lunes 4, marzo 2024
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Campaña contra opiáceos en México y EEUU ensombrecida por miedo y estigma

Ciudad de México, 23 mar (Sputnik).- Las campañas contra el consumo de drogas, en particular el opiáceo fentanilo, deben basarse en políticas públicas para su regulación, impidiendo la criminalización por la prohibición de los mercados y eliminando el miedo y el estigma, estima la experta internacional en temas del narcotráfico Zara Snapp.

La autora del «Diccionario de Drogas» dijo en entrevista con la Agencia Sputnik que «en realidad no sabemos cómo han cambiado las tendencias del consumo en México, por la falta de estudios demoscópicos, y no podemos crear políticas públicas hacia estas poblaciones porque todo se basa en el miedo y en el estigma».

Las autoridades mexicanas no han levantado una nueva encuesta nacional de control de drogas, alcohol y tabaco (Encodat) desde 2015 que se publicó en 2016.

En el marco del lanzamiento de una campaña binacional con EEUU, el 15 de marzo pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador reemplazará el uso médico del fentanilo por otros analgésicos, para prohibir en México el uso clínico del opiáceo sintético más potente que la morfina.

«Es preocupante la propuesta del presidente de prohibir los productos medicinales de fentanilo, que es una sustancia legal que se utiliza para las personas que tiene mucho dolor al final de su vida», dijo Snapp, directora fundadora del Instituto RIA para la incidencia en políticas publicas,

Prohibiciónn y desconocimiento

Después de varios años con promedios de 70.000 muertes por sobredosis en EEUU, en 2022 el fentanilo causó al menos 109.000 muertes, y las alarmas se dispararon.

«A la ausencia de posibilidades que superen la prohibición que genera estos daños, se suma la idea de que hay más consumo de fentanilo en México, también basada en el desconocimiento», indica la especialista.

La autora indica que la propuesta de prohibir el uso clínico de analgésicos más potentes que la morfina y la heroína «ignora la distinción de los mercados cuando se trata de una herramienta médica muy necesaria para los cuidados paliativos».

La investigadora, que trabajó durante dos años en el secretariado de la Comisión Global de Políticas de Drogas de la Organización de las Naciones Unidas, para diseñar una reforma internacional de la política de estupefacientes, explica que a los pacientes de cáncer terminal «se les aplica fentanilo para poder aliviar el dolor, en un mercado que no desvía al mercado ilegal, sino que es otro suministro aparte».

Las especialistas saben más o menos quienes consumen en forma inyectada en ciudades del norte, «pero no tenemos datos actualizados» desde hace casi ocho años, lamenta.

La relación entre los mercados del fentalio legal y el fentalio ilegal tienen muchas distinciones, tanto en las dosis que se aplican, como en el formato para su consumo.

López Obrador dijo que «es un químico que se introduce de Asia y llega a México para ser transportado a EEUU, pero también llega de manera directa a EEUU y llega a Canadá».

La semana pasada, Mexico y EEUU anunciaron una campaña binacional para concientizar a la población de sus países sobre los riesgos de este químico opiáceo.

Prohibición y adulteración

La mayoría de ese producto va hacia EEUU, donde está el mayor consumo del fentanilo.

La experta advierte en la entrevista que «la adulteración del mercado de heroína con fentanilo en EEUU y Canadá es una consecuencia de la prohibición».

Las organizaciones traficantes de drogas ilegales encontraron que es más fácil traficar sustancias compactas y potentes, en una espiral que ha llevado a la falsificación del producto en el mercado.

«Ahora hay personas que nunca han consumido heroína y solo han conocido el fentanilo, porque desde hace años es la sustancia principal en ese mercado ilegal de opiáceos», explica Snapp.

Lo que los Gobiernos deberían estar ofreciendo a las personas que inyectan drogas en los tres países de Norteamérica es la Nalaxona, fármaco que puede revertir las sobredosis y evitar decesos, recomienda la experta.

«El acceso a la Nalaxona es una iniciativa que está desde hace tiempo en el Senado mexicano, pero está estancada en las comisiones senatoriales», lamenta la especialista que ha expuesto sus propuestas ante el Congreso.

La Comisión Federal para la Prevención de Riesgos Sanitarios sería la encargada de estar ofreciendo este medicamento, pero la legislación no avanza.

«Tendríamos que estar ofreciendo espacios de consumo seguro, para que las personas que necesiten consumir para revertir las sobredosis tengan gente a su alrededor que les pueda ayudar y acompañar», sostiene Snapp.

Las autoridades también deben suministrar jeringas, como profilaxis para que no se compartan.

Pero sobre todo, los gobiernos deben «garantizar un acceso seguro a otros productos como la metadona y la morfina, como sustitución para las personas que lo necesitan», subrayar.

El Instituto RIA ha presentado propuestas académicas para ofrecer un rango de productos de menor potencia, como la goma de opio para fumar, destinada a personas que actualmente se inyectan drogas.

Acusaciones mutuas

México y EEUU reaccionaron proclamando que en sus territorios no se produce fentanilo, pero no existen muchos datos confiables de su circulación.

Los tres gobiernos norteamericanos deben ser más innovadores en sus propuestas de políticas públicas quieren si salvar vidas, advirtió Snapp.

«Si queremos ese negocio al crimen organizado, debemos de pensar en forma distinta, hay opciones pero las autoridades perjudican de ser más ambiciosas y salir del miedo, el prejuicio y el desconocimiento», puntualiza.

La investigadora que participa en el Congreso en el cabildeo de la sociedad civil a favor de las comunidades campesinas y consumidores adultos lamenta que la legislación mexicana padece estancamiento en los últimos años.

Celebra que esta semana los legisladores están comenzando a trabajar de nuevo con un foro en el Senado vinculado al tema de mujeres y cannabis.

«Esperamos que haya un interés y una voluntad política colectiva porque la legislación no se ha movido: sería un milagro si se mueve, ya sabemos que deberían ser los componentes de una regulación para México».

“Cada día que esperamos es un día en que están deteniendo a personas criminalizando a comunidades cultivadoras”, puntualiza la autora .

El jefe de la diplomacia de Washington , Antony Blinken, dijo el 22 de marzo que EEUU considera etiquetar a los carteles mexicanos del crimen organizado como organizaciones terroristas extranjeras, y que los carteles de la droga controlan partes de México. (Sputnik)

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