apropiado de la conducción del FSLN y su proyecto era convertirlo en eso, esa caricatura que salió llamada MRS, ( Movimiento de Renovación Sandinista) que de sandinista nunca tuvo nada y para que no nos quepa duda, no hace mucho terminaron eliminando este apelativo. Fueron las bases sandinistas quienes lograron rescatar su partido, junto con Ramírez se fueron los traidores que pensaron que el FSLN jamás volvería al poder. Como dice César Olivares, Este personaje a Costa Rica no le ha prestado ningún servicio, pero a Nicaragua, en los últimos años, si le ha hecho un gran daño , prestando su nombre para canalizar a fundaciones espurias las donaciones de la CIA a través de USAID, dineros con los cuales provocaron el intento de golpe de Estado en abril, mayo y junio de 2018, intento que costó centenares de muertos y heridos, destrucción de carreteras, monumentos, centros de salud y de educación, tuvieron el país paralizado con los llamados «tranques», el comercio local e internacional durante tres meses y realizaron ahí torturas y asesinatos como el del sandinista Bismark Martínez. Solo los traidores a nuestra patria Costa Rica pueden pretender que todo eso merezca ser premiado con la nacionalidad honorífica de nuestro país.

    • Sabía que no iban a leer ni a entender el sentido más profundo del texto de mi artículo, no están obligados a hacerlo y en su caso, como adversario político del escritor, a semejanza con lo que sucede con el de accionar de los expresidentes que proponen la «ciudadanía honoraria» para Sergio Ramírez, no hay ningún interés genuino por la literatura y la cultura, se trata sólo de un gesto mezquino y oportunista, para mi Sergio ya se había ganado nuestro reconocimiento en su condición de escritor y ciudadano, sólo que la mezquindad patriotera de las élites y de mucha gente les impidió hacerlo, la xenofobia y el egoísmo son muy grandes. La obsesión por los avatares de la coyuntura política, el predominio de las visiones de corto plazo implícitas dentro de ella, les impiden a unos y a otros darse cuenta de las múltiples dimensiones del tema. Lo más terrible, insisto una vez más, si observamos con atención lo actuado por la mencionada diputada del PUSC (la innombrable), son la mediocridad y la mojigatería (esa que llevó a excluir a Yolanda Oreamuno, quien alguna vez nos llamó costarrisibles, a Eunice Odio y a Chavela Vargas…acogidas por México, ese México hospitalario y grandioso…cuando lejos me encuentre de tí… no hallarás un recuerdo de mí), al emitir juicios sobre la Yolanda Oreamuno de la novela de Sergio, como personaje de una obra de ficción. No se dan cuenta que un océano de mediocridad y de ridículas pretensiones nos asfixian.

  2. A mí me importa el ser humano inmediato, el de carne y hueso, gesto que incluso sobrepasa mis propias apetencias ideológicas, muy zurdas, por cierto, pero que no obnubilan mi mirada cuando detecto una injusticia y la posibilidad de menguar sus consecuencias. El ser humano está de primero, lo vuelvo a decir, y como en Fidel Castro -en su época de generosa madurez no sectaria- que concibió la amistad y el agradecimiento hasta como un brazo que alcanzó al adversario ideológico. Porque Fidel era capaz de reconocerle “méritos” al “diferente”. Sirva lo anteriormente dicho para destacar la miopía de quienes se oponen al reconocimiento de la ciudadanía costarricense al escritor Sergio Ramírez, con diatribas que vienen desde el más variado ángulo del espectro político, izquierda incluida, majaderías que considero patéticas.

    Sergio no es ningún extraño a nuestra tierra; todo lo contrario, su presencia entre nosotros ha brindado frescor y luz, hijos aquí nacidos, y una destacada solidaridad cuando Somoza nos amenazaba. Sergio es un nicaragüense que pertenece a la familia costarricense, como mi madre, mi abuela, mis tíos, gente que se mudó a Costa Rica provenientes de León y Chinandega. El humanismo revolucionario no tiene fronteras, es global y solidario. Cuando entono La Internacional es esto lo que afecta mi corazón.

