jueves 1, diciembre 2022
spot_img

¡Papel higiénico, por lógica!

Unas cosas por lógica van con otras.  Y “todo el mundo” lo ve y concibe así.  Eso pensamos, pero hay un sector de la humanidad que ya domina todo lo que vemos, lo que oímos, lo que creemos, etc.:  el demonio de la publicidad.

En el campo de los deportes pero concretamente en el campo del fútbol ya veo venir que se invente el concepto de cubrir totalmente de anuncios comerciales el uniforme de los futbolistas -que ya están convertidos en carteles de anuncios- pero también por dentro del uniforme, además de los que ya tienen, para ya rellenar por completo todo el espacio disponible, porque por fuera ya no queda ni un centímetro cuadrado libre. 

Pero ¿quién va a pagar por un anuncio que va por dentro y no se ve?  Todos los anunciantes, porque ese nuevo concepto viene con la respuesta a esa inquietud:  un nuevo artículo en el reglamento que establece que el primer tiempo se juega con el uniforme al derecho y el segundo tiempo con el uniforme al revés.  Y los tiempos extras también:  el primero al derecho y el segundo al revés.

Y se pueden agregar más cosas:  que los expulsados tengan que ponerse un tercer uniforme repleto de anuncios más baratos y quedarse ahí en la cancha a un lado.  Y obviamente que los que están en el banquillo tengan que tener puesto el cuarto uniforme con anuncios aún más económicos y que tengan que ponerse el de jugar cuando los meten de reemplazo. 

En cuanto a los locutores deportivos, que también se han convertido en lavacerebros subliminales con eso de meter entre frase y frase de la narración un anuncito (técnica subliminal de condicionamiento que debería ser prohibida) ya no nos meterían el mismo anuncito cada 10 segundos, sino palabras sueltas cada 2 segundos para que quepan más, que nuestro cerebro va concatenando de manera subconsciente.  Para lograr esto con más facilidad tal vez comenzarían a narrar más profesionalmente como lo hacen los narradores deportivos realmente profesionales del mundo, que es cacareando menos y sin explicarnos y menos a todo galillo y a toda velocidad que el jugador pateó la bola, corrió, se frenó, que la bola se fue para atrás, que el árbitro pitó, porque nosotros estamos viendo todo eso y no somos tan idiotas que sea necesario que nos lo describan;  ¿y cómo no mencionar los interminables gritos de ¡gooooooooooollllllll! o ¡guuuuoooooooolllllll! como si se hubiera descubierto vida humana en otro planeta?

Ahora, yo de momento lo que he hago desde hace algunos años es ver el partido como si estuviera ahí en el estadio:  sin que me lo describan y sin que me laven el cerebro con los anuncitos;  esto se hace, por si a alguien le interesa, bajando el volumen hasta un mínimo en que escuchemos un murmullo ahí de transmisión en directo pero sin poder escuchar qué exactamente están diciendo, solo para que se sienta que eso está ocurriendo en ese momento;  ruido ambiente, que llaman.  Puedo agregar que desde que descubrí esa solución comencé a ser más feliz viendo los partidos.  Los de aquí, se entiende, porque escuchar a narradores de otros países es una experiencia muy distinta de la que sí se puede disfrutar.

Ahora, los de la publicidad creen que nos están ganando, pero en el fondo no.  En cuanto a sobresaturar todo espacio que esté libre de anuncios hace que no nos fijemos ni en uno de ellos.  La sobresaturación forma una plasta de formas y colores que sugiere más una paca de recortes de tela que otra cosa;  allí lo escrito se va haciendo más y más pequeño, los logotipos se van apretujando más y más y los colores se van fundiendo unos con otros hasta no saberse cuál es de qué;  no se sabe si uno de los rótulos es el nombre del jugador, la marca del tractor o qué.   Y en cuanto a la transmisión por televisión ya conozco a muchas personas que hacen lo que hago yo.  Eliminar la narración.  Los que pagan los millones a agencias por la publicidad ni se plantean estas cosas y siguen pague que pague;  sin embargo, al perder la publicidad la efectividad que una vez tuvo comenzarán a contabilizarse las pérdidas de clientela por sobresaturación y ciao bambina. 

Pero, bueno, a lo que quería llegar era a otra cosa.  Yo tenía mis sospechas pero me decía:  “¡No, no, no.  Jamás!”  “¡Imposible llegar a eso!”  ¡Pero se llegó!  Poner un anuncio en el mero medio del centro de las nalgas del pantaloncillo de los jugadores.  ¡Buen sitio para la lectura! ¿Verdad?  Jmmmm.  Lo hicieron y ya está para quedarse.  Pero entonces apliquemos la lógica.  ¿Cómo vamos a anunciar ahí el “Restaurante López” o “Embutidos de Jorco”?  Si nos vamos a salir de todo entonces que se pensara en un anuncio de zapatería o de zapatos, que sirven para dar patadas en el trasero, por lo menos ese mínimo de lógica, porque capaces de cualquier cosa son.  Yo llamo a la lógica.  Dejemos el buen gusto y la elegancia a un lado.  Con la lógica de que las cosas deben ir unas con otras ¿Qué se puede anunciar ahí con mayor lógica que papel higiénico?  Ahí ya diría uno:  “bueno… por lo menos… diai sí…”  “Trasero-papel higiénico” Tiene lógica.

Y no quiero ni pensar en lo que de seguro ya viene:  la idea publicitaria de ofrecer la parte delantera del pantaloncillo para un anuncio opuesto al de las nalgas.  Lo harán tarde o temprano y yo esperaría que pusieran ahí algo que por lo menos fuera con esa parte del cuerpo y con decoro, por favor.  

(*) Orlando García Valverde, Traductor-Intérprete Oficial.

Más noticias

4 COMENTARIOS

  1. Ay! Jajaja muy divertido y ocurrente este artículo y lleno de lógica
    Muchas gracias por ponernos a reflexionar sobre un tema taaaan importante y omnipresente como la publicidad obsesiva que nos envuelve y nos aplasta como la araña a la mosca en su tela

  2. Es interesante ver los partidos de tennis: ni un sólo anuncio. Claro que aparecen en el fondo de la jugada. Esos, ni disminuyendo el volumen. Claro, siempre queda el mejor recurso: apagar.😂😂😂

  3. Sí vemos los partidos de tenis nos enteramos que no se dice una sola palabra de anuncios. Claro que en el fondo tenemos los grandes anuncios visuales. Aquí no se puede bajar el sonido pero siempre queda el recurso de apagar la transmisión😂😂😂

  4. Muy atinado este articulo.Es exasperante.El ultimo dia sintonize radio Monumental Parecen una jauria, ademas que al «narrador»no se le entiende nada.Desesperado,cambie a Teletica Radio: PEOR deidcaban 95% para hablar de un monton de cosas diferentes al juego de futbol que supuestamente deberian de informar claramente.Cuando hay un gol (de la factura que sea) estallan en un paroxismo frenetico y van recuperando -la poca cordura- por lo menos 15 minutos despues.Ante esta situacion,apague el radio (a pesar de que jugaba La Liga) para leer lso periodicos al dia siguiente, a pesar que tambien son «mentirosillos».PD no se tildar)

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias