sábado 4, febrero 2023
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Algunos medios de comunicación han fraguado las bases de su propia destrucción

Columna Poliédrica

Los medios de comunicación están siendo presa de la actuación que han tenido desde hace años. La democracia funciona con base en la interacción de diferentes actores políticos, por ejemplo, la defensa de la libertad de expresión o la libertad de prensa para ser efectiva debe ser un cometido que le corresponde también a otros actores de la sociedad; la defensa de esos derechos y de otros corresponde a sindicatos, cooperativas, instituciones públicas y privadas, es decir, para una defensa efectiva de esos derechos no basta la acción de los medios de comunicación.

El irrespeto que ha tenido el Presidente de la República y su gobierno a los medios de comunicación surge de un empoderamiento en razón del desgaste que los propios medios han hecho de otros actores políticos. En otro momento tales desplantes no se hubieran dado debido a que hubiese habido manifestaciones contra ese ataque a la libertad de expresión y de prensa; en otras palabras, los propios ciudadanos hubieran enfrentado los desmanes presidenciales y de paso los medios de comunicación tendrían un apoyo tácito o expreso para que puedan realizar sus trabajo.

El problema ha sido que los medios de comunicación se han encargado de deslegitimar a los sectores que usualmente se han manifestado en contra de ese tipo de ataques a las libertades públicas. El ejemplo más evidente pero no el único, es el que se ha dado contra los sindicatos, ya que la mayoría de medios de comunicación los han deslegitimado abiertamente en favor de los grupos de poder económico, razón por la cual ahora muchos sindicalistas (y no solo ellos) cuando escuchan al Presidente de la República tachar a los periodistas de prensa canalla, en el fondo también dicen: se lo tienen bien merecido porque, efectivamente, durante años, se han comportado de manera incorrecta con los otros actores políticos de la sociedad.

La deslegitimación de los otros actores políticos es soga para el propio pescuezo de los medios de comunicación. Este proceso ha dado como resultado una división a lo interno de la sociedad costarricense y con ello una persona que logre aglutinar el apoyo de los ciudadanos que sucumben ante una retórica como la del Presidente de la República, pueden llegar a estar de acuerdo con que se censure o incluso se intervengan los medios de comunicación; los contrapesos que se requieren para evitar una situación como la indicada, no viene solo de los medios de comunicación sino que se requiere de la acción de los otros actores políticos en ejercicio de su función en la democracia costarricense.

Los medios de comunicación deben cambiar su forma de actuar en relación con esos otros actores políticos. Y no tienen que hacer mucho para actuar de forma adecuada, solo tienen que respetar los principios o postulados básicos del periodismo; en efecto, deben informar y no opinar, respetar el principio de equilibrio informativo, procurar que la información sea veraz, en fin, nada diferente de lo que debe hacer una persona medianamente formada en esa actividad.

Es claro que el discurso del señor Chaves Robles ha calado en gran parte de la sociedad costarricense. Ya no solo son malos los funcionarios públicos, los sindicalistas, los estudiantes universitarios, los empresarios del arroz, los diputados, los jueces, en fin; ahora también lo son quienes trabajan en los medios de comunicación, los cuales han mostrado una completa incompetencia para enfrentar y visualizar la amenaza que esta situación representa para la democracia costarricense.

La democracia funciona cuando los diferentes actores políticos comprenden la función que los otros realizan en la dinámica política. Durante muchos años los medios de comunicación han desacreditado a otros actores de la democracia costarricense, sin embargo, ese tipo de proceder lo que hace es generar una división que aprovechan personajes de la más diversa calaña para perpetuarse en el poder; lo anterior, en no pocas ocasiones, termina alcanzando a las instituciones democráticas y colapsando régimenes políticos del más diverso tipo.

Los medios de comunicación tienen que asumir su responsabilidad en esta decadencia en la que estamos metidos. Ya lo hemos dicho muchas veces, actualmente el periodismo costarricense deja mucho que desear; no lo digo yo, lo han dicho varios periodistas de connotada trayectoria y que en su momento entendieron su papel en la democracia, pero sin deslegitimar el que tenían otras instancias necesarias para evitar la concentración de poder, para que haya pluralismo de ideas y para abogar por una sociedad más próspera y que no deje atrás a ningún ciudadano costarricense.

La verdad nos carcome el pesimismo de la razón. No se trata de un pesimismo biológico, sino que es aquel cuyo fundamento se sustenta en comprender lo que está sucediendo y entender la impotencia que se tiene para, al menos, evitar la profundización de una sociedad que cada día se hunde más en una decadencia que no se le mira el final.

(*) Andi Mirom es Filósofo

andimirom@gmail.com

columna poliédrica.blogspot

 

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1 COMENTARIO

  1. Desde el combo del ICE en el gobierno de Miguel Ángel Rodríguez, los medios de comunicación masivos del país orquestaron la venta al mejor postor de esa institución, fueron los medios de comunicación… Estos medios de comunicación son cómplices de la farsa de la pandemia, cómplices de genocidio al no advertir sobre el inoculo venenoso covi 19, ,Son traidores de la patria que se vendieron a la élite Y A LA MAFIA FARMACÉUTICA.

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