martes 7, febrero 2023
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Vicepresidenta argentina no se dio cuenta del ataque en el momento, dice su abogado

Buenos Aires, 15 sep (Sputnik).- La vicepresidenta argentina, Cristina Fernández, no se percató de que su atacante, Fernando Sabag Montiel, le apuntó con un arma a centímetros de su rostro y gatilló dos veces, confirmó a la Agencia Sputnik el abogado de la también exmandataria (2007-2015), José Manuel Ubeira.

«No se dio cuenta. Se dio cuenta después, pero no es relevante, lo relevante es que la quisieron matar», dijo a esta agencia el letrado que hace parte de la querella en la investigación.

A pesar de la información que se filtró del expediente, que indicaba un posible ataque previo que también fue frustrado, Ubeira respondió: «No sabemos si ha habido otros episodios, lo que sí sabemos es que se veía venir. Yo lo vi el domingo anterior y lo dije al aire (en televisión), ahora van a querer matar a Cristina».

Otro de los condimentos que se desprendió del secreto de sumario impuesto por la jueza federal María Eugenia Capuchetti es la posible implicancia de la vecina del apartamento de arriba al de Cristina Fernández, en el edificio que comparten en la esquina de Juncal y Uruguay, en el barrio de la Recoleta, de esta capital.

La mujer, Ximena de Tezanos Pinto, se ha manifestado antiperonista en varias oportunidades en programas de televisión, incluso ha colgado en su ventana banderas argentinas durante protestas opositoras, y hasta la bandera de Ucrania, en apoyo al país que mantiene un conflicto con Rusia.

También recibió a militantes del grupo de extrema derecha Revolución Federal, como Leandro Sosa, uno de los sindicados en los escraches programados a integrantes del Gobierno argentino, y alquiló una habitación de su casa a la abogada de otro de ellos, Gladys Egui.

«No preocupa lo de la vecina de arriba, pero sí me ocupa», advirtió Ubeira. «Nosotros no tenemos ninguna idea en especial ni ninguna hipótesis en especial. Siguiendo los viejos conceptos de los viejos jueces de instrucción iremos donde las pruebas nos lleven, así que, si la vecina del departamento de arriba tiene alguna vinculación con las personas que están imputadas dentro de la causa o en la línea de investigación, que venga, sin ningún tipo de problema».

Y agregó: «Lo que no vamos a hacer es forzar absolutamente nada. Nos vamos a atener al libro, y como le dije a la jueza federal, la labor de la querella es prevenir cualquier tipo de interferencia, tanto de la política como de los jueces del edificio».

La vicepresidenta argentina decidió ingresar como querellante esta semana luego de «darle espacio al juez y al fiscal para que hicieran los proceso de instrucción».

Según la defensa, de momento no hubo interferencias en esa primera etapa.

En cuánto al reseteo del teléfono móvil del autor material de la intentona, cuando estaba en poder de la Policía Federal, el abogado intenta ser prudente.

«Queremos darle la derecha a que hubo una manipulación errónea, pero creemos que existe la posibilidad de salvar ese teléfono. Y en el caso de que sea así abogaremos para que eso pase. No tenemos prejuicio con respecto a nadie. Tenemos tranquilidad con todos pero tampoco somos estúpidos», aseveró.

Ya son cuatro los detenidos por el intento de magnicidio a la exmandataria (2007-2015), en un confuso hecho que tuvo lugar en las puertas de su casa.

A Sabag Montiel se le sumaron su pareja, Brenda Uliarte, una amiga de ella, Agustina Díaz, y Nicolás Carrizo, alias «el jefe», todos integrantes de lo que los funcionarios judiciales han denominado «la banda de los copitos», en referencia a la actividad que les serviría de fachada para realizar espionaje entre los partidarios a Fernández: la venta de copos de azúcar.

La vicepresidenta argentina fue víctima de un intento de magnicidio en la noche del 1 de septiembre, cuando un hombre apuntó y gatilló dos veces una pistola frente al rostro de Fernández de Kirchner.

Luego se descubrió que la pistola semiautomática Bersa que empleó tenía cinco balas en el cargador y que ninguna de ellas salió por impericia del propio Sabag Montiel.

El agresor intentó asesinarla cuando la expresidenta regresaba a su vivienda, en el barrio de Recoleta de la ciudad de Buenos Aires, y se acercó a saludar a unos seguidores apostados en los alrededores, en el contexto de un juicio que la tiene encausada por supuestamente direccionar proyectos de obra pública en la provincia de Santa Cruz (sur) durante su gestión y la de su esposo, el fallecido Néstor Kirchner (2003-2007).

Otros dirigentes del Gobierno argentino como el propio presidente, Alberto Fernández, el diputado Máximo Kirchner, y el gobernador de la Provincia de Buenos Aires (este), Axel Kicillof, también serían posibles víctimas del grupo terrorista, según chats a los que accedió la justicia. (Sputnik)

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