martes 4, octubre 2022
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En defensa del maltrecho deudor

Columna Derecho y Sociedad

Han pensado alguna vez que, en este mundo, además de pobres y ricos, la sociedad se divide en deudores y acreedores o incluso podríamos sustituir la primera clasificación por la segunda.  Y esta división se observa en todos los niveles: individuales, colectivos y por supuesto entre naciones.  Al fin y al cabo, se trata de una relación de poder, en la cual, siempre los deudores están a la voluntad del acreedor, son su presa, su botín más deseado. Efectivamente, el préstamo juega una especie de lógica del poder en el dios mercado. La clase vencedora (acreedor) esclaviza a la vencida (deudor). Es el juego del poder, una especie de lucha -obviamente desigual – entre el gato y el ratón, que metafóricamente describe Elías Canetti:

«El ratón una vez atrapado, está bajo el régimen de fuerza del gato; lo mantiene apresado, su intención es matarlo. Pero apenas comienza a jugar con él, agrega algo nuevo, lo suelta y le permite correr un trecho…Pero está en el poder del gato de hacerle regresar… Dentro del radio en que puede alcanzarlo con certeza permanece en su poder. El espacio que el gato controla, los vislumbres de esperanza que concede al ratón, vigilándolo meticulosamente, sin perder su interés por él por su destrucción; todo ello reunido -espacio, esperanza, vigilancia e interés destructivo “.

Ante este panorama me interesa esbozar algunas ideas que, si bien no son novedosas, podrían ayudar a comprender la función del préstamo en nuestra sociedad y aportar algunas ideas para mitigar la desigual relación entre acreedor y deudor.

En la práctica, mientras los negocios del deudor marchen bien, los bancos le tienden alfombras, pero cuando surge la mora, a los ojos de sus acreedores se vuelve un ser despreciable, un cuasi condenado. Y, es más: ¿cuántos acreedores no estarían de acuerdo en que regresara la prisión por deudas? Aunque si uno se detiene a examinar algunos delitos tributarios y las denuncias por apropiación indebida que gestiona la Caja Costarricense del Seguro Social, cuando el patrono está moroso con las cuotas obrero-patronales: ¿acaso no se trata de una deuda cuya sanción es la posibilidad de prisión?

En términos generales, el derecho dispuesto al servicio del acreedor se ha encargado de cambiar los barrotes de una celda por algo más sutil, pero efectivo: no ser sujeto de crédito en ninguna institución bancaria, comercios, etc.  Llevado a un nivel hipotético, imagínese que, por estar la persona morosa en una institución bancaria, deba pagar más en las tarifas de autobuses, en las tarifas eléctricas o que deba pagar una penalización por tal condición al adquirir un tiquete aéreo.  Bueno, tal situación parece de ficción, pero actualmente está en práctica en algunas regiones de China, bajo el concepto denominado “crédito social”, así que no nos paralicemos.

Es indiscutible que las ilustraciones sobran, pero mientras, ¿qué estamos haciendo para proteger a ese paria que el mercantilismo denomina “deudor”?  La respuesta es simple, no hay ningún interés en cambiar el “status quo” pues se “lesionan” intereses de grupos poderosos, salvo algunos tímidos proyectos de ley como: Protección al Consumidor Crediticio y Reforma Parcial a la Ley de Promoción de la Competencia y Defensa Efectiva del Consumidor, y hace escasos días el Poder Ejecutivo está promocionando el “crédito de salvamento”, entre otras iniciativas, pero que en el fondo se trata de simples cambios cosméticos, por ejemplo: reducción de intereses, refundición de deudas y, últimamente, existe una política de “educación” financiera, por supuesto dirigida al deudor.  Pues bien, nótese la paradoja, se juzga y trata al deudor como un “mal-educado” o “no-educado”, como si el problema de fondo fuese el débil de la relación.

