Moscú, 14 ene (Sputnik).- Las negociaciones sobre la situación en torno a Ucrania deberían celebrarse solo entre Rusia y Estados Unidos, sin participación de los otros países occidentales, declaró este martes el asesor del Kremlin para asuntos navales, Nikolái Pátrushev.
«Creo que las negociaciones sobre Ucrania deben llevarse a cabo entre Rusia y EEUU, sin participación de los otros países occidentales. No hay nada que hablar con Londres y Bruselas», dijo Pátrushev al periódico Komsomólskaya Pravda.
El funcionario señaló que el liderazgo de la Unión Europea perdió antes el derecho a hablar en nombre de muchos de sus miembros, «como Hungría, Eslovaquia, Austria, Rumanía y algunos otros países europeos interesados en la estabilidad de Europa y en adoptar una posición equilibrada con respecto a Rusia».
Además, Pátrushev enfatizó que Moscú respeta las declaraciones del presidente electo de EEUU, Donald Trump, sobre cómo podría desarrollarse la situación en torno a Ucrania después de su investidura.
En 2024, durante su campaña electoral, Trump afirmó que el conflicto ucraniano nunca habría comenzado si él hubiera sido presidente de EEUU en lugar del mandatario saliente, Joe Biden, y agregó que, de ser reelegido, lo resolvería en 24 horas.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó estas palabras como una simplificación excesiva, argumentando que el conflicto es demasiado complejo para solucionarse en un solo día.
En junio pasado, el presidente ruso, Vladímir Putin, formuló varias condiciones clave para iniciar las negociaciones de paz, en particular, que Ucrania retire las tropas de cuatro nuevos territorios rusos, es decir, Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporozhie (Zaporizhzhia), desista de adherirse a la OTAN y mantenga el estatus neutral, no alineado y no nuclear; y que además se levanten todas las sanciones contra Rusia.
El mandatario ucraniano, Vladímir Zelenski, a su vez, rechazó la propuesta, calificándola de ultimátum.
Rusia no renunciará a territorios
Rusia no cederá sus nuevos territorios bajo ninguna circunstancia, aseguró este martes el asesor del Kremlin para asuntos navales, Nikolái Pátrushev.
«Esto ni siquiera está en discusión. Los territorios, que en el pasado eran administrados desde Kiev, se unieron a Rusia como resultado de la voluntad de sus ciudadanos, conforme al derecho internacional, las leyes de la Federación de Rusia y la legislación de estas regiones», dijo en una entrevista con el diario ruso Komsomólskaya Pravda.
Agrego que la posición de Rusia respecto a Ucrania sigue siendo invariable, y subrayó la importancia de cumplir las tareas de la operación militar rusa encomendadas por el presidente Vladímir Putin.
«También es esencial que el mundo reconozca la incorporación a la Federación de Rusia de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, así como de las regiones de Zaporozhie, Jersón, Crimea y Sebastópol, que, de acuerdo con nuestra Constitución, son parte inseparable de nuestro país», precisó.
Además, el asesor enfatizó que el pueblo ucraniano sigue siendo cercano para los rusos, un pueblo hermano vinculado a Rusia por lazos centenarios.
«Por mucho que los propagandistas de Kiev obsesionados con el ‘nacionalismo ucraniano’ intenten afirmar lo contrario. No nos es indiferente lo que sucede en Ucrania», afirmó.
Rusia continúa desde el 24 de febrero de 2022 una operación militar especial en Ucrania, cuyos objetivos, según Putin, son proteger a la población de «un genocidio por parte del régimen de Kiev» y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la OTAN hacia el este.
Las repúblicas de Donetsk y Lugansk, así como las provincias de Jersón y Zaporozhie (Zaporizhzhia) –territorios que habían formado parte de Ucrania– se incorporaron a Rusia a finales de septiembre de 2022 tras celebrar sendos referendos de autodeterminación.
La península de Crimea, por su parte, se separó de Ucrania y se reintegró en Rusia tras celebrar en marzo de 2014 un referendo en el que un 96 por ciento de población avaló esa opción. (Sputnik)