sábado 3, diciembre 2022
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Argentina digiere su derrota en el Mundial entre el desconcierto y la rabia por el VAR

Buenos Aires, 23 nov (Sputnik).- Fueron 36 partidos invictos los que acumuló la selección argentina de fútbol. Casi tres años y medio de victorias concatenadas que tuvieron a la albiceleste entre algodones, hasta que llegó el golpazo en su debut en el Mundial Catar 2022, cuando cayó el martes 1-2 ante Arabia Saudí.

No tuvo margen de reacción la campeona de la Copa América 2021, que venía de saborear una dulce victoria contra Brasil en la final que se disputó ese año en el Maracaná de Río de Janeiro, y que coronó con su triunfo ante Italia en la Finalissima de 2022, la copa de campeones que la enfrentó con la selección ganadora de la Eurocopa.

Con su derrota ante Arabia Saudí, el equipo que dirige Lionel Scaloni dejó escapar el que hubiera sido uno de sus mayores hitos: convertirse en la selección nacional con mayor número de victorias ininterrumpidas, 37, récord que sigue ostentando la «azurra», de la mano del entrenador Roberto Mancini.

Pero el fútbol tiene estas cosas y de la misma manera que dejó fuera del Mundial a la propia Italia, ha dado también un varapalo a uno de los equipos predilectos para ganar el torneo futbolístico más relevante del planeta.

Tecnología en contra

Héctor y Leonardo, dos repartidores que trabajan en el centro de Buenos Aires, coincidieron con «el Dibu» Damián Martínez, el portero de la selección argentina, en que el equipo había recibido «dos cachetazos», uno por cada gol de Arabia Saudí. «Dirigieron el partido como ellos quisieron, con la defensa adelante. Estuvieron mejor ellos que nosotros», diagnosticaron.

La derrota de la albiceleste escocía más al recordar los tres goles que el VAR anuló a los dirigidos por Scaloni. «Por un bracito adelantado (anularon un gol), los nuevos sensores influyen», lamentaron.

En el céntrico barrio de Balvanera, una mujer que ya había dejado atrás los 60 años, Patricia, paseaba con su madre y se detuvo a comentar el partido. «Los argentinos somos muy apasionados, pero el VAR le da frialdad a los partidos, porque no puedes gritar un gol hasta que el sistema lo dice», planteó.

Esta mujer coincidió con sus coterráneos en las desventajas que trae aparejada la tecnología que utiliza la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociación). «No me parece que haya que anular un gol porque un hombro está más salido», sostuvo. «El VAR enfría la pasión del fútbol: mucho tecnicismo que, para mí, pierde. Gritas el segundo gol, el tercero, el cuarto, y resulta que no lo son. Los jugadores lo sienten y les cuesta recuperarse», agrega.

El combinado argentino, cierto es, no pudo remontar la adversidad que comenzó con un gol que anularon a Lionel Messi y que continuó con otros dos tantos que también se quedó sin celebrar Lautaro Martínez.

Un anciano de mirada serena y voz pausada, Carlos, reconoció su sorpresa con la derrota. «Vi un partido que no esperaba, por la calidad que tenían los rivales», meditó. «Tenemos un juego más limpio y ellos son más bruscos para jugar, así que quizás por cuidarse mucho no se hicieron jugadas que podían habernos llevado a otro fin», agrega.

Este hombre, que adelantó que no era fanático, también manifestó sus dudas por el controvertido VAR, al que calificó como «el sistema de offside que lleva a cobrar (por) una uñita que está adelantada».

«Vamos a tener que ir aprendiendo y sacar provecho de la derrota, tratando de observar una técnica más positiva y jugar en función de lo que tiene enfrente el equipo rival. Como dice el refrán, un tropezón no es caída», evaluó.

Alejandro, un kiosquero del barrio, también reconoció su turbación por el desenlace del partido. «No lo había visto jugar a Arabia Saudí, pero me enteré por el relator que era un equipo difícil, mejor que Catar. Se mostró ordenado y nos ganaron con orden, táctica y disciplina», admitió.

Para este argentino, «esto nos vino bien, porque acá teníamos la idea de que iba a ser fácil todo, pero esto es partido a partido y hay que vivirlo de esa manera», concedió.

Con el empate sin goles que definió el martes el encuentro entre México y Polonia, los otros dos equipos del Grupo C, en el que se encuentra Argentina, comenzaron las cuentas de lo que precisa la selección sudamericana para no quedarse afuera de la competencia. La conclusión es tajante: hay que salir a ganar.

Sin más opciones para descuidarse, la albiceleste tiene su propia final este sábado, cuando se enfrentará a México a las 16:00 (hora de Argentina, 19:00 GMT). (Sputnik)

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