    Gratitud, homenaje y amparo jurídico es lo que se le ha ofrecido porque su caso es meritorio. Yo estoy de acuerdo. Repudio que el régimen de Ortega quiera ponerlo en una cárcel para acallarlo. Ninguno de los expresidentes que hicieron la sugerencia de la que hablamos son, por donde quiera verse, santos de mi devoción política, circunstancia que no quita que aplauda la iniciativa. Si los proponentes tienen una agenda velada, allá ellos, que no es un espanto que suscribamos las almas sinceras y desprendidas.

    El tema no son los expresidentes, ni las agrias relaciones entre el clan Ortega y el gobierno de los Estados Unidos, sino el sometimiento a consideración legislativa una ruta jurídica para expresar con la mayor concreción una urgente solidaridad. Yo lo entiendo así, sin cálculos mezquinos y politiqueros, porque no hablaría bien de mí pedirle a Sergio, al ser humano, que me pusiera, primero, al tanto de sus actuales afinidades ideológicas, condición indigna, solo antes de ofrecerle casa y aprecio. Todavía hay en el humano gestos gratuitos que ennoblecen a los pueblos.

    • Quería deleitarme recordando la fina ironía de Jonathan Swift, el fino humorista político inglés del siglo XVIII, trayendo a cuento a los liliputienses, tanto como a las aventuras y avatares que sufrió Gulliver con aquellos, algo que viene tan propósito con los desmanes de los grotescos personajes que pueblan esta Costa Rica del cambio de siglo. Esos juicios de la diputada sobre el personaje Yolanda Oreamuno en la novela de Sergio LA FUGITIVA nos indican lo que poco que ha cambiado este país desde los tempranos años de la década del cuarenta cuando la condenó al ostracismo, al exilio del que no se libraron Max Jiménez, de cuya obra pictórica se burlaron aquí en 1945 a su regreso de Europa y de La Habana, ni tampoco el escultor Francisco Sancho y las mencionadas Eunice Odio y Chavela Vargas.

    • Quería deleitarme recordando la fina ironía de Jonathan Swift, el fino humorista político inglés del siglo XVIII, trayendo a cuento a los liliputienses, tanto como a las aventuras y avatares que sufrió Gulliver con aquellos, algo que viene tan propósito con los desmanes de los grotescos personajes que pueblan esta Costa Rica del cambio de siglo. Esos juicios de la diputada sobre el personaje Yolanda Oreamuno en la novela de Sergio LA FUGITIVA nos indican lo que poco que ha cambiado este país desde los tempranos años de la década del cuarenta cuando la condenó al ostracismo, al exilio del que no se libraron Max Jiménez, de cuya obra pictórica se burlaron aquí en 1945 a su regreso de Europa y de La Habana, ni tampoco el escultor Francisco Sancho y las mencionadas Eunice Odio y Chavela Vargas. Quería deleitarme recordando la fina ironía de Jonathan Swift, el fino humorista político inglés del siglo XVIII, trayendo a cuento a los liliputienses, tanto como a las aventuras y avatares que sufrió Gulliver con aquellos, algo que viene tan propósito con los desmanes de los grotescos personajes que pueblan esta Costa Rica del cambio de siglo. Esos juicios de la diputada sobre el personaje Yolanda Oreamuno en la novela de Sergio LA FUGITIVA nos indican lo que poco que ha cambiado este país desde los tempranos años de la década del cuarenta cuando la condenó al ostracismo, al exilio del que no se libraron Max Jiménez, de cuya obra pictórica se burlaron aquí en 1945 a su regreso de Europa y de La Habana, ni tampoco el escultor Francisco Zúñiga y las mencionadas Eunice Odio y Chavela Vargas.