El panorama no puede ser peor, en el caso costarricense estudios realizados por la Dirección de Investigación y Estudios de Mercado del MEIC, así como de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR) y recientemente el Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional, advierten un elevado grado de endeudamiento y un supuesto “desconocimiento”.  Según un estudio de finales del 2017 de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica, los resultados muestran que 60,5% de los consumidores costarricenses poseen al menos una deuda, y un 33.4% posee un préstamo en un banco, mientras que el reciente estudio de la Universidad Nacional es más representativo, en el sentido de que, si dividiéramos la deuda entre cada costarricense, nos correspondería a cada uno, aproximadamente ocho millones quinientos mil colones de deuda, mientras que hace escasos ocho años, esa cifra era de solamente la mitad.

Dejando de lado lo anterior, mi ingenuo pensamiento insiste en considerar que, a nivel de banca estatal exista algún interés en realizar verdaderas modificaciones de fondo, por lo menos en lo que se refiere a créditos hipotecarios para vivienda u otros sectores que se consideren prioritarios.  Mi candidez tiene como antecedente y comparación, los cambios que la legislación española ha realizado en el presente año con la entrada en vigor de la ley número 5/2019, de 15 de marzo de 2019, denominada Ley Reguladora de los Contratos de Crédito Inmobiliario (https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2019-3814), que reglamenta los contratos de crédito inmobiliario. Esta normativa es el resultado de lineamientos aprobados por el Parlamento Europeo desde el año 2014, para bienes inmuebles de uso residencial ( Directiva 2014/17/UE).  Obsérvese la importancia de una norma comunitaria con incidencia en España para garantizar que, aquellos consumidores que suscriban contratos de crédito para bienes inmuebles de uso residencial, disfruten de un elevado grado de protección, lo cual viene en parte sustentado en el hecho de que, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, otorga a la vivienda la consideración de un derecho fundamental, garantizado por el artículo 7 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

Dentro las medidas más destacadas de esa reforma se encuentran algunos aspectos que merecen especial atención para una eventual aplicación en nuestro país, veamos: A) Evaluación a profundidad de la solvencia del cliente, incluso deberá valorar el nivel previsible de ingresos a percibir tras la jubilación, en el caso de que el préstamo se continúe reembolsando una vez finalizada la vida laboral. B) Normas de transparencia en la comercialización de préstamos inmobiliarios, como enviar previamente los documentos al futuro deudor con 10 días naturales antes de la firma del contrato, por ejemplo: si se trata de un préstamo a tipo de interés variable, un documento separado con especial referencia con las cuotas a satisfacer en diferentes escenarios de evolución de los tipos de interés y una copia del proyecto del contrato e incluirá, de forma desglosada, la totalidad de los gastos asociados a la firma del contrato, la advertencia de la obligación de recibir asesoramiento personalizado y gratuito por parte del notario encargado del contrato y el deudor deberá comparecer necesariamente ante el notario dos veces, la primera para recibir asesoramiento gratuito sobre las cláusulas del préstamo, y la segunda para la firma, aspectos que en nuestro país no ocurren. C) El consumidor financiero es quien asume los gastos de tasación o avalúos, pero el resto de los gastos son asumidos por el acreedor, incluyendo honorarios del notario, derechos y timbres registrales.  Y en este punto, ¿vale la pena detenerse para cuestionar el hecho de porqué el deudor es quien debe asumir en un cien por ciento los gastos del notario, timbres y derechos de registro?  D) También se limitan las comisiones por amortización anticipada del crédito. E) Prohibición de las cláusulas piso. F) Se ponen condiciones para que el acreedor solicite el vencimiento anticipado, obligándose a que la ejecución hipotecaria solo se podrá iniciar si en la primera mitad del préstamo se produce el impago de doce cuotas o del 3% del capital prestado, y en la segunda mitad si se produce el impago de quince cuotas o del 7% del capital prestado.  G) Facilitar la “portabilidad” de las hipotecas entre entidades financieras, que es un sistema que se utiliza en varios países. Esta “portabilidad” de créditos hipotecarios, permite reducir los plazos y costos en trámites, genera más competencia en el mercado de ofertas de hipotecas. Consiste en transferir los créditos hipotecarios entre instituciones financieras, para aliviar a los deudores hipotecarios, y que dispongan de un mecanismo simple y rápido y poder cambiarse de banco que les ofrezca mejores condiciones por el traspaso del crédito y de la hipoteca. Eso permitiría la posibilidad de cotizar con diferentes instituciones, y disponer de un mayor nivel de independencia, llevando su crédito a donde mejor le convenga.

