domingo 3, marzo 2024
spot_img

Los Ratones de Walter Antillón

Yo conozco a Walter, Faustino y yo hemos estado en su casa, Nuria y Walter han estado en mi casa, hemos comido todos en la misma mesa, y hemos visto películas en su sala. Por eso sé que le gusta cocinar, ama a sus perros, Golo y Susa, ama a Nuria, y los tres le corresponden; colecciona buenos vinos, le apasiona la enseñanza, es un gran jurista, habla poco y goza de muy buen humor. Lo primero con que cualquiera se encontraba al cruzar la puerta de su casa era la impresionante biblioteca, su pasión de muchos años, o, como él dice, un ala de su memoria. Ha escrito varios textos jurídicos, pero un buen día, empezó a escribir De ratones y libros, cuyo título es un guiño a De ratones y hombres, de su admirado John Steinbek. 

Cuando empezó, no lo sabía, pero en realidad se trataba de una “anticipada y minuciosa despedida” de su biblioteca, antes que decidiera, con esfuerzo y dolor, donarla a la sede de Occidente. Cuando ya las autoridades universitarias habían aceptado la donación, aquel esfuerzo y aquel dolor, dice Walter, regresó y rebotó en mí, sacudiendo fuertemente todo mi ser”. Trataba de imaginar las estancias sin las góndolas, vacías de libros, pero se hizo el propósito de no ponerse triste. El hecho es que lo de las paredes vacías y los cuadros colgados y la posible tristeza, no se cumplieron, o al menos no del todo. Walter mantuvo su propósito de conservar una selección de entre quinientos y mil libros que representen lo que más he amado y admirado en la literatura, la filosofía, el arte, la ciencia. Y la estancia hoy se convirtió en una espléndida sala de cine.

Aunque a Walter le interesa y le intriga casi todo lo que está impreso, él tiene una fascinación por los géneros biográficos; diarios, memorias, epistolarios, biografías y autobiografías. Este libro es, en esencia, una obra autobiográfica. Por él sabemos que de niño pensaba que se haría arquitecto, hasta que, ya cerca del bachillerato, se decidió por los estudios jurídicos. De modo paralelo, durante varios años asistió como oyente a algunas clases de Filosofía y Letras y de Bellas Artes.

En la adolescencia era criador de palomas mensajeras, “aficionado al boxeo, al baloncesto, al ping-pon, al boliche, a la natación, “a los gallos de pelea más que a las peleas de gallos; novato del sexo, del amor y los noviazgos efímeros, a merced de las hormonas implacables”. A los 14 años, gracias a los curas de su Colegio, consiguió librarse “de la fe cristiana e interesarse por la Filosofía. De muchacho buscaba al Pensador, a aquel pensador único que le diría la Verdad: la única verdad. Por entonces leía a Spinoza, que sigue encarnando para él “un ideal de ser humano, con su ética insobornable de bondad, libre pensamiento y firmeza, de coraje y fraternidad sin límites”.

Él no, pero su padre sí, leía obras de George Sand. Jane Austen, George Elliot, las hermanas Brontë, A él en ese tiempo no le llamaban la atención porque, dice, “estaba siendo arrastrado por el entusiasmo con los libros de los grandes machos de la literatura monumental: Victor Hugo, Dickens, Balzac, Walter Scott, etc.. Y en realidad la primera novela escrita por una mujer que leyó, a fines de los cuarenta, en lo más crudo de su adolescencia, fue Cumbres borrascosas.

Y ¡qué golpe! -dice Walter- Frente a aquella pasión sin fondo y sin límites, de pronto me parecieron triviales todas las novelas leídas hasta entonces.”

De joven pasaba horas pensando qué dirían los libros que veía en las librerías y en las bibliotecas familiares, y en lo emocionante que sería comprarlos un día, empezar a leerlos, atesorarlos, experimentar el placer de colocarlos una y otra vez en el orden de las renovadas estanterías, siempre al alcance de sus manos. Él piensa que “negarse a leer, negarse al pensamiento del otro, negarse a la reflexión crítica, es envilecerse intelectualmente”.

Más tarde se hizo un experto tanto en estructuras de tablas y ladrillos, como en armazones de pura madera fijadas con tornillos. Era una biblioteca poco elegante, variforme y variopinta, “producto de un reclutamiento muy anárquico de sus componentes”.

