domingo 29, enero 2023
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Un Ministerio de Mujeres en Ecuador: ¿solución a los problemas?

Quito, 27 oct (Sputnik).- La decisión de crear un Ministerio de Mujeres y Derechos Humanos en Ecuador parece generar más escepticismo que expectativas frente a los recortes de los recursos destinados a las políticas vigentes que dan protección a las ecuatorianas, en particular frente a la violencia machista.

«Creemos que es importante fortalecer la arquitectura de género en el Estado, pero en estos momentos no existen las condiciones políticas para ello, ni la credibilidad en la palabra del presidente Guillermo Lasso», dijo Paolina Vercoutère, de la Plataforma de Mujeres Caminando Hacia la Igualdad, en diálogo con la Agencia Sputnik.

La iniciativa gubernamental fue anunciada tras las movilizaciones para exigir justicia en el femicidio de la abogada María Belén Bernal en septiembre pasado y en demanda de acciones urgentes al Estado frente a la violencia de género.

«Esta propuesta de crear el Ministerio para las Mujeres considero que no están necesariamente en sintonía con las demandas que hoy tenemos las mujeres», dijo a esta agencia Ana Beatriz Tola, integrante del Foro de Mujeres.

Según lo previsto, la Secretaría de Derechos Humanos será convertida en el Ministerio de la Mujer y Derechos Humanos en un plazo de 90 días, a lo cual le apuesta el Gobierno para canalizar los recursos y atender las problemáticas de las mujeres.

Rocío Rosero, presidenta de la Coalición Nacional de Mujeres del Ecuador, ratificó a la Agencia Sputnik que una «gran demanda» del movimiento ha sido la propuesta de dar paso a un «ministerio de las mujeres y las diversidades» para atender las urgencias de esta población.

Problemáticas

La activista Vercoutère señaló que persisten obstáculos para que las ecuatorianas accedan a los servicios de educación, salud y la justicia, por lo cual la atención a sus problemas pasa por el fortalecimiento de la institucionalidad pública y la entrega de recursos.

A ello se suma que pese a la adhesión de Ecuador al Protocolo de Beijing, en 1995, es ínfima la institucionalidad que aborda el tema de género, aunque existe un Consejo de Igualdad que tiene un «nulo peso político».

Indicó que en 2028 se aprobó la Ley de Prevención y Erradicación de la Violencia contra la Mujer, pero tres meses después eliminaron el Ministerio de Justicia, que era el rector, y la ley «se quedó huérfana»; posteriormente pasaron la competencia a la Secretaría de Derechos Humanos que no tiene capacidades de desconcentración en territorio.

«Por eso nos parece un doble discurso cuando dicen que ahora sí vamos a crear el Ministerio de las Mujeres cuando vemos que todo el Estado está debilitado, que todos los Ministerios se ven afectados y golpeados por el retiro de los presupuestos estatales, a excepción de la Policía y las Fuerzas Armadas», dijo.

La exministra de Inclusión Económica y Social Berenice Cordero ve con buenos ojos la creación de un Ministerio de las Mujeres, tomando en cuenta un contexto en el que el 44 por ciento de los países de la región tiene una institucionalidad para esta población.

Sin embargo, en un artículo bajo su firma, publicado en el sitio Informa EC, con el título «¿Por qué un Ministerio de la Mujer?», cuestiona la prioridad que el Gobierno otorga al pago del servicio de la deuda frente a problema acuciantes para la sociedad como la violencia de género».

Solo este 2022 Ecuador abonará por servicio a la deuda pública 11.000 millones de dólares. Sin embargo, la Secretaría de Derechos Humanos tiene una asignación presupuestaria actual de 24 millones de dólares para 4 años de gestión, señaló Cordero en su artículo.

Pendientes

Para Beatriz Tola, la voluntad política debería expresarse en fortalecer la institución y garantizar que las políticas públicas de absolutamente todas las carteras de Estado den paso a la igualdad de derechos de las mujeres.

La presidenta de la Coalición Nacional de Mujeres del Ecuador recordó que en este país están vigentes otras herramientas enfocadas a la erradicación de la violencia que se mantienen con aportes de la cooperación internacional.

En su opinión, ello señala la urgencia de que sea el Estado el que otorgue los fondos para garantizar su sostenibilidad en el tiempo, como el Registro Único de Violencia, el que considera «una especie de alerta temprana» para aplicar programas de prevención.

Auxilio Vera, de la Red de Mujeres Amazónicas, dijo a la Agencia Sputnik que en el caso de la ruralidad, la situación es más compleja debido a que el fenómeno de la violencia de género está tan naturalizada y las distancias entre los asentamientos y las entidades del Estado, así como el mismo sistema judicial, impiden que se hagan las denuncias.

«Las personas que fungen de tenientes políticos no tienen la capacidad, ni preparación para dictar medidas administrativas, por lo cual es necesario se brinde capacitación y asesoramiento permanente para los casos de vulneración de derechos», expuso.

Señaló que muchos gobiernos descentralizados tampoco entienden el tema de violencia de género y en su mayoría los tomadores de decisiones son hombres y entre las mujeres que llegan a los cargos de elección popular muchas no están comprometidas con las luchas de sus congéneres.

En su artículo, la exministra Cordero aseveró que el reto será dotar a la nueva estructura anunciada de las capacidades de coordinación nacional y local y de la certeza de que este será el mecanismo idóneo para cambiar social, cultural y físicamente realidades de subordinación de las mujeres a las estructuras del poder masculino.

Según la encuesta del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos del Ecuador (INEC), de 2019, 65 de cada 100 mujeres en el país ha sido víctima de algún tipo de violencia en su vida, una alerta que el Estado ecuatoriano debería tomar en cuenta para enfocar sus prioridades en la atención a las problemáticas de la mujer. (Sputnik)

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