martes 27, septiembre 2022
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Principales preocupaciones de seguridad de Web3 que debe conocer

Madrid, 23 Sep (EP).- La seguridad informática es uno de los grandes retos del mundo contemporáneo. Con la evolución de la internet desde la primera red Web1 hasta la reciente Web3, las amenazas de ciberdelincuentes han aumentado exponencialmente, pero también han avanzado las innovaciones tecnológicas para contener posibles ataques informáticos.

Y es que todo nuestro entorno depende del internet, de los sistemas informáticos y de las redes inalámbricas como WiFi y Bluetooth. Estamos conectados a internet durante todo el día a través de computadoras de escritorio o dispositivos móviles, los cuales utilizamos para casi todo como comunicarnos, hacer compras o gestionar nuestras cuentas bancarias.

Mientras estamos conectados a internet estamos en riesgo de un ataque informático. Y el hecho real es que cada vez estaremos más conectados a la red, en la medida que avanza la tecnología del internet de las cosas (IoT) y se masifican las ciudades, edificios y hogares inteligentes.

Esta especie de conexión ilimitada a la red también está ocurriendo a nivel corporativo. Por ejemplo, con el uso de IoT, en las fábricas se logran detectar defectos en la fabricación antes que se afecte la calidad de un producto, mientras que en la industria logística los robots conectados a internet se utilizan para el traslado de mercancía, además de su seguimiento y ubicación.

En un mundo conectado 24/7 a internet las amenazas de ataques informáticos seguirán en boga. En la Web3 los piratas informáticos seguramente afinarán sus técnicas de ataque, pero del otro lado, también se producirán grandes avances de ciberseguridad para contenerlos.

La ciberseguridad en la Web1 y Web2

La primera versión de la internet o Web1 estuvo disponible públicamente a principios de los 90 y ya a mediados de la década, las amenazas a la seguridad de la red habían aumentado exponencialmente. En respuesta, los programas antivirus y los firewalls debieron producirse en masa.

Con la llegada de la Web2 a mediados de los 2000, se inició la era de las redes sociales y todos comenzaron a producir contenido y a compartirlo en Facebook, Twitter y Youtube. Todo se facilitaba para que los piratas informáticos obtuvieran información privada a través de técnicas de phishing.

Se desarrollaron entonces algunas de las herramientas más potentes existentes hoy en día para la protección de los datos. Los servicios de VPN (Virtual Private Network) son una de estas herramientas.

Si en este punto te estás preguntando qué es VPN, debes saber que es un software que encripta el tráfico en la internet y la dirección IP, dificultando que un ciberdelincuente pueda husmear lo que estás haciendo en línea y eventualmente robar tu información personas.

En la década del 2000, eran empresas principalmente las que utilizaban estas herramientas para el intercambio seguro de archivos de datos, pero desde 2017 se ha venido masificando su uso por parte de personas.

¿Qué pasará con la ciberseguridad en la Web3?. Lo más probable es que se desarrolle a la par de esta nueva versión de internet que todavía se está configurando.

Qué es la Web3

Todos hablan de la nueva internet, pero pocos son los que verdaderamente entienden qué es la Web3 y qué nos espera en el futuro de la red de redes.

La Web3 es el próximo escalón en la evolución del internet. Es un tipo de servicio de internet que utiliza cadenas de bloques descentralizadas como las que utilizan las criptomonedas.

Los teóricos de la Web3 aseguran que esta última versión de internet será descentralizada, es decir, no controlada por gobierno o corporaciones.

La opción de almacenar datos en línea utilizando la tecnología blockchain ya es una realidad y se basa en los dos conceptos básicos de cifrado y computación distribuida.

Bajo estas premisas, solo quienes tengan permiso pueden acceder a los datos almacenados en una cadena de blockchain. Sin las claves de cifrado nadie podrá acceder.

Algunos ejemplos de redes Web3

Ya existen ejemplos de redes Web3. Las más populares son las criptomonedas como Bitcoin, Ethereum y Solana, pero también algunas plataformas de NFT, tiendas que venden NFT y hasta redes sociales.

Las siguientes están clasificadas como redes Web3:

  • Criptomonedas: Una criptomoneda es dinero digital descentralizado no controlado por ningún gobierno. Se utiliza la tecnología blockchain apra controlar cuántas monedas existen y quién tiene cada una.
  • Red social Diáspora: Es una red social descentralizada sin fines de lucro.
  • dApps o Aplicaciones descentralizadas: son aplicaciones digitales que se ejecutan en una red blockchain de computadoras. Existen para juegos, finanzas y redes sociales.
  • Steemit: Red social y sitio web de blogs basado en blockchain.
  • NFT: Es un activo digital encriptado.

¿Qué pasa con la ciberseguridad en la Web3?

La red Web3, aunque apenas está tomando forma, ya está impactando algunas industrias y parte de la vida cotidiana. Con su desarrollo vendrán también nuevas formas de ataques a la seguridad de los datos y como contención también se desarrollarán nuevas herramientas de protección.

Y definitivamente serán necesarias. Según cifras de Chainalysis, una consultora estadounidense de análisis de blockchain, en el período enero-julio de 2022, el robo de criptomonedas aumentó en 60% con respecto al mismo período del año pasado, totalizando $1.900 millones.

Estas cifras reflejan que definitivamente y contrario a la creencia popular, la tecnología de blockchain no está exenta de posibles violaciones cibernéticas.

A manera de conclusión

La Web3 está apenas naciendo y no sabemos cómo evolucionará durante la próxima década. Los teóricos más idealistas la imaginan como una red libre de gobiernos y corporaciones de la cual emergerá una nueva economía digital sin intermediario alguno.

En esa red utópica, se desarrollarán redes sociales descentralizadas, instituciones financieras, se utilizarán contratos inteligentes y ninguna entidad podrá recopilar datos privados sin consentimiento del usuario.

Los detractores opinan que la cadena de bloques es una tecnología más lenta que las bases de datos utilizadas hoy en día y que además tiene menor capacidad para manejar grandes volúmenes de datos.

La seguridad en la Web3 tampoco pareciera ser lo que se pregona. Los piratas ya están desplegando muchos de los sistemas probados en la Web2 para atacar la Web3, como es el caso de los ataques de phishing.

Sea cual sea el rumbo que tome la Web3, todo indica que la red del futuro será radicalmente distinta a la actual. Podemos echar a andar la imaginación, pero difícilmente acertaremos.

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