No pareciera que las reformas en curso ni los programas del Poder Ejecutivo vayan en la dirección de las innovaciones expuestas.  Tampoco es de esperar que, el notario, otro actor necesario en la constitución de créditos hipotecarios y quien paradójicamente debe cumplir con el deber de imparcialidad, esté interesado en promover reformas a favor del deudor.

A modo de reflexión, resulta conveniente y necesaria algunas reformas legales de fondo que permitan al deudor reivindicar lo que es suyo, el control del crédito, permitirle tomar sus propias decisiones. Dentro de estas ideas “para tomar en cuenta”, se debería de implementar legislación que garantice los derechos de los acreedores y deudores dentro de una correlación de fuerzas equitativas, para restablecer el equilibrio del ideal de la balanza de la justicia, que normalmente se ha inclinado a favor del acreedor, en perjuicio del indefenso deudor. Las adaptaciones de la sociedad del consumo que incitan y permiten el acceso fácil al crédito y la masificación de los endeudamientos, requiere una respuesta legal que proteja a la parte más débil.  Y, en este sentido, las reformas españolas en el crédito hipotecario deberían de servirnos como ejemplos para pasar de las palabras a la acción y no esperar eventos semejantes a los ocurridos en Chile recientemente, por cuanto uno de los principales problemas de fondo mencionados por los propios analistas es el endeudamiento de los chilenos.

(*) Luis Carlos Acuña Jara, Estudiante del Doctorado en Derecho, Universidad de Costa Rica

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16 COMENTARIOS

  1. En este país, con sus bajos salarios y precios altos, es muy difícil lograr una vida digna y con cierto nivel de comodidad si no es endeudado, esto lo saben los bancos, y hacen fiesta con las tasa de interés, al punto de que la media en las tarjetas de crédito rinde el 40% y 50% de interés, eso es usura en su máxima expresión, sumado a ésto, esos mismos bancos le suman a cada transacción con tarjeta en los comercios, entre un 1% y un 7% del precio.
    Alguien le tiene que poner bozal a los bancos, es demasiado el abuso.

  2. El tema que introduce el articulista pese a ser de gran importancia (véanse las cifras citadas), no ha tenido un abordaje adecuado por parte de las autoridades a nivel nacional, y es que pareciera que el tema de trastocar intereses económicos aún pasa la factura a una población cada vez más necesitada de una intervención adecuada, que le permita salir victoriosa de un flagelo que cada vez ahoga a más hogares costarricenses. Con respecto a este tema, la propia Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), indicó que para el año 2019, el número de deudores en nuestro país aumentó en 53 mil personas en relación con mayo 2018, para un total de 1,270.089. Además, señaló que la morosidad de los créditos a hogares en moneda extranjera ha presentado un aumento sostenido desde mediados del 2016, y se mantiene hasta la última fecha analizada por SUGEF, puesto que en los casos de moras mayores a 90 días, más del 3,5 % es en moneda extranjera, con el agravante de que el 89 % de la cartera de crédito en dólares está sobre los hombros de personas físicas que no generan ingresos en esa moneda. Estas resultan, en sí mismas, cifras preocupantes, y si a la mezcla ya por sí compleja, introducimos, el elemento que acertadamente señala el articulista que en la actualidad existen perversas adaptaciones de la sociedad del consumo que incitan y permiten el acceso fácil al crédito y la masificación de los endeudamientos, el problema se vuelve no sólo más complejo, sino que su atención se vuelve cada vez más urgente; de lo contrario situaciones como la vivida en Argentina a finales del 2001, el estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, o la misma situación desencadenada en Chile hace unos días son ejemplos de la gravedad que puede alcanzar el problema sino se atiende a tiempo. Nótese, que además, como se señala en el propio artículo el tema medular reside en la relación deudor-acreedor, por lo que también ocurre a un nivel macro. Un claro ejemplo de esto, fue la crisis vivida por Grecia con respecto a su nivel de endeudamiento, que una vez que se le removió su condición de sujeto de crédito, ya no fue capaz de refinanciar su deuda, generándose la crisis afrontada por el país, ante su incapacidad de pagar a sus acreedores. Véase entonces que la historia muestra igualmente una especie de alianza objetiva entre las clases dominantes de los países endeudados y los Estados prestamistas, lo cual no viene más a que a reforzar la gravedad del problema, y es ahí cuando se vuelve más necesario, ante la dificultad nacional de ofrecer soluciones reales, volver la mirada a propuestas y estrategias implementadas en otras latitudes para tomar de ellas aquello que nos beneficie, siempre bajo el tamiz de que deben pasar por un proceso de adaptación que les permita responder a las necesidades de nuestra sociedad.

