domingo 27, noviembre 2022
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¿Votar o Botar? Es lo que hay, es lo que tenemos

En el pasado, los comicios electorales costarricenses eran casi un festejo popular, se vivían como una fiesta democrática. Esa algarabía poco a poco, se ha convertido en un velorio electoral al que se acude a votar, casi por obligación, es como darse un pésame colectivo, para elegir dentro de las posibilidades, al candidato “menos malo”. Más que alegría lo que genera, son desconsuelos. 

En ese velorio democrático, el candidato del histórico Partido Liberación Nacional, el expresidente José María Figueres Olsen, (quien  obtuvo el primer lugar con 27,26 % de los  votos),  Rodrigo Chaves, (quien se presenta por el recién creado partido Progreso Social Democrático, el segundo puesto lo obtuvo con el 16, 7 %)

Salir a votar. Algunos lo harán con pereza, con indecisión y tristeza, pero sobre todo con enfado. Otras personas lo harán pensando que alguno de los candidatos es el enviado de algún dios que salvará a una patria. Los proyectos políticos que implican pobreza, tristeza, enfado, corrupción y violencia en todas sus expresiones.

La izquierda costarricense perdió la batalla. No ha habido ningún proyecto de ese lado. La han ganado ellos. La batalla la han ganado quienes han empobrecido a la gente. La han ganado ellos, quienes desprecian la vida, la naturaleza, quienes desprecian a los pueblos indígenas, a las personas pobres.  La ganaron los políticos que viven como dioses mientras la gente de a pie y de trabajo mal pagado apenas llega a fin de mes. La derecha rancia. La derecha corrupta y clientelar. La derecha que se aprovecha del enfado. El proyecto político que les sirve a ellos a los ricos a los más ricos. Sea del color azul o verde o verde y blanco. La bandera de ellos es del color de  la injusticia.

La mano dura de Rodrigo Chaves, el mesías, que no arriba solo por esta elección. Él es el resultado de un proyecto que viene gestándose hace ya tiempo

Ambos candidatos, comparten una agenda profundamente neoliberal. Figueres mantiene el discurso más mesurado y “bonachón”, hasta simpático puede resultar. Rodrigo  Chaves, con rasgos autoritarios, apela a la moral, la anticorrupción y la mano dura. Su estilo; una mezcla de Bolsonaro- Trump. Él lo niega, pero es evidente esa cercanía de terror. Ambos neoliberales y patanes. Ambos candidatos hombres,  machistas, así lo evidencian sus gestos, sus historias y sus presentes. Chaves, gana en eso de ser repulsivo.

Figueres, lleva en sus espaldas una serie de viejas acusaciones por corrupción que lo mantuvieron fuera de Costa Rica hasta la prescripción penal de los hechos.  Chaves, quien fue funcionario del Banco Mundial, sobre él pesan acusaciones muy serias por violencia y acoso sexual hacia mujeres. Rodrigo Chaves, exuda desprecio hacia las mujeres.

La misoginia es la palabra que define una actitud y comportamiento de odio, repulsión y aversión por parte de un individuo hacia las mujeres. Es que creen que son el sexo débil y que están a su disposición y servicio,

Figueres a veces da risa. Chaves, no da risa, da miedo.

Rodrigo Chaves, refuerza ese desprecio hacia nosotras las mujeres en toda nuestra heterogeneidad. Él es del tipo de violento que refuerza en todos los discursos ese desprecio, ese machismo altanero y violento.  Ese que envalentona a los demás.

Cuando vemos a Rodrigo Chaves, muchísimas de nosotras recordamos al hombre que nos tocó el culo cuando éramos niñas. Nos recuerda el hombre que nos manoseó cuando íbamos en el bus. Nos recuerda al hombre que trató de violarnos. Nos recuerda al maestro que “jugaba” lascivamente de amigo en el recreo con las niñas, nos recuerda al profesor que nos miraba para quitarnos la falda azul del colegio, al compañero de trabajo que nos acosaba, al jefe que nos hacía proposiciones de pesadilla y vómito. En fin nos recuerda a todos esos hombres que nos han hecho daño, que han dañado a nuestras hermanas, a nuestras vecinas, a nuestras amigas.  Las veces que me han acosado, en que nos han acosado. Las veces que nos han abusado y han abusado de nuestras hermanas, a nuestras madres, a todas las mujeres.

¿Podemos dejar en manos la presidencia a quien nos recuerda a un abusador? ¿Podemos dejar en manos la presidencia a quien nos recuerda a  quienes hacen los chistes groseros sobre nuestros cuerpos gordos, flacos, negros, blancos, con o sin tetas? ¿Podemos dejar la presidencia en un acosador sexual?

Así nos sentimos en esta cultura de violencia feminicida. En esta cultura de violación cotidiana. En esta cultura de violencia contra las mujeres. En esta cultura que nos desprecia como mujeres, que desprecia nuestros cuerpos, nuestras vidas y proyectos vitales. Sí a todas nosotras.

No todos los misóginos votarán por Chaves, muchos votarán por Figueres. Pero los misóginos son chavistas. 

No, y no es feminismo. Ni de lucidez feminista. Que decir esa palabra parece ser sinónimo de desprestigio.  Sobre todo, de algunas personas que les da pereza leer. Tampoco esto nos viene de libros, ni de nada de eso ¡Qué va! Esto es un asunto de sentido común y de sobrevivencia. Porque ir a votar, marcar la casilla que dice José María Figueres. No nos hace gracia, tampoco. Para algunas será lo único que hay. Para otras, ni eso.

