domingo 22, mayo 2022
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Figueres y Chaves lucharán en balotaje por la presidencia de Costa Rica (Resumen)

San José, 7 feb (Sputnik).- Como se esperaba, el expresidente José María Figueres (1994-1998) avanzó a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Costa Rica, donde se las verá con un rival inesperado: Rodrigo Chaves, un economista acosado por ciertas polémicas.

Figueres, del Partido Liberación Nacional (PLN, socialdemócrata), fue el candidato más votado de los 25 que contendieron este domingo en la primera vuelta, pero igual quedó lejos del 40 por ciento que le habría asegurado su triunfo, y ahorrado recursos y tiempo al país.

De hecho, en sus múltiples declaraciones a la prensa durante la jornada electoral insistió en sus llamados a finiquitar el asunto este 6 de febrero, pues el balotaje le costará al Estado la friolera de 3.000 millones de colones (unos 4,6 millones de dólares).

«El país no merece retrasar su rescate», declaró una y otra vez Figueres, que al filo de la medianoche celebró con sus seguidores la confirmación del esperado avance a la ronda definitoria, el próximo 3 de abril.

En esa instancia no se las verá contra los favoritos para enfrentarlo, la jurista Lineth Saborío (Unidad Social Cristiana, centroderecha) o el predicador evangélico Fabricio Alvarado, de Nueva República (ultraconservador), sino contra Chaves, una figura hasta cierto punto polémica.

Con una carrera en el Banco Mundial, presuntamente truncada por denuncias de acoso sexual, y tras un efímero paso como ministro de Hacienda del actual Gobierno, Chaves llegó con el Partido Progreso Social Democrático (centro) más lejos de lo que muchos esperaban.

«Vamos a una segunda ronda, sí, el partido nuevo, el más joven de esta campaña, pero vamos a dejar atrás los fuegos, el conflicto, la confrontación estéril, y les ruego que nos avoquemos juntos a crear los consensos para reorientar el rumbo del país y relanzar la prosperidad», proclamó Chaves al conocer los resultados.

Este resultado quizás sorprendió al propio Chaves, quien durante el evento electoral se mostró abierto a la posibilidad de pactar alianzas con otras fuerzas, e incluso reconoció el carisma de Alvarado, quien aún no reconoce que quedó fuera de la contienda.

FLUIDEZ Y CALMA

La jornada se caracterizó por su calma y fluidez, amén de que los votantes acudieron temprano a ejercer su derecho al sufragio, aunque el proceso registró su participación más baja desde la entrada en vigor de la Constitución Política de 1949.

Según los datos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), el abstencionismo alcanzó el 40,65 por ciento, para dejar atrás la cota de 35,3 por ciento registrada en 1958.

«Con este nivel de abstencionismo se facilita el ingreso a opciones antidemocráticas a colarse en una segunda ronda», alertó el politólogo Gustavo Araya, quien aseguró a la Agencia Sputnik que en los comicios de este domingo primó el respeto a la dinámica política y a las medidas sanitarias.

Araya, experto en comunicación de la Universidad de Costa Rica, valoró la afluencia temprana a los centros de votación, que abrieron y cerraron en tiempo, en una jornada que fluyó con bastante apego a lo previsto por los estudios más rigurosos de opinión pública.

«Espero que esto sea también un ejemplo para otras naciones, sobre cómo llevar adelante un proceso ordenado, en paz, racional y emotivo», agregó Araya, quien dirige el Instituto Ciudadano, entidad especializada en monitoreo electoral y análisis de sondeos.

ALGUNAS INCIDENCIAS

Las 6.767 juntas receptoras de voto distribuidas en los 2.152 centros de votación del país abrieron y cerraron en tiempo, y todo fluyó sin reportes de incidentes que obligaran a forzar el cierre prematuro de algún colegio electoral.

Héctor Fernández, director de Registro Electoral, confirmó reportes de que en varios centros de votación había fiscales haciendo labor de guías, lo cual fue prohibido por los lineamientos sanitarios establecidos para evitar aglomeraciones y eventuales contagios de covid-19.

Amén de la irrupción de Chaves, tal vez lo más notorio del domingo fue el voto de castigo al Partido Acción Ciudadana (PAC, centroizquierda): apenas un 0,66 por ciento del electorado le dio su apoyo al candidato oficialista, Welmer Ramos.

A su vez, el presidente Carlos Alvarado acudió a votar después que tres exámenes que le hicieron para detectar covid-19 dieran negativo, pues su esposa, Claudia Dobles, fue diagnosticada con dicha enfermedad.

Por otro lado, el Frente Amplio (izquierda) quedó lejos de la segunda ronda, pero a nivel legislativo le fue bien, con un eventual aumento de uno a cinco diputados para el período 2022-2026.

Aún con la resaca de lo que muchos coinciden en llamar, a pesar de los pesares, una fiesta cívica y democrática, las autoridades electorales de Costa Rica tienen que comenzar ahora la preparación del balotaje, cuyo ganador asumirá la Presidencia el próximo 8 de mayo. (Sputnik)

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