  3. Es correcto don Andrés y John lo que ustedes atinadamente señalan. Resulta además curioso, que hoy 31 de octubre es el Día Mundial del Ahorro, una fecha en la que se busca remarcar a nivel mundial, la importancia que tiene el ahorro en la economía de las familias y de manera personal, pero en realidad: quiénes tienen hoy en día la posibilidad de ahorrar? Efectivamente es necesario presionar e insistir sobre la banca pública para que realice reformas. Creo que es tiempo de exigir verdaderos cambios.

    • Muy comprensible lo que expone.El estado costarricense es el gran deudor.Gasta mucho mas de los que produce, por lo que se financia de sus mismas empresas publicas quienes le entregan sus dineros para obtener renta sin hacer nada.Son sus acreedores.Es el circulo vicioso del que hablamos.Deja de pagar el estado, dejan de recibir las instituciones sus ingresos y el domino comienza.Entra el consumidor, quien utiliza el crédito que mayoritariamente se lo dan el Banco Nacional, el Costa Rica y el Popular.Entonces,futuro Dr en derecho, la bola esta en la cancha del estado.Con que empecemos a tener educación financiera en los colegios,hariamos una gran labor para nuestra gente y país.

  4. En la corriente legislativa está pendiente un proyecto de ley presentado hace quince días (el 15 de octubre) por la presidencia de la República que pretende brindar la oportunidad, a las personas endeudadas de sobremanera, de refundir las mismas a largo plazo –un máximo de 15 años- para tener que pagar, así, una sola cuota mensual más baja. Lo han denominado “Crédito de salvamento” y va encaminado a quienes deban más del 40% de su salario. Me pregunto yo: ¿eso no será más bien un subterfugio para garantizar a la banca costarricense el endeudamiento casi perpetuo de las personas y tener garantizada liquidez por más tiempo? Una vez más, con una miopía de la realidad, las autoridades estatales pretenden paliar un problema sin atender la causa con más y más normas. Es lógico que si una persona ha debido incurrir en un endeudamiento de casi la mitad de sus ingresos no es por su mera voluntad –aunque habrá excepciones-, y es probable que continúe en esa tendencia porque los motivos que las impulsan a manejarse así está en el alto costo de la vida y los salarios mínimos que prácticamente no crecen por una recesión económica cada vez más preocupante en Costa Rica, amén de la creación de impuestos sin que se aborde la evasión fiscal, por citar solo algunos aspectos. Definitivamente, necesitamos una visión más amplia del fenómeno que, estimo, debe retrotraerse a las bases de una correcta educación financiera desde la infancia. Me gustaría conocer la posición del autor al respecto. Saludos.