Esta elección hace más evidente el avance del autoritarismo en la mezcla letal del integrismo religioso/fascista y neoliberal, en esta diversidad de ambiguas manifestaciones políticas tan a la costarricense, y que le viene bien a su clase política criolla, corrupta, ligada a empresarios, pastores evangélicos,  a la  farándula mediocre y al capital de dudosa procedencia.

Esta segunda vuelta electoral vuelve a poner al electorado costarricense de frente y con asombro, en ese juego de realidades y ficciones en que se mueve el país de los mitos de la pura vida, la patria feliz y la mítica Suiza Centroamericana, diferente al resto de la región centroamericana.

A pesar de ello, una buena parte de la población sigue exaltando la democracia, pensándose en una burbuja soñando en el bucólico y romántico pasado de los mitos y de efímera catarsis de electoral. Es más bonito pensar esto que enfrentarse a la realidad de que Costa Rica es una sociedad desigual, racista, patriarcal, clasista y violenta. Pero sobre todo una sociedad misógina. Que demuestra sin pudor el desprecio y el odio hacia lo femenino, hacia las mujeres. Basta ver las redes sociales, la justificación al acoso, el menosprecio a nuestras palabras. Basta ver la papeleta que nos darán para ejercer nuestro voto, dos caras, dos machos, un mismo proyecto. Una cara de ellas, eso sí nos recuerda que somos objeto de su desprecio, sin tapujos, Chaves los dice y no se desdice,. 

Pensar en nuestras abuelas, en aquellas mujeres que nos antecedieron. Ellas también fueron acosadas y violentadas. Ellas lucharon por ser ciudadanas, lucharon por obtener el derecho al voto.  También lucharon por muchos derechos de los que nosotras hoy disfrutamos: hoy podemos estudiar, trabajar, salir, abrir cuentas en los bancos, casarnos con quien queramos y divorciarnos, con más libertad. Todavía nos faltan muchos caminos por andar, pero gracias a ellas que los abrieron. 

Por que ellas fueron, hoy somos. Hoy nosotras salimos a votar, con una pinza en la nariz. Pero saldremos a ¿Votar o Botar? Es lo que hay, es lo que tenemos.

(*) Ana-Marcela Montanaro. Jurista.

Marianela González Seravalli. Estudiante de sociología. 

Ambas somos feministas.

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11 COMENTARIOS

  1. Yo no iré a votar. Esos dos señores no tienen idea de lo que se llama moral, principios, valores. Solo poses y habladas baratas de barcillos, es lo único que saben hacer. Por respeto a los valores en los que creo y que me inculcaron mis padres, por respeto a los valores que enseñé a mis hijos , no iré esta vez a votar por dos sinverguenzas mayores. Si muchos hacemos esto, ninguno tendrá mayor apoyo ni legitimidad y deberá aprender un poco de valores y de compromisos con la Patria si quiere que lo ayudemos.

  2. El próximo lunes será un lunes muy oscuro. Gane quien gane el pueblo habrá perdido. Dará igual que el ganador lo haya hecho con dos, quinientos o cien mil votos. Habrá gobierno nuevo y traspaso ordenado de mando. Pero el país vive como un anciano enfermo. Cuento con queridos amigos progresistas que en desespero y con reticencia le han dado el visto bueno a Figueres. Ello no me enoja y respeto. He leído sus razones y las comprendo en su buena fe. Pero esta buena fe es omisa en decirle a las masas que hay que prepararse para saber resistir en las calles, cívica y pacíficamente, el empobrecimiento desbocado que vendrá, que irritará los bolsillos de las familias costarricenses, mientras quienes financian campañas electorales se enriquecen con esta crisis. La virulenta campaña del miedo que se ha desatado, en la que el TSE juega su parte demagógica, pues de manera indirecta sataniza a quienes no votarán o lo harán nulo, y eso es, como todo adoctrinamiento, un mecanismo espurio de imposición dogmática y antidemocrática. El TSE trata de neutralizar las voces disidentes que buscan la tercera opción que es de conciencia y tal intolerancia de estas autoridades achica los márgenes de la libertad. La multimillonaria campaña del TSE para votar ya raya en una especie de terrorismo publicitario y ha dejado de ser, por ello, completamente neutral. Pido respeto y tolerancia para el disidente, para que no sea estigmatizado y vilipendiado gratuitamente. También existe el sagrado derecho de no votar o votar nulo.

  3. Caramba, si yo pensara asi de mi pais,me iria al exilio. Es mas bonito irse a vivir a España,digamos, donde parece ser que el pueblo es mas avanzado en esos temas. A ellas le gustaria mas un mechudo como Pablo Iglesias,un Salom español.

    • Flora Otoya mi mas sentido pésame por la perdida de su candidato , le ofrezco mi hombro para que se ponga a llorar ,estoy preparado en lo espiritual para consolar a los pobres de espíritu que eligen demonios del infiernillo PLN.

  4. Yo voy a ir a escoger a un presidente, no a un marido, la vida personal de éste no me interesa, lo que me importa es que sea capaz de sacar al país adelante.
    Si necesitas un verdugo no lo buscas en una iglesia, ocupamos a un sicario de sinvergüenzas y vacas sagradas, no a un párroco.

  5. …y el pueblo habló!, no más PLN y su argolla odiosa que nos tiene en quiebra. Ahora hay que ver si respetan los diputados del PLN la decisión de cambio del pueblo y no se vuelven un estorbo para el progreso, como han acostumbrado a hacerlo como rabieta por no haberse quedado con el Ejecutivo.

  6. Un par de resentidas escribiendo con el hígado. Tildarnos de misóginos, que odiamos a la mujer, a todos los que votamos en contra de sus preferencias. Vaya descaro!
    Que tipo de filtro tendrán aquí para escribir un artículo??

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