    • Estos Comunistas disfrazados de SOCIALISTAS quieren defender al Sr. Sergio Ramirez.
      Aquí los que conocemos su trayectoria no lo acusamos de ser ESCRITOR.LO FELICITAMOS
      Y le decir: Aquí en Nicaragua hay escritores que no salen de las Vitrinas por no tener la oportunidad igual que otros países del MUNDO.
      Aquí se le ACUSA es de su complicidad de los MILES de crimines en fue Cómplice y que la mayoría del mundo desconoce.
      Pero son horrendos los crímenes que han cometido estos SANDINISTA/COMUNISTAS.
      Daniel Ortega ha tenido un grupo de Sicarios y entre los cuales están a la Cabeza:
      Si hermano: Su vice presidente : Sergio Ramirez
      Y la COMANDANTES que participaron en MASACRES en TODO Nicaragua.
      UD. Señor que escribe estos estos artículos venga a NICARAGUA y le vamos a sacar de su Ignorancia.
      Le vamos a narrar lo que verdaderamente PASO y está sucediendo en la verdadera NICARAGUA.

  3. Don Rogelio, excelente artículo, como siempre. Le diré que admiro a Sergio Ramírez como escritor, me gusta su obra. Políticamente no lo ubico. Creo que se le debió haber concedido asilo político. La nacionalidad honoraria, no se, creo que fue un error de los expresidentes, la nacionalización es algo que debe estar lejos de la politiquería. Reitero que asilo político si, lo otro no estoy de acuerdo.

  4. JF Montero, coincido plenamente con usted. Ya era tiempo que alguien dijera algo real de este patético asunto de la ciudadanía honorífica a un ser servil de los enemigos del pueblo de Nicaragua y del pueblo de Costa Rica.

    • Esa es otra discusión, una sobre la coyuntura política, sobre la que no quiero pronunciarme por ahora…me preocupa más la decadencia cultural de este país y la ignorancia revestida de mojigatería de ciertas élites del poder-.

  5. No, Rogelio, es indesligable lo uno de lo otro, en este caso concreto. Al fenomenal JL Borges le negaron el Nobel por haber asistido al acto del Pinocho. Ok, creo que Estocolmo actúa siempre así, pero premiar con la “ciudadanía honorífica” a un político como Sergio, no me parece. Sergio es el clásico escritor que navega como se ke presente el río. La ciudadanía podría haberla obtenido por otro medio, legal aunque moralmente cuestionable, pero ahora se lo quieren hacer mediante un auto de fe ilegal e inmoral.

    • Sergio es demasiado grande para el pobre circo que han montado unas gentes de Costa Rica, allá él si por consideraciones políticas entra en el juego de esas gentecillas liliputienses y mezquinas. La novela LA FUGITIVA ha recibido innumerables reconocimientos internacionales tanto en Europa como en América Latina, concuerdo con usted querido doctor en cuanto al calificativo de auto de fe ilegal e inmoral para semejante acción. Disfruté y sigo disfrutando mucho de la pluma de este gran escritor, más allá de cualquier otra consideración.

      • JF Montero conozco a D. Cesar Olivarez y espero que no lea porque se avergonzaría de sus comentarios , odios ciegos y falta de raciocinio al ver la realidad . Que orgullo siente Isted al insultar y al apoyar a una pareja de asesinos , corruptos y copiadores del Somocismo que son la pareja Ortega Murillo .
        Excelente comentario del Señor Cedeño . Faltó solamente señalar lo que la cultura de este país le debe a a Sergio Ramirez , entre otras cosas la recuperación histórica con la publicación de la novela “ La ruta de su ecuación “ de Yolanda Oreamuno ,de quien habíamos querido enterrar en el olvido incluso destruyendo su legado literario . El primer Festival de Teatro CA en CR , las ferias del libro , la editorial Educa , la Sala Garbo y la primera empresa cinematográfica de nuestro país y la enorme generosidad en el apoyo a nuestros escritores para ser publicados y conocidos en otras latitudes !
        Si quiere saber este Señor porque Sergio dejo el FMNL junto con los mejores y más honestos cuadros de esa organizacion, le recomendamos leer “ Adiós muchachos “

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