  5. Las deudas son una especia de esclavización moderna por parte de las personas que tienen el poder económico. Las leyes son hechas para proteger los intereses de esos grupos económicamente poderosos, por eso encontramos una serie de figuras jurídicas como la el embargo, el remate, la hipoteca y otras que buscan proteger el dinero de los que prestan dinero. Los notarios y los abogados son los gendarmes, los protectores de carne y hueso de esos intereses, al Notario solo le interesa que se haga el contrato de préstamo (hipotecario, prendario, etc) para cobrar sus honorarios. Igualmente, le interesa que haya conflicto o no pago, porque también lo van a buscar las partes, sea el acreedor o el deudor para que represente a uno de los dos en la litis y, claro, también en ese escenario cobrará honorarios. En consecuencia, me parece que hay cierta ingenuidad del articulista al plantearse la posibilidad que los notarios o los abogados en general, quieran entrarle a este problema y plantear reformas en favor de los deudores.

  6. Concuerdo lo analizado por el comentarista. En los últimos días, se ha escuchado mucho sobre el tema de las deudas y esto es producto del Proyecto de Ley que se refiere Laura.
    Sin embargo, las entidades financieras con tal de «atrapar» e «incrementar» su cartera de clientes, no le interesa que el nuevo potencial cliente tenga al menos un mínimo conocimiento de como se maneja un producto financiero, es así como se aprovecha de población vulnerable que no tiene las herramientas necesarias para poder manejar un producto tan peligroso como son las tarjetas de crédito.
    Por lo cual, considero que muchas entidades financieras se valen del desconocimiento de mucha población vulnerable para vender un producto financiero, sin prever las consecuencias tan lamentables que puede sufrir esta población.

  7. La situación expuesta en este artículo es una lamentable realidad que estamos viviendo desde hace varios años, y que viene en aumento el nivel de endeudamiento de los costarricenses. Por lo que el Gobierno ha tenido que presentar un proyecto de ley, para intentar aliviar aquellos que se encuentran altamente endeudados. Pero también, viene en aumento los préstamos, en el cual un particular te da dinero rápido, sin garantía y con intereses muy elevados, sino se paga puntualmente, es amenazado, golpeado, e incluso sustraen algunos bienes, como parte del interés, en algunos casos el deudor se suicida por causa del préstamo.

  8. Si hemos de hacer clasificaciones, estás estarían a disposición de la creatividad, tal y como se expone: ricos y pobres, deudores y acreedores. También, se podría pensar en nacionales y extranjeros, jóvenes y adultos mayores, etc., pero, la realidad la situación real es la explosión social de los países seudocapitalistas del primer mundo, donde los índices de bienestar humano sorprenden en ciertos países. En primera instancia, resultado de un largo adoctrinamiento producto del profundo conocimiento del mercadeo, ciencia dedicada y responsable del consumismo desbocado que vivimos, consecuente a esto, el lógico endeudamiento, para responder a las condiciones de la demanda o condiciones para ser aceptado socialmente. La responsabilidad de los entes financieros, en esta realidad es total, debido, a su voracidad de ganancias, para responder a las exigencias de sus verdaderos dueños, ocultos en al anonimato. Podemos, además, pensar en las políticas y planes económicos de los gobiernos, pues, responden a los que pagan la música, es decir, a los que ostentan el poder económico, por lo que, planes de salvaguardar a los deudores ante la gran maquinaria del mercadeo, consumo y dinero fácil, es sencillamente una conjetura que pertenece al mágico simbólico. Observemos los dichos planes de salvamento, como el plan de respaldo a los bancos privados, por parte del gobierno, de garantizar los fondos depositados, como sucede con los bancos estatales, que de forma oportuna y lógica gozan de este respaldo, y los bancos privados, también, quieren. Según las organizaciones como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, Costa Rica ofrecería una fortaleza adicional económica ante el mundo, que supuestamente rendiría frutos, ante futuros inversionistas, pero, tratando de leer en medio de esta cortina de humo, lo que se observa en un plan para liberar a la banca privada de los malos deudores, endosando estos a los bancos públicos, con el gran riesgo de convertirse en una burbuja, que puede reventar, con serias consecuencias en la economía. Las fichas están listas, solo falta el jaque, y posiblemente mate.

  9. El articulista expone una situación bastante preocupante lo cual es el endeudamiento, pero me permito agregar ciertos aspectos que a mi parecer está arrastrando al país a una situación alarmante.

