lunes 28, noviembre 2022
spot_img

La guerra mediática

Hace ya varias semanas, cuando se iniciaba la guerra de Rusia contra Ucrania, escribí un artículo en el que señalaba que, a mi parecer, se iniciaba también una guerra mediática entre los medios occidentales y aquellos que no obedecen a los intereses del imperio norteamericano y sus secuaces.  El transcurrir de los eventos que todos conocemos ha confirmado la apreciación expresada en ese momento.


Revisando lo que se publica en internet acerca de este fenómeno, encontré el siguiente resumen que publica Cubadebate: 


Desde que comenzó la ofensiva rusa dentro de Ucrania el 24 de febrero, el ejército ucraniano ha cultivado una imagen de un pequeño ejército valiente que enfrenta al Goliat ruso. Para reforzar la percepción del temple militar ucraniano, Kiev ha producido un flujo constante de sofisticada propaganda dirigida a agitar el apoyo público y oficial de los países occidentales.


La campaña incluye guías lingüísticas, mensajes clave y cientos de afiches propagandísticos, algunos de los cuales contienen imágenes fascistas e, incluso, elogian a líderes neonazis.


Detrás de la labor de relaciones públicas de Ucrania está un ejército de estrategas de política exterior, lobistas de Washington DC y una red de canales de noticias vinculadas a inteligencia.


La estrategia propagandística de Ucrania obtuvo los elogios de un comandante de la OTAN que dijo al Washington Post: “Son realmente excelentes en comunicación estratégica: medios, operaciones informativas y también operaciones psicológicas”.


El Post finalmente admitió que “las autoridades occidentales dicen que, aunque no pueden verificar independientemente gran parte de la información que Kiev publica sobre la evolución de la situación en el campo de batalla, incluidas las cifras de bajas de ambos bandos, representa una estrategia de comunicación muy eficaz”.



La clave de la labor propagandística está en una legión internacional de empresas de relaciones públicas trabajando directamente con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania para librar una guerra de información. Según el sitio de noticias PRWeek, la iniciativa fue lanzada por un personaje anónimo que supuestamente fundó una empresa de relaciones públicas radicada en Ucrania.



El explosivo crecimiento de las redes sociales está transformando el conflicto en Ucrania en un fenómeno único: mientras la Guerra del Golfo se transmitió a comienzos de los 90 por la televisión, hoy la ofensiva rusa se puede rastrear desde Instagram a TikTok. Incluso, a diferencia de la más reciente guerra en Siria, vía YouTube se puede observar la transmisión desde diversas cámaras de seguridad ubicadas en variados rincones del territorio ucraniano. Así, los líderes ucranianos y rusos han aprovechado la inmediatez de estas herramientas para mostrar lo que está ocurriendo.



Las guerras mediáticas son el enfrentamiento de los poderes económicos y políticos que al no poder usar a las fuerzas armadas para dar golpes de Estados, como lo hacían antes en América Latina, ahora utilizan también algunos medios de comunicación nacional e internacional para levantar campañas mediáticas de descréditos contra los gobiernos democráticos y populares que no responden a sus intereses. Para contrarrestarlos los gobiernos progresistas y democráticos se han visto en la necesidad de crear sus propios medios de comunicación para desmentir sus calumnias. 



En esta oportunidad, la guerra mediática es un instrumento real que acompaña a la guerra dura de armas y explosivos, de muertes y destrucción, como un instrumento psicológico para convencer a los lectores de lo contrario que está sucediendo realmente en los campos de batalla.



Así es como se considera que la Federación Rusa y su líder Vladimir Putin, son el enemigo público de la humanidad.  Ese es el relato difundido por los medios de información occidentalizados. La retórica maniquea, con su lógica de buenos y malos cubre el espacio de las comunicaciones. Bajo ese parámetro, la principal dañada es la reflexión. Se sabe que, cuando se desatan conflictos bélicos, la propaganda juega un papel relevante, en ese sentido, tanto Ucrania como Rusia, cumplen con el rol político militar que les corresponde. En tiempos de guerra, distinguir lo real de lo imaginario, se vuelve un arte para especialistas.

 

En este contexto, los medios de comunicación del mundo occidental, han hecho gala de su parcialidad. Asistimos al circo de la desmesura colonial anglosajona. La demonización, el ninguneo, el desprestigio a todo lo que huela a ruso, se ha vuelto irracional y vomitivo. Sin embargo, la miopía intelectual no redunda sólo en eso, la verborrea liberada a partir del espacio de confort traiciona. 