Para él, “la biblioteca entera guarda en sus entrañas la vida, las ilusiones, los alardes del pensamiento de lo mejor que ha dado la Humanidad. Si bien se mira los libros no son, en su esencia, otra cosa que aquellos mismos seres humanos denodados y valerosos que nos dejaron lo mejor que tenían, lo menos perecedero de sus efímeras existencias. Pero además, La biblioteca, que es la alacena del ratón, es “un susurro íntimo y personal”; también un río que corre por toda la casa y se adapta a sus diferentes ambientes. La de la sala: unos sesenta libros de pequeño formato, parejo tamaño y heterogéneo, que lucen juntos solo “para celebrar una casta concupiscencia de la vista”

Hoy es ateo confeso, anticapitalista, amante de la justicia, melómano, y chef doméstico. Cree que para un ser humano no puede haber nada más sagrado que otro ser humano; y que en ese sentido, la Política (pueden reír los cínicos) tiene la vocación de ser la más noble de las tareas de la Humanidad. Aquí si me parece que se equivoca, pero luego nos lo explicará.

Pero también le preocupan otras cosas más mundanas. Si Rousseau, que se preguntaba: ‘Naciendo libres ¿por qué lucen encadenados los seres humanos?’, Walter se pregunta: Siendo los pueblos los grandes inventores de delicias como los ‘spaghetti alla boscaiola’, el bife de lomo, el bacalao a la vizcaína, la ‘soupe d’oignon’, el gallo pinto ¿por qué hoy lucen atados a las cadenas de MacDonald, Kentucky Fried Chicken y Burger King?

Walter es, a mi parecer, un educador y un filósofo. Educador porque cree que la relación maestro alumno, es “uno de los hechos más gloriosos de la humanidad”, puesto que consiste en “la sucesión y la conservación del saber de una generación a otra; la construcción gradual de lo humano en sentido estricto“. Filósofo porque es un hombre que se hace preguntas. Se pregunta, por ejemplo, respecto de la miseria, el dolor y la enfermedad: ¿Quién puede convencerme de que tales iniquidades sirven para que en el futuro ocurra algo bueno en compensación? ¿Por qué eso tan bueno (que sigue sin aparecer) requeriría que antes haya tanto daño y dolor? Si un dios es el que crea e impulsa tanto sufrimiento que hay en el Mundo ¿cómo creer que es bondadoso? ¿cómo puedo amarlo sin degradarme? “Un dios sensible e inteligente, que conoce el pensamiento de sus criaturas ¿para qué querría estar escuchando día y noche sus adulaciones, repetidas maquinal y monótonamente cientos y miles de veces diarias en todos los templos de la Tierra?

Respecto del amor, se plantea: De Platón a Stendhal, de Catulo a Marcel Proust, los más grandes ingenios no consiguen sino dejar constancia de su invencible perplejidad: ¿cómo se desencadena el amor? ¿de qué material está hecho? ¿es locura? ¿es sublime beatitud? ¿por cuáles causas desaparece un día para dar lugar a un incómodo vacío? ¿cómo es que aquello que estuvo a punto de matarnos puede llegar a ser luego simplemente trivial?

Respecto del Estado se preguntaba :¿es una ficción o tiene efectiva existencia? ¿es un ente material o inmaterial? ¿cuáles son las relaciones entre ciudadano, sociedad y Estado? ¿Qué es la realidad social? ¿qué es el poder? ¿cuál es la relación entre el derecho y el poder? Las preguntas sobre el Estado para que se las contestó la Teoría del Estado de Hermann Heller. Las preguntas sobre el amor, presumo que las más importantes, ya Nuria se las contestó.

Y bueno, esta es una breve reseña del hombre que Walter es. Y este hombre que Walter es, vino dispuesto a conversar sobre lo que escribe y sobre lo que piensa y sobre lo que siente. Porque, según dice Walter, aquello de que ‘loro viejo no aprende palabra’ será cierto para los loros, pero no para la gente. Sigue leyendo novelas, le conmueve la poesía, sigue estudiando, sigue aprendiendo; Y sigue, también sin entender muchas cosas, pero, dice, “no hay duda de que soy menos burro que a los 20 o a los 30”.

(*) Yadira Calvo Fajardo, Escritora y Catedrática en la Universidad de Costa Rica

Noticias de Interés

3 COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias