domingo 28, noviembre 2021
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Planes de conectividad para la transformación digital

La transformación digital, incluyendo la apropiación de tecnologías digitales y las consiguientes mejoras productivas y sociales, debe ser pensada estratégicamente. Esto implica que tanto el objetivo final de la transformación digital como las acciones adecuadas para alcanzarlo deben estar bien definidos. Establecer estos medios y fines es un reto enorme para las empresas y los gobiernos, en un contexto en el que todos quieren subirse a la ola del cambio tecnológico.

Una oportunidad para los gobiernos

Para los gobiernos, la transformación digital está directamente relacionada con la necesidad de las entidades públicas de mejorar sus procesos internos y los servicios que brindan. Indirectamente, la transformación digital en el sector público mejora los niveles de competitividad e impulsa el desarrollo socioeconómico. En este sentido, las políticas públicas y regulatorias deben impulsar esta transformación adoptando una visión estratégica de largo plazo donde, de manera transversal, se realicen esfuerzos para mejorar la inclusión y reducir las desigualdades.

Es bien sabido que no habrá verdadera transformación digital si la población, especialmente los segmentos sin servicios o con servicios insuficientes, y los sectores productivos no pueden acceder de manera significativa a las TIC. En Centroamérica es necesario incrementar la asequibilidad y penetración de los servicios, pero este proceso plantea un desafío adicional: alinear la estrategia de transformación con la recuperación económica, tras la enorme crisis provocada por la pandemia Covid-19.

Infraestructura digital y planes de conectividad

Los planes de conectividad son fundamentales en estos procesos de transformación digital. Una parte importante de esto se relaciona con expandir el acceso de banda ancha. Además, es esencia trabajar en la inclusión digital en aquellos sectores de la población en condiciones de vulnerabilidad, generalmente asociados con la ruralidad, la pobreza y el género.

Para alcanzar los objetivos se debe fomentar la competencia y la inversión privada: las políticas públicas y regulatorias deben incentivar competencia efectiva e inversión, dejando que los mercados desplieguen las redes de banda ancha y ofrezcan servicios competitivos. La intervención pública debe aparecer en aquellos casos donde las dinámicas de mercado no sean suficientes para garantizar el acceso universal.

Como el desarrollo de la infraestructura digital necesita inversiones a largo plazo, es fundamental que todos los actores del ecosistema tengan claras las políticas y reglas que se van a aplicar sobre ellos. Y, en última instancia, solo pueden emprenderse proyectos sostenibles si existen servicios que los usuarios pueden pagar. Políticas públicas y regulatorias claras y estratégicamente diseñadas son, por tanto, una obligación y un requisito previo para garantizar la conectividad y lograr la transformación digital.

Costa Rica: Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones

Un claro ejemplo de planificación estratégica de infraestructura digital puede encontrarse en Costa Rica, donde se estableció el proceso para la construcción del Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones (PNDT).

El PNDT está establecido como un modelo de múltiples partes interesadas que comienza con un diagnóstico de la situación del sector y una revisión de las principales tendencias internacionales bajo la premisa estratégica de “dónde estamos y hacia dónde ir”, y continúa luego con talleres, reuniones y procesos de trabajo con distintos actores del ecosistema. El resultado es que la realidad del sector puede asociarse con las necesidades públicas y con diferentes áreas de desarrollo.

La lección más importante del caso de Costa Rica es la importancia de mantener un mecanismo de participación y consulta transparente y relevante con los actores del ecosistema, para que el PNDT se mantenga actualizado y responda adecuadamente a las necesidades de la sociedad, la economía y las tendencias del sector. En el proceso actual de desarrollo del PNDT se han presentado operadores de telecomunicaciones, instituciones de gobierno, gobiernos locales y la industria satelital entre otros.

Más allá de Costa Rica

En un contexto en el que los países necesitan rápidamente establecer planes para desarrollar su infraestructura digital, el modelo costarricense, con su énfasis en incluir a distintos actores en un proceso colectivo de trabajo, podría ser referencia para otros países. Solo mediante el trabajo conjunto de todas las partes interesadas y una visión estratégica a largo plazo podrá ser consistente y sostenible la expansión de la transformación digital en nuestra región.

(*) Por Allan Ruiz,  Consultor Senior de Access Partnership para Centroamérica y el Caribe. Ex Viceministro TIC de Costa Rica y ex Secretario Ejecutivo de COMTELCA.

 

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