sábado 4, diciembre 2021
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La denuncia por parte de Nicaragua de la Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA): breves apuntes

Este 19 de noviembre, cables noticiosos informan que Nicaragua ha anunciado, mediante el jefe de su diplomacia, que ha procedido a notificar la denuncia de la Carta Constitutiva de la Organización de Estados Americanos (OEA) a su Secretario General (véase cable de CNN).

Desde la perspectiva estrictamente jurídica, esta noticia requiere ser brevemente puesta en contexto, al tratarse de una herramienta jurídica (la denuncia) propia del derecho internacional público no siempre correctamente entendida.

La denuncia de un tratado internacional en breve

Cabe precisar para iniciar que la denuncia de un tratado internacional, cual sea este, constituye una figura jurídica consagrada en el derecho de los tratados, tal y como lo establece expresamente el artículo 56 de la Convención de Viena de 1969 sobre Derecho de los Tratados (veáse texto completo). La denuncia resulta de una atribución soberana de un Estado, quien puede decidir, en el momento en el que lo estime más oportuno, liberarse de obligaciones internacionales contenidas en un instrumento internacional: así como libre y soberanamente un Estado decide aceptar obligaciones internacionales, puede de igual forma decidir liberarse de estas.

El precitado Artículo 56 prevé también la situación en la que un tratado internacional adolezca de una disposición relativa a la denuncia. No es el caso de la Carta de la OEA  de 1948, la cual dispone (véase texto completo) en su artículo 143 que:

«Esta Carta regirá indefinidamente, pero podrá ser denunciada por cualquiera de los Estados miembros, mediante comunicación escrita a la Secretaría General, la cual comunicará en cada caso a los demás las notificaciones de denuncia que reciba. Transcurridos dos años a partir de la fecha en que la Secretaría General reciba una notificación de denuncia, la presente Carta cesará en sus efectos respecto del Estado denunciante, y éste quedará desligado de la Organización después de haber cumplido con las obligaciones emanadas de la presente Carta«.

De confirmarse la fecha de la notificación antes aludida, la fecha oficial en la que Nicaragua quedará completamente desligada de la OEA será el 19 de noviembre del 2023. Al revisar nuestro estimable lector el estado oficial de firmas y de ratificaciones de la Carta de la OEA (véase enlace oficial) se notará que figuran Cuba y Venezuela, casos sobre los que nos referiremos posteriormente.

Volviendo al caso de Nicaragua, es de precisar que el pasado 15 de noviembre, una resolución de la Asamblea Nacional de Nicaragua solicitó expresamente al Poder Ejecutivo iniciar el trámite de denuncia de dicho tratado internacional (véase texto de la Resolución 05-2021). Su difusión en medios de prensa nacionales e internacionales (véase por ejemplo nota de Radio France Internationale/RFI ) no provocó mayor reacción por parte de los demás Estados Miembros de la OEA o de algunas de las autoridades de la OEA como tal.

El antecedente más inmediato y la solución (original) de la OEA

En el año 2017, Venezuela de igual manera había denunciado este mismo instrumento internacional (véase notificación oficial enviada por las autoridades de Venezuela con fecha del 27/04/2017).

Anterior a ello, en el 2012, Venezuela había también denunciado la Convención Americana sobre Derechos Humanos (véase nuestra breve nota al respecto del 12/09/2012).  En el mismo 2012, se observó esta vez a Colombia denunciar el Pacto de Bogotá de 1948, convirtiéndose en el primer Estado en el mundo en denunciar un tratado que lleva el nombre … de su capital (véase nuestra breve nota publicada en La Nación).

En el caso de Venezuela y de sus relaciones con la OEA, una carta suscrita por quien la OEA reconoce como legítimo representante de Venezuela, «reintegra» a Venezuela en la OEA (véase carta de Juan Guaidó del mes de  febrero del 2019). Merece mención el hecho que, al iniciarse la reciente Asamblea General de la OEA en Guatemala el pasado 10 de noviembre, fueron varios los Estados miembros de la OEA (entre los cuales Argentina, Belice, Bolivia, México, Nicaragua, así cómo Trinidad y Tobago) en objetar y en no reconocer como válidas las credenciales de la representación venezolana a esta cita anual interamericana (véase cable de Swissinfo).

Es de precisar que a diferencia de la OEA, las Naciones Unidas así como todas sus instituciones especializadas, reconocen como legítimas a las autoridades venezolanas encabezadas por el Presidente Nicolás Maduro. Ello no significa que en álgidos temas como en materia de derechos humanos, en Naciones Unidas no se denuncie la situación imperante en Venezuela: a diferencia de la representación de Venezuela en la OEA, en Naciones Unidas la silla de Venezuela es ocupada por un representante oficial que sí puede trasladar a sus autoridades las preocupaciones externadas antes él para rectificar la conducta de estas.