    1. Ciertamente es muy difícil que las familias puedan ahorrar por los endeudamientos y ello ha provocado una baja en las solicitudes de préstamos, por lo que los Bancos Estatales y privados y diversas financieras están ofreciendo en plato de oro diversas y curiosos préstamos ya que necesitan hacer trabajar su dinero.
    2. Tengo mis reservas respecto al «Crédito de Salvamento». A quién desea salvar el Gobierno? a todos los costarricenses endeudados o a los Bancos Estatales?
    3. Muchos evasores fiscales se están cubriendo con la disque situación económica del país, y ahora se acercan a realizar pagos por estar visibles en la «Consulta Pública» del Ministerio de Hacienda, ya que ello le impide participar en licitaciones…y si no existiera esa «consulta pública» igual se acercarían a pagar? Lo dudo!!! Nada se hace con más y más impuestos si Tributación es incapaz de realizar una adecuada recaudación, por lo que tendrá que adoptar medidas que le garanticen mayor trazabilidad.
    4. Costa Rica se ha visto también muy afectada por el aumento respecto a la legitimación de capitales y financiamiento al terrorismo, evadiendo de esa forma millones de colones mediante el lavado, viéndose desprovisto el estado de la recaudación de millones de colones en impuestos.
    4. La situación económica que el país ha ido arrastrando ha desembocado en la caótica situación actual, significando un mercado atractivo para la instauración y proliferación de actividades criminales, justificadas por el desacuerdo existente entre la celeridad con que operan en el país estos grupos organizados y la lentitud con el que nuestros legisladores aprueban iniciativas de ley adecuadas para detener esta situación. A falta de criterio técnico pertinente y especializado, y comparándolo con otros países de América Latina y Europa, nuestro país actualmente está quedando rezagado a falta de propuestas que produzcan acciones acertadas.

  10. Este abordaje del tema de los deudores por parte del articulista, sin duda pone de manifiesto la preocupación de algunos de procurar una solución y darle un tratamiento adecuado. Pero también despierta la crítica, como es el caso del plan de salvamento de deudores del cual se ha venido hablando. Quienes quienes lo critican consideran que el plan del gobierno Alvarado de ofrecer préstamos blandos a las personas mas endeudadas puede ser calificado como terrible y la medida más populista que se ha tomado hasta el momento. Así lo considera el ex regulador general y también algunos representantes de las fracciones en la Asamblea Legislativa. Ya que analizan las implicaciones que tendrá para la banca estatal dicha iniciativa y el eventual deterioro de las carteras de los bancos que participen en el plan de salvamento, además de considerarlo fantasioso desde el punto de vista económico y una pésima lección de Educación financiera para los niños y los jóvenes de Costa Rica. Estos criterios ponen de manifiesto lo expuesto por el articulista y el pensamiento de trasladar toda la responsabilidad a las personas deudoras de su situación Pese a esto,la preocupación es lo que está detrás, la Superintendencia General de Entidades Financieras ha sostenido que los bancos están llenos de plata para salvar a los más endeudados, este plan se sostendría con el dinero de los ahorrantes en el sistema bancario nacional, al final de cuentas a quién se va a proteger es a los acreedores que han tomado la decisión de prestar y que de hecho lo hacen a sabiendas de que la mitad no se la van a devolver, pero eso ya lo tienen presupuestado por eso las tasas de interés por ejemplo en tarjetas de crédito son tan altas. Sin duda este gobierno tendrá que buscar más y mejores opciones para reactivar la economía, porque programas como este pueden resultar contraproducentes, es necesaria una revisión analítica de todos los factores que conforman este alto endeudamiento de la población costarricense.

  11. Debo decir que me gustó mucho el artículo, al exponer una perspectiva muy distinta de la narrativa usual al hablar de las dinámicas crediticias. Efectivamente, en Costa Rica, el nivel de endeudamiento de las personas ha alcanzado cifras alarmantes, y como ya se ha mencionado, ello tiene una relación directa con el alto costo de vida en nuestro país. El Banco Mundial ya nos ha venido señalando que la desigualdad persistente es uno de los principales retos en Costa Rica. Y precisamente allí es donde encuentro el valor primordial de este artículo, al buscar adentrarse en la raíz de la desigualdad entre deudores y acreedores y cuestionar los escandalosos privilegios que gozan actualmente las entidades financieras. Aplaudo el sentido de equidad que se desprende de sus líneas.

