miércoles 25, mayo 2022
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Esperanza en Honduras da giro de 180 grados

San Salvador, 24 ene (Sputnik).- A pocas horas de investir a Xiomara Castro como primera mujer presidenta de Honduras, el Partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda) sufre una división que nadie hubiera imaginado tras su incuestionable triunfo en las elecciones de noviembre pasado.

La formación, coordinada por el expresidente Manuel Zelaya (2006-2009), expulsó el pasado sábado a 18 de los 50 diputados electos en los recientes comicios, a los que Libre acusa de traición por darle la espalda a un pacto de campaña que prácticamente selló la victoria en las urnas.

Como resultado, Honduras comenzó la semana con dos Juntas Directivas del Congreso, cada una juramentada por su lado y reivindicando su legitimidad, y el consenso alcanzado hace unos meses para sacar del poder al Partido Nacional se difumina a toda velocidad y por oscuras razones.

Castro y sus incondicionales lo tienen claro: los «disidentes» traicionaron al pueblo que los eligió y transaron con nacionalistas y liberales, los grupos políticos que se han repartido históricamente el pastel en Honduras, a cambio presuntamente de dinero o prebendas.

Los supuestos «traidores» alegan que nadie les consultó los términos del pacto que hicieron Castro y Salvador Nasralla, el carismático líder del Partido Salvador de Honduras (PSH), quien renunciaría a su candidatura presidencial a cambio de las riendas de la legislatura.

Así, el pasado jueves 20 diputados electos de Libre no acudieron a una reunión convocada por la directiva del partido para colegiar la postulación de Luis Redondo (PSH) como titular del Congreso, lo cual fue interpretado como un desacato a la estrategia partidista.

BRONCA EN EL HEMICICLO

Sobrevino entonces una de las escenas más elocuentes de la fractura sufrida por Libre, cuando en pleno hemiciclo del Congreso varios diputados de la bancada de izquierda se fueron a los puños, después de un inesperado cambio de guion.

El incidente ocurrió cuando la diputada Beatriz Valle (Libre) propuso a Cálix como presidente provisional del hemiciclo, a Yavhé Sabillón como vicepresidente y a ella como secretaria, lo cual irritó a sus correligionarios y a sus aliados del PSH.

El derechista Partido Nacional, que gobernó Honduras durante los últimos 12 años, secundó esta propuesta, y los candidatos propuestos fueron juramentados por el ministro de Gobernación, Justicia y Descentralización, Leonel Ayala.

Ya desde el jueves en la noche, la mandataria electa advirtió en un comunicado que no aceptaría ser juramentada el próximo 27 de enero por «un presidente del Congreso surgido de la traición».

Tras el zafarrancho, cuyas imágenes se volvieron virales en redes sociales, Zelaya advirtió que se imponía la expulsión de «quienes traicionaron la sangre» de sus «mártires y el proyecto de refundación de la Patria».

En menos de 24 horas, 18 de los 20 insubordinados fueron sacados de la formación de izquierda.

¿PERSISTE EL PROYECTO?

El domingo 23 de enero, en la sede del Congreso, 31 diputados de Libre, 10 del PSH, siete del Liberal y uno de la Democracia Cristiana de Honduras eligieron una Junta Directiva presidida por Redondo, con el aval de Castro.

A 32 kilómetros de Tegucigalpa, en un club social, 44 diputados del Partido Nacional, 19 disidentes de Libre, 15 del Partido Liberal y uno del Partido Anticorrupción (PAC) eligieron otra junta, liderada por Cálix, quien acudió en un helicóptero para burlar los bloqueos y protestas en su contra.

Casi de inmediato, el Congreso -aún controlado por los nacionalistas- emitió un comunicado en nombre de la directiva liderada por Cálix, expresando su compromiso con la agenda legislativa prometida por Libre durante la campaña, en especial la lucha contra la corrupción.

Según el texto, las prioridades serán la derogación de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (Zedes) y de la Ley de Secretos, una revisión del Código Penal para endurecer las penas contra la corrupción, aprobar la Ley de Extradición y la de Colaboración Eficaz.

La Ley Orgánica del Poder Legislativo estipula que la Junta Directiva debe elegirse con la mayoría, lo cual avalaría la elección de Cálix, pero los mecanismos para su unión fueron cuestionados por responder a una reforma antidemocrática.

CUIDANDO EL CONGRESO

Por lo pronto, los diputados oficialistas de Libre y sus aliados se turnan en jornadas de vigilancia y custodia de las instalaciones del Congreso Nacional, para impedir que la junta paralela se instale, según confirmó a la Agencia Sputnik el diputado electo Bartolo Fuentes.

Ante la incertidumbre y crispación social, la coordinadora de la Organización de las Naciones Unidas en Honduras, Alice Shackelford, llamó a un diálogo constructivo y respeto a la Carta Magna.

«Reitero el llamado al diálogo constructivo con respeto a la Constitución y el marco legal. Honduras necesita unidad y acuerdos para poder erradicar la pobreza, fortalecer el Estado de derecho y los derechos humanos», tuiteó Shackelford.

La diputada Valle, en el ojo del conflicto, avizoró una eventual disolución de los poderes del Estado, y acusó a Castro y Zelaya de querer imponer una Asamblea Constituyente en el país, pese a que no existen las condiciones para ello.

Por lo pronto, Castro asumirá la presidencia el próximo jueves, y entre sus prerrogativas está desconocer la directiva de Cálix, y decidir qué se publica en el Gaceta Oficial y, por tanto, es legal. (Sputnik)

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