A modo de conclusión

No cabe duda que la decisión de liberarse de la OEA por parte de Nicaragua es una respuesta a la forma con la que varios órganos de la OEA han considerado valorar la situación interna en Nicaragua, y en particular, deslegitimar el resultado de las elecciones realizadas en Nicaragua, el pasado 7 de noviembre del 2021.

En otro caso bastante peculiar (ya que no se trató de una denuncia, sino de una «exclusión» de un «Gobierno» y no de un Estado), desde el 2009 una resolución de la Asamblea General de la OEA deja sin efecto una resolución adoptada en 1962 expulsando a las autoridades cubanas de la OEA (y no al Estado cubano): véase comunicado de prensa oficial de la OEA. A la fecha, las autoridades cubanas han optado por mantener sus distancias con la OEA y no reintegrarse de pleno.

Más allá de la originalidad del estatuto acordado a Venezuela por la OEA desde el 2019 y de la particularidad del caso de Cuba, el punto de saber si el tener a un Estado Miembro de la OEA fuera de esta organización regional contribuye a debilitar a sus autoridades, o bien por el contrario, a reforzar el control que ejercen dentro de su territorio, es un aspecto sobre el que poco se ha debatido en años recientes.

(*) Nicolas Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR).

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5 COMENTARIOS

  1. Camarada Boeglin, UD. desea para Costa Rica, las » DEMOCRACIAS » de: Nicaragua, Venezuela y SOBRE TODO LA «DEMOCRACIA CUBANA.». y entonces, tendra la Costa Rica con un PARASITO DEMAGOGO MANDANDO a ese PAIS como «LIDER PRESIDENTE» sin que el PUEBLO de COSTA RICA lo HAYA ELEGIDO.
    En otro momento continuo con este comentario. Gracias.

  2. Gracias al profesor Boeglin por estos apuntes históricos sobre al vaivén de algunas naciones con respecto de membresía en la OEA. A estas alturas a mi juicio la OEA es un bicho raro con un liderazgo (Almagro) dedicado a entorpecer procesos en países miembros (o no miembros) en aras de mantener a todxs que habitan en las Américas como el proverbio patio trasero de una gran potencia anclada en nuestro hemisferio. Tomando nota de las recientes observaciones del Presidente de México con respecto a una relación respetuosa entre iguales que debiera de regir en el continente Americano (referencia poco antes de la reunión de los tres amigos TLCAN 2:0), tal vez haya llegado el momento para una reconsideración de una entidad Panamericana con nuevas leyes inclinando a lo inclusivo en un panorama fragmentado donde urge un trabajo colectivo entre los estados/países viendo venir una crisis climática que pudiese diezmar a todos nuestros hogares desde la Patagonia hasta Alaska.

  3. El enigma y la incertidumbre de Nicaragua es horrible.Solo pienso en la ciudadania nicaraguense ,en especial los jovenes,que saben claramente que el futuro no es nada promisorio para ellos. Para la nomenclatura parecera lo normal estar a la par de Cuba y Venezuela,pero para los demas, no se puede estar mas en el fondo que con semejante compañia.
    OEA o no OEA con el cuento de la soberania y la independencia tenemos paises enteros que son una carcel para sus habitantes, eso en pleno siglo 21.

  4. La OEA nació en la ciudad de Bogotá, en el mes de abril de 1948, manchada con la sangre de Jorge Eliécer Gaitán e innumerables dirigentes y militantes populares del liberalismo y otras tendencias, como el resultado de una política de sumisión impuesta a nuestros países por el General George Marshall, entonces Secretario de Estado de los EEUU. El pueblo de Bogotá se alzó en armas (El llamado Bogotazo) durante la !X Conferencia Panamericana que dio origen a la OEA, el día 9 de abril de 1948, cuando las fuerzas de la reacción asesinaron al hombre que encarnó las ansias de redención de un pueblo entero. ¿Será por eso que el liberal colombiano Alberto Lleras Camargo quien después, en su segundo período como presidente se les agachó, la llamó el ministerio de colonias del imperio USA? !Vamos a la carga con Jorge Eliécer Gaitán¡

  5. A quién irá a meter Almagro a Representar a Nicaragua en la OEA, como lo hizo con Venezuela, brincándose toda la legalidad de la carta fundadora de la OEA. De cuando acá no ha puesto a alguien a representar a Cuba.

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