  12. El país requiere actualizar su marco normativo para establecer equilibrios y garantías a la parte más débil de las relaciones contractuales en materia financiera y uno de los aspectos, actualmente en estudio en la Asamblea Legislativa, es la regulación de los intereses desproporcionados en las operaciones de crédito.
    En el actual contexto socio-económico del país es necesario volver los ojos hacia el alto endeudamiento con tarjetas de crédito y asegurar mecanismos de protección de los intereses económicos de amplios sectores de asalariados, quienes hoy tienen comprometida su sostenibilidad financiera, su calidad de vida y la de sus familias.

  13. Lo expuesto por el autor sin duda refleja un problema social que afecta a los hogares costarricenses y respecto del cual el gobierno debe procurar una solución.
    Una parte de la ciudadanía está inmersa en deudas tales que no pueden manejar, por los altos intereses; situación que en mayor medida se ve afectada por la ausencia de opciones de trabajo e incluso por el pago de salarios bajos.
    Si bien la relación deudor / acreedor es un negocio y lleva implícita una relación de poder. Es lo cierto que el Estado en procura del bien común debe tomar acciones que realmente beneficien a los ciudadanos.
    Y de frente a ello, se espera que los legisladores procedan a la brevedad a dictar las normas que regulen en dichos términos, la referida relación de poder.
    En este sentido, por ejemplo, se ha indicado que como parte del proyecto de salvamento de crédito, se pretende establecer una tasa de usura, que se ha indicado podría ser 57%, por cuanto debe responder a un porcentaje tal que sea “atractivo” para los bancos.
    Así, cobrar intereses a partir de dicho porcentaje sería delito. No obstante, dicha posible regulación parece que mantendría inclinada la balanza a favor del acreedor.

  14. ¿Qué es la Ley Segunda Oportunidad?
    La Ley de la Segunda Oportunidad, reducción de carga financiera y otras medidas de orden social, está vigente en España desde el año 2015. Durante muchos años se ha ido abordando el llamado “mecanismo de segunda oportunidad”. ¿En qué consiste esto? Básicamente, se trata de la posibilidad de que una persona física, que debe una cantidad de dinero determinada, pida la exoneración o la condonación de esa deuda.

    Tal como lo dice su nombre, la ley de segunda oportunidad es una nueva opción para generar acuerdos con los acreedores, cancelar o exonerar deudas. En la práctica, se trata de una excelente herramienta legal para que estas personas salgan de su situación y vuelvan a retomar su día a día. ¿Te gustaría saber cómo salir de una difícil situación económica? Toma nota, muchas personas en situaciones similares a la tuya se han beneficiado de estas medidas.

    https://defensadeldeudor.com/ley-de-la-segunda-oportunidad/

  15. Saludos Luis, excelente artículo. Completamente de acuerdo contigo de que se subestima a los deudores y se considera que necesitan de «educación financiera», cuando la realidad es que los términos de los préstamos son abusivos, pero además son contratos de adhesión, según entiendo, entonces no se te permite modificar ni negociar las cláusulas del contrato, es un «lo toma o lo deja», y cuando una persona desea cumplir su sueño de comprar una casa propia, no tiene más que aceptar esas condiciones, que si las comparamos con las que nos señala de Europa, resultan sumamente abusivas. Asimismo comparto plenamente la idea de que actualmente la desigualdad entre las clases sociales aumenta constantemente, y que según lo hemos visto en las últimas noticias de los países latinoamericanos, este incremento en la desigualdad, ha provocado protestas masivas de las clases sociales más afectadas, que se muestran cansadas de vivir en esta situación, teniendo como resultado incluso la pérdida de vidas humanas.

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