El error básico, es pretender comparar La Federación Rusa, con países que suplicaban por mascarillas y respiradores o se robaban mutuamente insumos médicos. La realidad es triste, cuando el país públicamente difamado, investiga, desarrolla vacunas, siendo una de las tres potencias que deciden los destinos de la humanidad. El dato duro, omitido por diversos comentaristas, salvo excepciones, radica en el hecho que, los dos únicos países europeos con capacidad nuclear, son Francia y Reino Unido. Alemania es potencia económica, posee armamento convencional selecto, pero está impedida de poseer equipamiento de ese tipo. 



Tema aparte, es que la OTAN, se sostenga esencialmente, por el tonelaje bélico norteamericano. Tómese en consideración que, las más de dos mil ojivas nucleares declaradas por los rusos, acompañadas por misiles hipersónicos, sumado a la posibilidad de destrucción espacial que poseen, eran argumentos bastante sólidos para negociar en su momento, mucho antes del anuncio de las líneas rojas advertidas por Moscú y no respetadas por EE.UU.



Reflexiones como las anteriores quizá nos ayuden a ver con cierto criticismo lo que los medios locales, alimentados por las grandes cadenas informativas occidentales y que responden a intereses políticos y económicos  bien definidos, nos bombardean a cada minuto para deformar nuestra concepción de lo que está sucediendo en realidad.

 

(*) Alfonso J, Palacios Echeverría

Más noticias

10 COMENTARIOS

  1. Los malos: los rusos. Los buenos: los otros. Y cuidado me habla contra los buenos porque sólo se permite hablar contra los malos. Los buenos son unos pobres angelitos que pertenecen a los cielos y seguro ahí irán a parar dentro de poco.

  2. Y los rusos estaran recibiendo la verdad de lo que acontece en Ucrania ?
    Si usted lee el 19 Digital de Managua,pues entendera que los rusos solo estan recuperando territorios usurpados por los neonazis ucranianos quienes maltratan y abusan de los ruso parlantes.En Managua piensan que Guanacaste es territorio usurpado por los ticos en la Guerra del 56,y son tan imperialistas yankees los que dominan que hasta tienen una fabrica de sirope de la Coca-Cola en Liberia,amen de conexiones aereas con todo Estados Unidos.Buen argumento para invadir con sus 50 tanques donados por Rusia y recuperar el territorio guanacasteco.
    Dejen de andar hincando la mula, que despues no sabran donde meterse.

  3. En esta guerra no hay bandos buenos, a ambos los mueve los intereses económicos de unos pocos, no les interesa que mueran inocentes, incluyendo niños, con tal de lograr sus objetivos mezquinos, y ahí vamos los babosos a creer lo que nos dicen los mentirosos de los medios, y a idolatrar genocidas!.

  4. Tengo la impresion leyendo al autor y a algunos comentaristas que no tienen claro una cosa sencilla. En una guerra, hay un agresor, y hay un agredido. El agresor inició su aventura militar el 24 de febrero desde Rusia. El agredido lucha valientemente frente a un poderoso ejercito que lo bombardea y mata a inocentes de manera cruel y a gran escala, lo cual tiene a todos los tribunales internacionales investigando esos crimenes de guerra. El flujo de casi 5 millones de refugiados provocados por esta agrerion rusa a Ucrania, algp nunca visto de manera tan masiva y en menos de 2 meses de hostilidades desde la 2a guerra mundial, tambien son parte de la guerra mediatica? De verdad? No lo puedo creer. ¿Tambien necesita un dibujo con colores, caritas y banderitas para que le quede bien claro o asi esta un poco mas satisfecho?

    • Usted ignora que una guerra no declarada empezó de hecho hace ocho años, en las regiones del Este de Ucrania, cuyas poblaciones rusohablantes, las que a diferencia de las del oeste de ese país se sienten más afines a Rusia han venido siendo atacadas por el ejército de Kiev y unas milicias fascistas que procuran hacer una limpieza étnica en esa región, razón por la que debieron defenderse. Rusia sólo ha acudido en su ayuda a partir del 24 de febrero pasado.

      • En serio don Rogelio ? Lo hacia a usted un sociologo de izquierda,pero nunca un fanatico que repite como loro,lo que le viene de Moscu.Me ha dado pena leer su escrito.Que decepcion!

        • Su afición a decir disparates es impresionante: eso de sociólogo de izquierda o izquierda de la sociología a lo sumo me ha hecho reír. Ni siquiera se tomó el trabajo de darle una leída completa al admirable texto de don Alfonso…usted es de esa gente que piensa que Vladimir Putin es comunista y que todavía existe la Unión Soviética. este no es un pleito de derechas e izquierdas sino de intereses de naciones muy poderosas. Lo de los ocho años de guerra no declarada en el este de Ucrania, donde los nazis ucranianos atacan a la población civil no me lo inventé…lea, infórmese, la CNN y la DW le están atrofiando el cerebro.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias