domingo 5, febrero 2023
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Más estado social, nunca menos

Los logros y avances de la Costa Rica de la segunda mitad del Siglo XX, que la llegaron a colocar entre los punteros en desarrollo humano, social y sostenible en América Latina, fueron el resultado de apostar siempre por más Estado Social y nunca por menos.

Cuatro iniciativas fueron claves y determinantes para que el país se catapultara como uno de los más avanzados del continente: la apuesta por las garantías sociales de los años 1940; por la educación, la energía eléctrica, las telecomunicaciones y los acueductos de los años 1950; y por la conservación y la sostenibilidad de los años 1960. De ahí, nuestras grandes fortalezas: salud, educación, seguridad socio-laboral, electricidad, agua potable y sostenibilidad eco-ambiental. Todo ello, como resultado de un Estado Social innovador, regulador y solidario.

Inducidos por la crisis energética de los países del mundo rico, que se trasladó como crisis de la deuda a los países pobres y de ingreso medio, se asumió a partir de los años 1980, por mandato de los organismos financieros internacionales, la consigna neoliberal de menos Estado social y más mercado. Perdimos el rumbo y caímos en picada en el abismo de la desigualdad y la pobreza, en buena medida, hoy convertida en miseria. Involucionamos, así, de la sociedad de perfil de clase media hacia la de perfil medieval de ricos y pordioseros.

En la actualidad, además de ser azotados por la Pandemia del Covid 19, estamos siendo azotados por las propuestas y acciones contra el Estado Social. Se pretende solucionar los graves problemas de la crisis fiscal y la deuda pública con medidas simplistas y sesgadas, como la regla fiscal indiscriminada, la política de salarios decrecientes en el sector público, la reducción y fusión de la institucionalidad social, entre otras. Todo ello, para no tener que volver sobre la impostergable tarea de propiciar acciones y medidas para contener la evasión fiscal e impulsar un adecuado sistema de recaudación y una mayor justicia tributaria.

Quienes hoy plantean la necesidad de un modelo de Estado eficiente y moderno, solo piensan en menos Estado Social. No en cómo construir un país con una economía social y solidaria robusta, y que contribuya a un uso equilibrado y sostenible de los recursos naturales y ambientales del país, es decir, donde su norte no sea el simple crecimiento económico al servicio de los grandes negocios nacionales y extranjeros.

El país tiene el gran desafío de retomar el rumbo por la “vía costarricense”, que siempre ha implicado más Estado Social y nunca menos. Lamentablemente, éste es cada vez más socialmente anémico y con una tendencia que favorece la oligarquización de la sociedad. Es decir, un Estado al servicio de grupos de gran poder económico y político.  Transitamos, así, del Estado Social al Estado Oligárquico.

La actual Asamblea Legislativa apresura su agenda, pretendiendo dejar un legado en materia de “reactivación económica”, con una fórmula que se plantea como casi milagrosa: la descentralización de las zonas francas, para llevarlas a las regiones periféricas, económica y socialmente más deprimidas del país. Se sigue apostando al modelo de “zonas de enclave” de limitados impactos sociolaborales, como se ha mostrado también en el caso de la Gran Área Metropolitana. No se vislumbran esfuerzos significativos que potencien las condiciones y capacidades locales y regionales para impulsar y fortalecer iniciativas de pequeños y medianos emprendimientos con impactos sociolaborales sustantivos.

Para heredar a las nuevas generaciones, una Costa Rica donde la salud, la educación, el trabajo “decente” y la vivienda digna, entre otros, sean derechos garantizados para todos sus habitantes, necesitamos apostar por más Estado Social, nunca por menos.

(*) Alvaro Vega Sánchez, sociólogo.

 

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6 COMENTARIOS

  1. Los deseos son muy loables.El problema es como dicen nuestros vecinos del norte » de donde sacamos los reales » ?
    Esta mas que requeteprobado que para tener buenas politicas sociales se exige una economia pujante ,libre,competitiva que pueda brindar trabajo y progreso.Solo asi se tendran los reales.
    En la empresa para la que trabajo esa es la lucha permanente,cuando se puede se es mas generoso,y cuando no se puede felices estamos de que mantenemos el trabajo y el ingreso.

  2. Y seguimos con eso de: Todo tiempo pasado siempre fue mejor…Yo no tengo problema con que la CCSS mejore su atencion, y tenga mejores instalaciones, tampoco que las escuelas y colegios publicos tengan mejor infraestructura y mejor educacion, ni tengo ningun problema con un sistema de pensiones digno…el problema es que Costa Rica cambió, los sistemas que se establecieron hace 70 años no contaban con el cambio de la sociedad costarricense, la baja en la natalidad, el envejecimiento de la poblacion, y la creacion de acuerdos supraconstitucionales para favorecer elites de ciertos empleados publicos muy especificos y de ciertos educadores muy especificos. Esto demuestra que las personas que hicieron posible estos instrumentos fallaron (y en grande) a la hora de establecer los controles necesarios para adaptarse o para evitar el abuso de los mismos. Tal como dice Doña Flora, el problema no es lo que se quiere hacer…el problema es de donde sacar semejante cantidad de plata para poder hacerlo considerando las altas cargas que hoy en dia debe afrontar cada ciudadano y sin querer disminuir el gasto de las areas que no son claramente eficientes en la manera de utilizar el dinero. La unica forma de hacer esto es lograr incentivar el empleo formal de alta calidad (y por alta calidad me refiero a buenos salarios) en el sector privado que es el que tiene mayor cantidad de gente, reformar las instituciones para que exista lo que tiene que existir (porque a la gente podra no gustarle la CCSS, pero tiene una razon de ser y tiene que existir), eliminando lo que no tiene razon de ser, sincerando los sueldos, salarios, pluses etc. de algunos componentes de la administracion publica que abusan de esos privilegios (si, porque la realidad es que los salarios y pensiones millonarias no son de todos los 300.000 empleados publicos…es un pequeño grupo de entre 20.000 y 30.000 tipos que creen que el pais les debe pagar un tributo por ellos existir), castigando a los evasores fiscales y bajando la cantidad de burocracia para mover un simple dedo en este pais. Esto es posible? desde mi punto de vista personal, no lo creo…esos 20.000 a 30.000 vividores privilegiados primero dejan que los el mundo se acabe antes de eso.

  3. Estimada doña Flora y din Fernando, con todo respeto, a mi me parece que existe una explicable contradiccion en nuestro pais, siendo uno de los paise mas sesiguales del mundo, seguimos emoobrecifos y con un Estado al borde de la quiebra. Entonces, el problema fundamental es doble: exceso de concentracuon de la riqueza y negligencia gubernamental para impulsar politicas de justicia, y manejo clientelar y favoritista de recursis publucos, particularmente a sectores empresaeiales vinculados al bipartidismo. Lo de » pensiones de lujo» ha sido una excusa para golpear mas a la clase media; la ultima legislacion, un adefesio juridico, favorecio a las pensiones mas altas y golpeo a mas intermedias. Es una guerra desatada contra la clase media, para no tocar a quiens concebtran la riqueza en este pais ( mas que escandalosa la declaracuon de cero ganancias de 90 empresas, premiadas por partida doble con amnistias). Por favor, en qué país vivimos?

  4. Preclaro pero al mismo tiempo desgarrador análisis, en el que se desnuda la realidad de las políticas neoliberales, que a base de falsas promesas esconden la realidad de que bajo su esquema nos enrumbamos hacia derroteros cada vez más trágicos de pobreza y desigualdad.

  5. Sin dudamás, Jorge, en otro contexto, me he referido a la imágen del «cerco neoliberal» que paulatinamente, y hoy cada vez más aceleradamente, va conduciendo a una modalidad de sociedad-gueto. Se busca dar la sensación de una convivencia libre y democrática, para ocultar la realidad de la sobrexplotación y la exclusión. Se trata de naturalizar la convivencia con la violencia simbólica, económica y política, cada vez polarizando más a la sociedad y conduciéndola por los senderos del odio, el miedo y la confrontación. Y no es que idealicemos el pasado, pero sí tuvimos tiempos que podríamos emular; convergencia ética y humanista para impulsa a reforma social de los años 1940; un amejor distribución de la tierra y asistencia técnica en la década de 1970; diversificación de al oferta educativa y más oportunidades para que los hijos decampesinos pudiesen acceder a la educación superior en los años 1960-1970; etc. Somos un país, como dice doña Silvia , ecológicamente rico y, a pesar de la «generación perdida» de 1980, contamos con capacidades y talento humanos bastante competente para relanzar al país hacia una segunda revolución social por los caminos de la equidad,la solidaridad y la sostenibilidad.

  6. Este señor es un zurdo de libro, como diablos vamos a mantener el ‘estado social de derecho’ cuando no hay plata? cuando hay oficinistas,choferes y barrenderos que ganan 1.5 millones en el sector publico? a eso llama igualdad?
    Estos zurdos de libros creen que una persona que tiene una negocio debe realizar su trabajo por amor al estado, no señor es un negocio usted se mata para ver el money no para alimentar monos que quieran el platano gratis.
    Si se ahoga mas a la clase productiva de este pais no solo no va a haber ‘estado social de derecho’ sino que no va a ha haber futuro

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